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Coca de Fira

     El tercer fin de semana de noviembre se celebra la Feria en Ontinyent, y la costumbre es comer la "coca de fira" el domingo. Hoy tengo el lujo de contar con un cocinero ontinyentí que me ha proporcionado la receta de su familia, y está liado entre fogones con el embutido y las verduras. Así que, en estrecha colaboración, que yo he amasado la base, vamos hoy a compartir esta coca típica de su tierra. Un besito, amor.



Ingredientes

  • 1/2 kg de harina
  • Levadura fresca para ella
  • 1/2 vaso de aceite de girasol (100 ml)
  • 1/2 vaso de leche
  • 1/2 vaso de cerveza o gaseosa
  • Sal
  • Embutido de Ontinyent:  longanizas, morcillas y chorizos
  • Tocino entreverado  y cabeza de lomo (que se nos olvidó)
  • Alcachofas
  • Pebrasos: que para el resto del mundo son rebollones, nízcalos,....

     Se echa la sal en la harina.

     Calentamos el aceite, la leche y la cerveza y deshacemos la levadura cuando esté tibio.

      Se va añadiendo la harina poco a poco a la mezcla de líquidos. Cuando ya no se pega a las manos, la tapamos y la dejamos fermentar durante 1 hora. 

     Limpiamos las alcachofas, retirando las hojas exteriores y cortándolas por la mitad. Asimismo se limpian las setas y se dejan enteras.

     El embutido se pasa por la sartén un poco, para que se dore, sin añadir aceite, con el fin de que no se quede crudo si únicamente se hornea. Con el mismo fin, y en otra sartén  se  las alcachofas y los pebrasos, y cuando ya están calientes y secos de agua, se añade un poco de aceite de oliva y se doran.

     Precalentamos el horno a 200ºC.

      Estiramos la masa en una bandeja y colocamos el embutido y las verduras sobre ella, y la metemos en el horno, calor arriba y abajo, durante 25 minutos.


Arroz al horno de Beniopa

     Me gustan mucho las curiosidades, en la cocina y en todo. Y me encontré, en un grupo de Facebook que trata sobre cocina valenciana, con esta receta, que es un arroz al horno, pero con la peculiaridad de añadir un huevo crudo en el centro, que se cuece con el caldo al mismo tiempo que el arroz, y que es típico de Beniopa, un barrio de la ciudad de Gandía. Pues nada, yo tenía que hacerlo.
Ingredientes
     La confección es exactamente igual, pero se añade 1 huevo, que habremos lavado perfectamente, por persona. En mi caso, solo uno, porque yo era la única que se lo iba a comer, y debo decir que estaba delicioso, cocido a la vez que el arroz, con el ligero saborcito del caldo. Una manera diferente y sorprendente, y tan nuestra y de aquí.

Albóndigas de sepia

     Navegando por internet descubrí esta receta de Dani Albors y ha valido la pena, está muy rica. Yo le he hecho alguna modificación, como cambiar el cilantro por perejil, echar menos huevos y cambiar las gambas rojas por gambones.

Ingredientes

  • 1 sepia grande
  • 6 gambas rojas (puse 5 gambones)
  • 3 ajos
  • 1 pimiento seco
  • 100 gr de pan
  • 50 ml de leche
  • 4 huevos
  • 4 tomates cherry maduros
  • AOVE
  • Sal
  • Harina
  • 50 ml de agua mineral

     Ponemos el pan a remojo en la leche.

     Empezamos limpiando la sepia y partiéndola en trozos de unos 3 cm. La echamos en la Thermomix junto con 2 ajos pelados y el perejil, y lo trituramos durante 3 minutos en velocidad 10. A continuación añadimos los huevos y el pan bien escurrido y amasamos a conciencia. añadimos sal

     En mi caso amasé en la Thermomix, y el proceso fue otro, porque no escurrí bien el pan y los huevos que tenía eran XL, con lo que tuve suficiente con 2. Además tuve que añadir 3 cucharadas de pan rallado, porque la masa quedaba demasiado líquida, así que la próxima vez, escurriré bien el pan e incorporaré los huevos de unos en uno.

     Formamos las albóndigas, las pasamos por harina y las freímos, con la intención de que después no se nos deshagan. En mi caso fui echando la masa a cucharaditas en el aceite caliente, ya que la consistencia no permitía enharinarlas. De todas maneras, salieron muy ricas. Las reservamos.

     En el aceite, freímos el ajo restante, los gambones, los tomates cherry partidos por la mitad, y el pimiento seco troceado. Cuando esté bien sofrito, añadimos el agua , y cuando empiece a hervir, trituramos bien con la batidora y pasamos la salsa resultante por el chino. Dejamos cocer a fuego lento para que reduzca la salsa, salamos, añadimos las albóndigas reservadas, y cocemos a fuego lento durante 20 minutos.

     

Buñuelos de boniato

      En tiempo de fallas, las redes sociales se inundaron de buñuelos de calabaza, deliciosos. Y alguien preguntó si podían hacerse de otra cos, y le respondieron que de boniato. Y allá que fui yo a experimentar. No puedo evitarlo. He fusionado varias recetas y salió un bocado bien rico. Pues hoy, día de la Virgen de los Desamparados y fiesta grande en mi Valencia, allá van estos buñuelos.

Ingredientes

  • 200 gr de boniato cocinado
  • 200 gr de harina
  • 25 gr de levadura fresca
  • 1 sobre de gasificante, ambos colores
  • 125 ml de agua
  • Aceite de girasol para freír
  • Azúcar para rebozar

     Cocinamos el boniato bien al horno, bien al microondas, bien al vapor. Yo lo hice en el microondas el día anterior, y como le faltaba un poco, lo acabé al vapor. Si lo cocemos, reservamos ese agua. Si lo hacemos al vapor también. Necesitamos 200 gr de boniato ya cocinado.

     En un bol, deshacemos la levadura en la harina. Añadimos el boniato y amasamos bien. Agregamos el agua y amasamos. Añadimos el gasificante y amasamos. Dejamos reposar, tapado, en un sitio cálido, o al menos, abrigado de corrientes. Pasados unos 45 minutos, veremos que la masa ha crecido. Entonces pondremos el aceite a calentar en una sartén. El aceite debe estar caliente pero no en exceso, para que el interior del buñuelo se pueda cocer también.

    Si los hace una persona sola, es conveniente que la sartén sea amplia, porque la masa es pegajosa, para tener que limpiarnos las manos menos veces. 

     Ponemos un cuenco con agua entre el bol y la sartén (también he leído con agua y bicarbonato). Con la mano izquierda cogemos puñaditos de masa, y los apretamos, de manera que por la parte superior del puño cerrado se forme una pequeña bolita de masa. Nos mojamos la mano derecha y con el dedo pulgar y el índice presionamos en el centro de la pelotita, con el fin de formar el agujero, y de ahí lo llevamos a la sartén. Doramos por ambos lados y los apartamos en un plato cubierto de papel absorbente. Y de ahí a otro plato, donde los espolvoreamos de azúcar. Y a disfrutar de este rico bocado.

Borreta de otra manera

      -¿Te gusta la borreta?

     -Si. En mi casa se hacía a menudo, a mi padre le gustaba.

     E hice borreta. Pero esa no era la que tú conocías. Me puse a investigar, y, sin saberlo, di con la receta que hacía tu familia, porque no es una receta típica de tu pueblo. Y resulta que es una borreta ligeramente diferente y a la vez parecida a otras comidas que se hacen en mi familia, deliciosa y sorprendente. Porque la vida es eso, cambio aunque a veces duela, y seguir adelante con los ojos abiertos, que las cosas no han de ser siempre iguales para ser también buenas. A veces, incluso mejor. Y, si no nos cerramos ni nos empeñamos en hacer siempre todo de la misma manera, dejará de asustarnos la diferencia, aprenderemos a apreciar el matiz y, en definitiva, seremos más felices.

     Este blog es un reflejo también de mi vida. No quiero dejar pasar este día, en que se cumple medio año de ver juntos aquel amanecer, de empaparnos con la luz externa e interna, sin publicar algo diferente a como lo había comido siempre. Casualmente, la fecha en que me rompieron en mil pedazos el corazón, coincidió con la que, poco a poco, terminó de armarse. Qué cachonda es la vida. Así que, gracias cielo. 



Ingredientes (para 2 personas)

  • 200 gr de espinacas frescas lavadas
  • 125 gr de bacalao desalado, sin piel ni espinas
  • 2 ñoras sin rabito ni semillas, cortadas en trocitos
  • 4 ajos picados
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 huevos
  • 400 gr de agua
  • 10 gr de AOVE

     Sofreímos los ajos, las ñoras. y  las espinacas. A continuación el bacalao. Añadimos el agua  y dejamos cocer alrededor de 10 minutos.

     Sacamos un poco de caldo, o bien reservamos un poco de agua antes de echarla, y desleímos la harina. Añadimos a la olla y dejamos cocer unos 5 minutos. Probamos de sal por si necesitase, que no suele ocurrir, pero por si acaso.

     Batimos los huevos, los añadimos al guiso, revolvemos bien con una espátula y apagamos el fuego. Dejamos reposar 2 o 3 minutos y servimos.

     Nada mejor en un frío día de invierno, que tomar una de estas borretas, la que sea, y sentarnos en el sofá, tapados con una manta. Porque a los 30 segundos, Azar, Chivi y Eiffel nos habrán rodeado, se acomodarán en nuestros huecos, nos darán su calor y su limpia mirada de amor, sin dobleces. Y esa, aunque diferente, también es una imagen de la felicidad.

Fassedures de dacsa o Albóndigas de maíz

      Esta es otra de las recetas típicas de Cocentaina. Yo no las he hecho nunca, porque en las carnicerías del pueblo las venden ya hechas, y a mi familia no les va demasiado. Pero hoy, en que he hecho olleta, he comprado y se las he puesto. Y no quiero dejar de reflejar aquí su existencia, como cosa típica.



Ingredientes

  • 250 gr de harina de maíz
  • 1/2 barra de pan
  • Perejil
  • Tocino cocido
  • Sal
  • Pimentón rojo
  • 50 ml de aceite (una mesureta)
  • 1 huevo

     La medida que pone la receta, que he sacado de aquí, es de media barreta, que es un tipo de pan que se vende aquí, así que tendremos que ir probando con pan, poco a poco,

     El tocino lo habremos cocido en la olleta o el cocido, y lo usaremos para formar las pelotas.

     En un recipiente ponemos la harina de maíz y el pan, preivamente remojado en agua y bien escurrido. Añadimos el perejil picado, el tocino, un poco de sal y de pimentón rojo, el aceite bien caliente y el huevo. Amasamos bien todos los elementos. Si se queda seco y necesitamos líquido para amasar, añadiremos caldo de la olla donde cocimos el tocino.

     Una vez bien amasado, formamos las bolas, y les damos forma redonda u ovalada, o también se pueden envolver dentro de una hoja de col, y las ponemos a cocer junto con la olleta.

     La mesureta es una jarrita de hojalata que había en las casas, y que se utilizaba para añadir el aceite a los guisos. Y tiene una capacidad de 50 ml.

     Lo dicho, una vez más no nos han entusiasmado, pero es una manera de aportar alimento en tiempos de escasez, de la cocina de aprovechamiento que tanto me gusta, y por ello, no quería dejarlas caer en el olvido en esta humilde ventana.

Gazpacho fontí

     O gazpacho de doña Lucita, la madre de mi chico. Otra forma de hacer el gazpacho manchego, tan igual como diferente. Lo probé ayer y está delicioso. Debe quedar menos caldoso que el de la foto, de manera que se coma con tenedor. Y así vamos ampliando nuestra colección de gazpachos. Yo pienso que las recetas se deben escribir, por si alguna vez la memoria nos falla. Mi suegra decía que "Vale más un lápiz corto que una memoria larga ", y yo estoy de acuerdo, pues gracias a eso conservo  algunas recetas que mi madre ya no sería capaz de darme, y pienso que todos los guisos tradicionales, que se han hecho con amor, ingenio y lo que hubiese durante tantos años, deben guardarse como oro en paño. Sabemos que todos igual no son académicos, que cada cocinera le dio su punto en su momento, adaptándolo a lo que tuviese en ese momento y a los gustos de su familia. Así que aquí va el tercer gazpacho de mi colección, todos ellos hechos por las mujeres de una generación anterior a la mía, y, aunque supongo que lo tendrán apuntado, desde aquí quiero aportar mi granito de arena para que no pierdan las recetas de sus abuelas, Inés, Guillermo, Rodrigo, Candela y Edurne la receta de su yaya Pilar , Candela y Edurne también la de su yaya Maruja, Y Marta y Clara el de hoy, el de su abuela Lucita, transmitido por su padre.



Ingredientes
  • 1/2 pollo campero
  • 1/4 de conejo con su hígado
  • AOVE
  • 1 cabeza de ajos
  • 2 hojas de laurel
  • Pebrella
  • 2 cebollas
  • Sal
  • Un puñado de almendras
  • 3 paquetes de torta de gazpacho (175 gr cada paquete)
  • Ajoaceite
     En una cazuela ponemos a cocer el pollo, el conejo (el hígado no), los ajos, el laurel y un poco de sal durante unos 15 minutos desde que empieza a hervir, no lo coceremos más. Apartamos la carne, retiramos y tiramos los ajos y el laurel, y colamos el caldo, por si ha quedado alguna astilla de hueso o algo similar. Reservamos el caldo caliente.
     En una sartén con aceite freímos el hígado y lo echamos al mortero. A continuación freímos la carne que teníamos reservada. Y volvemos a reservarla. En ese aceite freímos las almendras y las echamos también al mortero. Y entonces añadimos las cebollas en gajos, salamos, y las freímos hasta que estén doradas. En ese momento añadimos las tortas de gazpacho bien troceadas y doramos también,
     En la cacerola del caldo, que tendremos caliente, añadimos la cebolla y las tortas de la sartén. Antes retiraremos algo de caldo para añadir si fuese necesario, pues el resultado ha de ser espeso, para comer con tenedor. Probamos de sal.
     Majamos el hígado y las almendras.
     Cuando ha cocido unos 10 minutos, añadimos la pebrella, la carne y el majado del mortero. Cocemos un poco más y servimos. Y nos ponemos, si queremos, un poco de ajoaceite en el plato. Y ya está.
     He leído por ahí que la carne se sirve aparte y se come con el ajoaceite. Pues eso, que cada casa es un mundo, y cada manera de hacer es ligeramente distinta y enriquecedora.
     A mí me ha sorprendido muy gratamente esta receta de gazpacho, así que aquí queda reflejada por si a alguien le sirve, y para que no se pierda. Si la acompañamos con el excelente vino de La Font de la Figuera, Juan de Juanes Vendimia oro del 2017 que Juanlu y Marta trajeron para acompañar, pues ya el disfrute es absoluto. Mis hijos, querían un túper de gazpacho sí o sí, que esta vez no pudieron comerlo con nosotros, y ya lo tienen.
     Nos queda felicitar al cocinero desde aquí, que en persona ya lo hicimos. Y seguir descubriendo gazpachos, guisos, paisajes y experiencias en la gran cocina de la vida. Gracias cariño.

Granada con Cointreau

      Una cosa tan sencilla y nunca se me había ocurrido. En mi casa era un ritual comer una granada. Mi padre era el encargado de pelarlas e ir repartiendo los gajos, que terminábamos de desmenuzar y nos comíamos sentados a la mesa. Luego, en mi familia, fui yo quien realizaba esa tarea. Y, de repente...."En mi familia las comíamos con Cointreau". Pues eso, tan sencillo.



Ingredientes

  • Granada
  • Cointreau

     Poner los granos de granada en un recipiente, añadir un chorrito del licor y dejar macerar. Comer. Y ya.

Aunque el licor también puede ser cazalla, mistela....

Sangría de la filà

 En un año diferente, una sangría virtual.



Ingredientes

  • 2 litros de vino tinto
  • 1/2 litro de gaseosa
  • 1 litro de Fanta de naranja
  • 50 ml de vodka
  • 50 ml de ginebra
  • 200 ml de Martini rojo
  • 100 gr de azúcar
  • 1 palo de canela
  • Hielo
  • Limón a gajos
  • Fruta en trozos

     Mezclar todo. Y si no tenemos de algo, pues improvisamos y añadimos más de lo otro. La cuestión es no desanimarse y celebrar todo aquello que se pueda. Pero esta es la receta base de la sandría que se elabora en la filà, y que tanto disfrutamos.


Coca Cristina

     Un dulce muy valenciano. y hoy, santa Cristina, y como ya sabemos que cada santet te el seu dolçet, pues me he empeñado en hacerla, que no debería, no por no hacérmela, sino por no comérmela. Eso sí, he hecho solamente la medida de 1 huevo, por lo menos me he portado bien ahí.


Ingredientes

  • 6 huevos
  • 350 gr de almendra molida
  • 350 gr de azúcar
  • La ralladura de 1 limón
  • 100 gr de harina
  • Una pizca de sal
  • Obleas
  • Azúcar para espolvorear
  • Almendra laminada para espolvorear

     Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
     Separamos las claras de las yemas. Montamos las claras a punto de nieve , con una pizca de sal, y cuando estén a medio montar añadimos el azúcar.
     Batimos las yemas con la almendra molida y la harina. Cuando estén bien mezcladas, añadimos a las claras montadas, moviendo muy poco para que el aire de las claras no se baje.
     Ponemos la masa sobre obleas. Esta medida es para 6 cocas grandecitas, pero depende del tamaño de las obleas que tengamos. En mi caso, y como no tenía obleas, la he puesto sobre papel de horno.
     Opcionalmente, se espolvorean con azúcar, y/o almendra laminada. parece ser que esto depende también de la zona geográfica donde se hagan.
     Metemos en el horno durante 15 minutos , hasta que empiecen a dorarse. Y nada, a disfrutar.

Coca de tonyina por San Juan

     Nunca había probado esta coca y ha resultado ser una delicia, así que ya tenemos una receta más asociada a una fecha, como el roscón, las cascas, los buñuelos, las torrijas, y tantas otras. Esta es salada, y saqué la receta de un grupo de Facebook de recetas tradicionales, y mirando por la red comprobé que todas las recetas venían a ser similares, así que me decidí por una, y adelante. Yo hice la mitad de los ingredientes y salió una coca bastante hermosa para dos personas. Y deliciosa, de verdad.
     La tonyina de sorra, o atún de ijada como he leído en algún sitio, es una salazón deliciosa de la parte de la ventresca del atún, la que está en contacto con la arena (sorra en valenciano)


Ingredientes
Para el relleno

  • 1 kg de cebollas dulces troceadas
  • 250 gr de tonyina de sorra
  • 50 gr de piñones
  • Aceite de oliva virgen extra
Para la masa
  • 700 gr de harina de fuerza
  • 300 ml de agua
  • 300 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 3 cucharadas de anís seco
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 huevo batido
     Primero hacemos el relleno, pues así utilizaremos el aceite de freír la cebolla.
     Ponemos la tonyina a desalar durante 12 horas, en la nevera, y cambiando el agua un par de veces.
     Troceamos la cebolla y la freímos durante 25-30 minutos en el aceite de oliva, dejándola transparente y añadiendo sólo un poco de sal, pues el atún le aportará más.. Cuando esté, añadimos los piñones y damos un par de vueltas, y lo ponemos a escurrir en un colador grande, para que se escurra la mayor cantidad posible de aceite. Reservamos el aceite y añadimos a la mezcla el atún, ya desalado y finamente picado a cuchillo. Probamos de sal.
     Precalentamos el horno a 200 grados.
     Medimos el aceite reservado de freir la cebolla, y añadimos el que necesitemos, o no, para completar los 300 ml.
       En una cacerola ponemos  el agua, el anís, el aceite y el pimentón y llevamos a ebullición. Entonces añadimos la harina y la sal y mezclamos bien, amasando posteriormente de manera concienzuda, hasta obtener una masa que no nos pegue a las manos. Dividimos la masa en 2 partes.
     Sobre un papel de hornear extendemos una de las mitades lo más finamente posible, con ayuda de un rodillo. Sobre ella ponemos la totalidad del relleno.
     Sobre otra hoja de papel extendemos la otra mitad de la masa de la misma manera, y la colocamos sobre la primera. Sellamos bien los bordes, hacemos un agujero en la capa superior para que escape el vapor, adornamos como queramos, o no, con recortes de masa. Pinchamos con un tenedor la superficie, y pintamos bien con huevo batido.
     Metemos en el horno, bajando entonces la temperatura a 190 grados, y horneamos la coca durante 30-40 minutos, según hornos, y vigilando desde el minuto 25.
     Esta coca es típica comerla en Alicante el día 20, en la plantá de las Hogueras, acompañada de unas brevas. Este año no ha habido plantá, ni noche de San Juan al uso, pero hay que tener la actitud, cuando se puede, de disfrutar de las cosas de la mejor manera posible, e intentar sacar la parte positiva. Al menos este año las playas no amanecerán cubiertas de basura, como tantas veces.

     Una buena compañía, una coca de tonyina, unas brevas, unas peritas de San Juan, los recuerdos que llegan y se comparten con paz, una coca de San Juan dulce, una cervecita, un buen vino y encima en copas, una vela, unas risas, un incienso, el sonido del mar de fondo, unas flores como ofrenda de gratitud a todos los dioses antiguos e intemporales, una bolsa para recoger cualquier residuo....y la elegante insinuación de una luna que era totalmente la reina mora. Y agradecer con toda el alma, que no hubo nada que quemar esta vez. En realidad, tampoco nada que pedir. Solo agradecer infinitamente el momento. Feliz solsticio de verano.

Rollos de aguardiente de Chelva

     Estos rollos son deliciosos, y tienen una textura diferente a los demás que he probado, como de pan, más blandos. Y sin azúcar por encima, que de todas formas no la necesitan.  A mí me parecía que llevaban algo de levadura, pero Maruja dice que no, que el meollo está en amasarlos mucho muchísimo, para meter aire.
   


Ingredientes

  • 1 l de aceite de girasol o de oliva suave
  • 1 l de cazalla
  • 1 kg de azúcar
  • 2,5 kg de harina

     Deshacer el azúcar en el aceite. Añadir la cazalla y después la harina. Amasar una hora (a mano).  formar los rollos y meter en el horno precalentado a 180ºC, sin aire, durante unos 20 minutos, según tamaño.


Arròs del senyoret

     La vida nos da muchas sorpresas. De manera directa o indirecta. Y debemos dar las gracias por las buenas, e intentar aprender de las que no lo son tanto. En este caso, la sorpresa ha sido grata hasta límites insospechados. Y apareció en forma de una preciosidad rubia que hizo que la sonrisa de mi hijo volviese a aparecer. Sólo por eso, tiene mi agradecimiento más profundo. Además, tiene unos padres y una hermana que son estupendos, que han acogido a mi hijo como uno más (es que mi niño también es un sol), con los que hemos compartido compañía, mesa,  amistad, y que me han descubierto preciosos parajes que tenía tan cerca y a la vez tan lejos. No puedo más que dar las gracias por todo ello.
     Después de una ruta de senderismo estupenda, tuvimos el colofón de una cerveza bien fresquita. Y, ¿cómo podríamos mejorar ésto?. Pues....con un arròs del senyoret. Y en vista de que todos estuvimos de acuerdo, quedó emplazado para la próxima ruta. Porque después del esfuerzo, de madrugar, de caminar, de cansarte, de llenarte los ojos con las maravillas de la naturaleza...una comida rodeada de tus hijos y tus  amigos, tranquilamente, en el patio, sin prisa....es un privilegio que se debe saborear como es debido.

Ingredientes
Fumet
  • Huesos de rape, merluza
  • Morralla
  • Cabezas y cáscaras de gambas
  • Cebolla
  • Sal
Paella
  • Salmorreta
  • Rape
  • Sepia
  • Emperador
  • Gambas
  • Mejillones
  • Cebolla picada
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Azafrán
  • Arroz bomba

     Preparamos el caldo, que puede estar hecho con antelación. Podemos hacerlo echando en una olla con agua todos los ingredientes, espumando cuando hierva, y dejando cocer unos 20-30 minutos, o bien poniendo un poco de aceite en la cacerola, sofriendo las cáscaras de las gambas y la cebolla, y entonces echar el agua y el pescado y dejando cocer de igual manera. Cuando está hecho, colamos y reservamos. si algún pescado tiene mollas, las podemos recuperar, y las añadiremos a la paella cuando echemos el caldo.
     Abrimos los mejillones al vapor, reservamos, y el caldo que sueltan lo colamos y lo añadimos al fumet. Retiramos las valvas. El nombre de éste arroz, arroz del señorito en valenciano, hace referencia a que está todo desmigado, cortado, pelado, no hará falta ensuciarse las manos, sólo comer.
     Para preparar el arroz, ponemos una paella al fuego con aceite de oliva, la nivelamos y empezamos friendo la cebolla sin que se queme, después la sepia troceada, y a continuación el resto del pescado cortado en dados, y las gambas. Yo suelo retirar entonces el pescado para que no se haga demasiado y quede seco.
     Una vez hecho ésto, añadimos la salmorreta, sofreímos y añadimos el arroz, a razón de 80-100 gr por persona. Le damos unas vueltas y añadimos el fumet . Dos partes y media de caldo por cada parte de arroz.
     Cuando el caldo hierva añadimos el azafrán y probamos de sal. Debe estar ligeramente salado, pues el arroz absorbe mucha sal. Debe cocer unos 15 minutos. Los primeros 5 a fuego vivo, y después bajamos el fuego.
     Cuando falten unos 2 minutos, repartimos por la paella el pescado, cuerpos de gambas y mejillones reservado, que sólo han de integrarse, ya están cocinados.
     Apagamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir.
     Y sólo queda sentarse alrededor de la paella, coger otra Turia bien fresquita, y disfrutar del arroz, pero mucho más de la compañía. Y cuando hayamos terminado de comer "Poc, malament i a disgust", reposamos la comida con un café, una buena conversación y un gin tonic, con o sin mariconadas. Y daremos gracias por ese momento estupendo, donde podremos planificar la próxima ruta o el próximo viaje,  contarnos nuestra vida, o alegrarnos de lo felices que son nuestros hijos. Realmente, la vida se compone de todas esas pequeñas cosas. De que no vea la Turia con los mismos ojos. De aquel bacalao de Madrid en versión chicas. Y luego todos. De aquel guardia de movilidad tan simpático. Del templo de Debod. De Vero 1 y Vero 2. De los chicos camino del Santiago Bernabeu. De los encuentros con la poli. De las pirañas atacando el plato de Judith. Gracias.

     Me encanta esta foto. Tres familias que hace un año ni se hubieran imaginado este viaje con esta compañía. Pero todos formando un círculo, con el pie en el principio de un camino (tres de ellos, de hecho, empezaban la Universidad en tres semanas) y con el paso firme, ampliando nuestros círculos y aprendiendo unos de otros. Y, de vez en cuando, una cervecita. Que son dos días.

Raïm de bruixa

     También llamada Raïm de pastor (uva de pastor, uva de bruja), o uva de pájaro, o uña de gato. Es una planta suculenta que se encuentra en la montaña y en los tejados. En las rocas. y se puede confitar y comer, está bien rica como aperitivo. hoy, paseando por la sierra, la he encontrado y me he decidido a hacerla por primera vez.

Ingredientes

  • Raïm de bruixa
  • Agua mineral o filtrada
  • Sal
  • Vinagre
  • Hierbas aromáticas: tomillo. pebrella,...

     Recogemos la planta, la lavamos y la escaldamos en agua hirviendo hasta que cambia de color. La sacamos del agua y la dejamos enfriar.
     Preparamos unos botes de cristal bien limpios, y metemos los tallos dentro.
     Hacemos una salmuera. Yo la he hecho a razón de 100 gr de sal por litro de agua. Rellenamos los botes hasta 3/4 partes de su capacidad. Añadimos también las hierbas aromáticas que queramos. Yo he estado en el monte y no he cogido tomillo, por ejemplo, porque no lo necesitaba y no quería coger por coger. En ocasiones, cuando me ocurre ésto, recurro a los sobres de infusiones, quitandoles el cartón y la grapa si la tienen, y los pongo en infusión en el agua del encurtido. y eso he hecho esta vez.
     Rellenamos el 1/4 de capacidad que falta con vinagre. y a esperar una semana, para degustar este aperitivo.
     Así, con ésta uva de bruja, empezamos la noche de San Juan, la noche más mágica del año.

Salmorreta

     A pesar de que hace muchos años que vivo en la provincia de Alicante, hace relativamente poco que sabido de esta salsa. Es algo nuevo en mi vida, como la batidora que he estrenado para confeccionarla, y espero saborearla con un buen arroz de pescado, en cualquiera de sus modalidades, después de una buena ruta por cualquiera de las hermosas montañas alicantinas que me rodean, cosa que también es nueva para mí, y en una muy buena compañía también, aunque ahí espero aunar la nueva con la de siempre.
     He visto muchas recetas, y como no podía ser de otra manera, todas son ligeramente diferentes. Yo he utilizado la de Mercado Calabajío, que al fin y al cabo, fue donde la descubrí.

Ingredientes

  • 4 ajos
  • 4 ñoras
  • 4 tomates de pera maduros
  • Una ramita de perejil
  • Aceite de oliva virgen extra

     En una sartén ponemos unas 4 cucharadas de aceite, y doramos los ajos, pelados, manteniéndolos a fuego lento, durante unos 5 minutos por cada lado.
     A continuación echamos las ñoras, a las que previamente habremos quitado el pezón y las semillas. Damos unas vuelas sin despistarnos, tardarán solo unos segundos, y enseguida se queman, así que no hay que desviar la atención.
     Los ajos y las ñoras los echamos en el vaso de la batidora, así como las hojas del perejil, y ponemos los tomates limpios y partidos en octavos, en el aceite. Los vamos rehogando a fuego lento, durante 30-40 minutos.
     Cuando están ya bien hechos, los echamos al vaso de la batidora y trituramos bien. Debe resultar una pasta espesita. Si fuese demasiado espesa, podemos añadir un par de cucharadas de agua o de fumet de pescado si tuviéramos a mano. Pero lo ideal es una consistencia que se pueda coger a cucharadas sin que se desparrame.
     Y ya está. Lo podemos utilizar ya, lo podemos guardar en la nevera en un frasco bien cerrado, o lo podemos congelar.
     Cuando vayamos a hacer nuestra paella de marisco, arròs del senyoret, fideuá, o cualquier otra forma de arroz y pescado, tomaremos una cucharada de salmorreta por persona, y la añadiremos en en cuanto esté preparado nuestro sofrito habitual. Y a disfrutar.

Buñuelos de calabaza

     Estas fallas han sido diferentes. Es la primera vez que no voy a mi Valencia en, al menos, 18 años. Las cosas vienen como vienen, y no hay que forzar, pues , como decía mi madre, "Hasta el cantar quiere ganas". Y este año ha venido así. Y, entre las muchas diferencias, he hecho, por primera vez, buñuelos de calabaza. Ha sido una experiencia bonita, Vero y yo hemos hecho una mezcla de recetas de las que hemos encontrado, y nos han salido unos buñuelos deliciosos, con el fallo de que la calabaza utilizada no ha sido la apropiada, que tiene que ser la chata y redonda, la valenciana. De todas formas, estaban muy buenos, y ya lo sabemos para la próxima vez.
     He descubierto un refrán valenciano que me encanta: "Cada santet té el seu dolçet". Y es bien cierto, en muchas culturas. Tenemos los bollos de santa Lucía, el Roscón de reyes, las coronas de Santa Orosia, los rollos de san Blas, la tarta de Santiago, la coca de San Juan,......Y los buñuelos de calabaza de San José. El olor de los buñuelos, el de la pólvora quemada y el del azahar, son los que conforman el olor de las fallas. Así que hoy, Día de San José toca ésto.

Ingredientes

  • 400 gr de puré de calabaza
  • 300 gr de harina de fuerza
  • 30 gr de levadura fresca
  • Una pizca de sal
  • Un par de cucharadas de azúcar (según el dulzor de la calabaza)
  • Aceite de girasol para freír
  • Un chorrito de vinagre.

     Asamos calabaza. Aunque también puede hervirse, o hacerse al vapor. Nosotras leímos que, asándola, obtendríamos unos buñuelos de mejor sabor y color, y eso hemos hecho. Pero puede también hervirse, o bien hacer al vapor, con el fin de que coja menos agua. Una vez cocinada de la manera que decidamos, la trituramos para obtener el puré, y tomamos 400 gr.
     Cogemos la levadura fresca y la deshacemos, desmenuzándola con los dedos dentro de la harina. Esta vez he utilizado harina de fuerza, pero sólo lo leí en un sitio, el resto no especificaba el tipo de harina. Ya deshecha, lo añadimos al puré de calabaza, mezclándolo bien. Si la calabaza no es muy dulce, podemos incorporar un par de cucharadas de azúcar. Añadimos también una pizca de sal. Amasamos bien, y dejamos reposar, tapado y en un sitio cálido, hasta que la masa doble su volumen.
     Ponemos en una sartén honda o en una cacerola, abundante aceite de girasol a calentar. También hemos leído que, añadiendo un chorrito de vinagre al aceite, los buñuelos quedan menos aceitosos, así que, obedientes que somos, así lo hemos hecho. Y realmente, no han quedado nada aceitosos.
     Cuando el aceite esté caliente, vamos cogiendo pellizcos de la masa con los 4 dedos de la mano, y, mientras lo echamos en la sartén, con el dedo pulgar hacemos un agujero en el centro del pellizco de masa. No los haremos demasiado grandes, para que no se vayan al fondo de la sartén debido a su peso excesivo, y los haremos a fuego medio, con el fin de que no se quemen por fuera mientras por dentro siguen crudos. Los freímos hasta que estén dorados, dándoles la vuelta cuando ya están hechos por un lado, y los sacamos a un plato sobre papel absorbente. Si queremos, espolvoreamos con azúcar, o los servimos junto a ella para que cada cual se los endulce a su gusto.
     Nos han salido unos buñuelos esponjosos, muy ricos, a pesar de que hemos usado una calabaza poco dulce, excesivamente fibrosa y con un sabor particular. Pero los próximos, estarán de mayor vicio.
     Y así, junto con un delicioso chocolate, acompañada de unos excelentes amigos, y comunicándome por whatssapp con mis hijos, he pasado una muy buena mañana de San José, atípica y diferente, pero buena. En la filosofía de éste día, festividad del patrón de los carpinteros, va el deshacerse de las cosas viejas, inservibles, limpiar la basura del taller y hacer una gran hoguera, que ponga luz donde había oscuridad y que de la bienvenida a la primavera, que "per la senda de les flors ja ve l´estiu". Confiemos en que lo mejor está por llegar. Amén.

Horchata de otra manera

     Han llegado a mis manos unas chufas triturada, y he probado otra forma de hacer horchata, que es bastante fácil y también está muy rica.

Ingredientes
  • 200 gr de chufas molidas
  • 1,3 litros de agua
  • 130 gr de azúcar
     Por la mañana, puse las chufas en romojo con 1 litro de agua, y las dejé hasta la tarde, varias horas. En ese momento, le añadí el azúcar y las pasé a la batidora de vaso, pero también se puede hacer con la túrmix de toda la vida. Colé el resultado a través de un colador chino, apretando con el dorso de una cuchara los posos, para escurrir bien el agua. Con un colador de tela, el resultado será mejor.
     El residuo lo volví a poner en el vaso de la batidora y le añadí el agua restante. lo volví a triturar y a colar. Y a la nevera a enfriar.
     Mis hijos, que son unos magníficos catadores de horchata, le han dado el visto bueno, así que no hay nada más que añadir.

Coca de chufas

     Me encantan las chufas, remojadas para comerlas tal cual. He conseguido chufas trituradas, y además de hacer horchata con mucha facilidad, he hecho esta coca, que es una versión de la Tortada. Fácil y bien rica.
 
Ingredientes
  • 6 huevos
  • 200 gr de chufa molida
  • 200 gr de azúcar
  • 45 gr de harina de repostería
  • Azúcar glas (opcional)
     Precalentamos el horno a 180ºC.
     Separamos las claras de las yemas.
     Batimos las claras a punto de nieve. cuando están montadas, cambiamos el globo por la pala amasadora, bajamos la velocidad de la batidsora al mínimo, y añadimos el resto de los ingredientes, excepto el azúcar glas.
     Engrasamos y enharinamos un molde, o bien le ponemos papel de manila, como hice yo, echamos la masa, y la cocemos a 180º, calor arriba y abajo, durante unos 45 minutos, o hasta que esté cuajada.
     Opcionalmente, le ponemos azúcar glas por encima cuando la saquemos del horno.
     Deliciosa.

Arroz con pollo

     Este blog nació con dos propósitos. Uno era el de manejarme mejor con el ordenador, aprender a subir fotos, etc. Y el segundo, y más importante, tener un recopilatorio de recetas que mis hijos pudieran consultar cuando quisieran o necesitaran. Además me ha servido para no tener que escribir las recetas cuando me las piden, les mando la entrada del blog y listo. Porque a mí, igual que me gusta pedir recetas, no me importa en absoluto compartirlas. Al fin y al cabo, son de todos, salvo alguna invención particular.
     El propósito importante se ha cumplido. Mi hija, de vez en cuando, tira del blog para comer lo que le gusta. Y hace poco me dijo que faltaba esta receta. Porque hay cosas que, por cotidianas, no están puestas, y son precisamente las que deberían estar en primer lugar. Así que, para Inés, su arroz con pollo.
     Las cantidades son a ojo, porque yo normalmente hago de más y congelo para preparar tuppers para mis estudiantes, y para tener arreglo para otra ocasión. Estas son, aproximadamente, las cantidades de la última vez que lo hice, así que se pueden dividir por 4 tranquilamente.
     Compré un pollo entero. En la carnicería me separaron el espinazo, que congelé para hacer caldo en otra ocasión, me filetearon las pechugas, que corrieron la misma suerte, y me trocearon los muslos y contramuslos, que empleé para esta receta.
     El arroz puede hacerse sólo con pollo, con pollo y conejo, con pollo y costillas de cerdo, con las tres carnes,...eso va a gustos y disponibilidad. El procedemiento es el mismo.
     La verdura, yo suelo utilizar 1 o 2 bolsas de verdura congelada para paella. Las bolsas son de 450 gr. Puede utilizarse también, por supuesto, la verdura fresca, en cuyo caso utilizaremos judías verdes anchas, alubias blancas y garrofón. En este caso, los tiempos de cocción aumentan, pues las verduras han de cocerse bien.

Ingredientes
  • Medio pollo a trocitos
  • 1/4 de conejo a trocitos, o bien 1/2 kilo de costillas de cerdo. O nada, solo pollo.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 bolsas de verdura para paella
  • 1 ajo triturado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 vaso de tomate triturado
  • Sal 
  • Colorante (opcional)
  • Arroz (un puñadito y medio, más o menos, por persona)
     Lavamos el pollo y quemamos los posibles restos de plumas que pueda tener. Lo secamos. Igualmnte con el resto de carne que hayamos decidido utilizar.
     En una cacerola  ponemos el aceite y sofreímos la carne. Salamos. Cuando esté doradita, echamos el ajo picado, damos unas vueltas sin que se queme, y añadimos el tomate triturado. Dejamos freír, apartamos la olla del fuego y ponemos el pimentón, dando unas vueltas y echando enseguida el agua, volvemos a poner al fuego. Esto se hace así para que el pimentón no se queme y amargue.
     Cuando el agua hierva, añadimos las verduras. Debe haber bastante cantidad de agua, para que se cueza el pollo y para que después podamos cocer elarroz.
     Dejamos cocer el conjunto alrededor de unos 20 minutos. Entonces añadimos el colorante, si queremos, porque no es necesario, y probamos de sal. El caldo debe estar ligeramente salado, porque el arroz, al cocerse, absorbe bastante el sabor de la sal.
     Si hemos hecho comida de más, apartamos en otra cacerola lo que vamos a utilizar en este momento. Ponemos unos cucharones con carne y verduras, y al menos 2 cucharones de caldo por persona. Calentamos, y cuando hierva, añadimos el arroz, y dejamos cocer de 12 a 15 minutos a fuego medio alto, comprobando el punto de cocción del arroz. A mí, particularmente, me gusta que el arroz esté un pelín entero, no puedo con el arroz pasado. Pero eso va en gustos.
     Cuando el arroz está cocido, servimos en platos. Si se ha quedado seco, añadimos un poco del caldo que nos quedó en la olla grande. Si nos hemos pasado haciendo arroz, le quitamos todo el caldo que quede en la olla al arroz sobrante, con el fin de que no siga cociendo y se pase. Esto sirve también si algún comensal se retrasa. Le dejamos servido en el plato el arroz seco, y cuando venga le añadimos el caldo.
     Y servimos. Hay que tener en cuenta que el caldo está hirviendo, y que el arroz continúa "cociéndose" en él durante un tiempo.
     Y, si va a comer Inés en especial, llevamos a la mesa un trozo de limón, para que se lo escurra encima.
     Buen provecho y feliz dia de tu santo, princesa.




Nueces

     Ésta es una receta de la zona donde vivo.  Uno de los dulces típicos de la navidad, y que además se puede preparar con antelación. Y un bonito detalle para regalar. La madre de un compañero de mi marido hace todos los años, y les regala para el trabajo. Y a mí siempre me llega alguna, lo cual es muy de agradecer.

Ingredientes
  • 1 kg de nueces limpias
  • 3/4 kg de azúcar glas
  • 6 yemas
  • 3/4 kg de almendra molida, con o sin piel
  • Boniato hervido con la piel y luego pelado
     Se amasa todo, excepto las nueces. Se forman bolas, a las que se pegan las nueces.
     Si se quiere, se hace un jarabe con azúcar fino, unas gotas de limón y un poco de agua. Se pasan las nueces por él y se dejan secar al aire.
     Se envuelven en papel de celofán de colores.

Edición 
      Me ha dado un vuelco el corazón al leer esta receta. Estaba programada desde el año pasado, cuando llegó a mí la nuez de la madre de Kiko, y la tenía olvidada. No la voy a borrar, lo escrito, escrito está. Evidentemente, hoy la escribiría de otra manera, pero no reniego de mi pasado. Este año no habrá nuez, al menos como esa o no llegará a mí de la misma manera. Demasiados cambios con respecto a la redacción de esta entrada. Me quedaré con que la nuez es exquisita. Fue bello mientras duró. Y. también, siempre quedará París. Hay muchos más dulces, también deliciosos, para ser descubiertos.