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Narutomaki

      Un ingrediente para nuestro ramen casero, que también he sacado de aquí.

Ingredientes

  • 400 gr de pescado blanco sin piel ni espinas
  • 2 cucharadas rasas de harina de trigo
  • 2 cucharadas rasas de Maicena
  • 1 clara de huevo M
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de Mirín
  • Colorante alimentario rosa

     Lavamos el pescado, nos aseguramos de que esté limpio de pìel, escamas y espinas, lo secamos con papel de cocina, lo troceamos y lo ponemos en el robot de cocina. añadimos la harina, la Maicena, la sal, la clara y el mirín. Trituramos hasta formar una pasta.

     Separamos un tercio de la masa, nos ponemos unos guantes y le añadimos una pizca de colorante. Amasamos bien hasta que el color quede lo más uniforme posible.

     Sobre una esterilla de bambú forrada con papel film, extendemos la masa de pescado blanco. En la parte central, sobre la anterior, estiramos la rosa. Enrollamos la pasta estirada hasta obtener un rollo compacto. Si es necesario, lo cortamos en un par de trozos para que quepa en el accesorio del vapor.

     Envolvemos bien los rollos con papel film, los enrollamos y cerramos por los bordes, como si fuesen un caramelo. Cocemos al vapor durante 20 minutos. Dejamos enfriar, y entonces ya los podemos cortar en rodajas. Una vez cocido, el narutomaki se conserva bien en la nevera durante 2 o 3 días.


Marron glacé y castañas en almíbar

      Una receta que saqué de internet, de un grupo de Facebook de vidas rurales, cuya autora de denomina Maria Maria. El proceso está explicado en 6 días.




Ingredientes

  • Castañas
  • Azúcar 
  • Agua
  • Limón
  • Azúcar glas (para los marron glacé

     El primer día ponemos las castañas en remojo y las mantenemos 24 horas.

     El segundo día, cogemos una puntilla y con cuidado, eliminamos la piel exterior de las castañas. Volvemos a poner las castañas en remojo, con un limón troceado para que no se oxiden, y volvemos a mantenerlas así durante 24 horas.

     El tercer día ponemos agua  en una olla al fuego, y cuando hierva añadimos las castañas. Las escaldamos durante 5 minutos, y a continuación les retiramos la piel exterior. Este proceso será más o menos laborioso dependiendo de la calidad de las castañas, de los repliegues que tenga esta piel interior. Solo utilizaremos las castañas que permanezcan enteras después de este proceso. Las pesamos y las enrollamos en gasas, en una vendas,...de manera que formemos con ellas una especie de "caramelos", con el fin de que permanezcan apretadas y no se rompan durante la cocción. Ponemos las castañas así preparadas en una olla, cubiertas de agua, y con la mitad del peso de las castañas en azúcar. Si había 1 kg de castañas, ponemos 500 gr de azúcar. Ponemos a hervir durante 3 horas y dejamos enfriar dentro de la olla.

     El cuarto día, si el nivel de agua ha descendido mucho, añadimos almíbar básico ( a razón de 1 litro de agua y 1 kg de azúcar), que habremos preparado adrede, añadimos hasta cubrir las castañas y hervimos durante 1 hora. Dejamos enfriar.

     El quinto día es igual que el cuarto: cubrir de almíbar si precisa, hervir 1 hora y dejar enfriar.

     El sexto día retiramos las gasas, metemos las castañas en botes esterilizados, cubrimos con su almíbar, cerramos los botes y cocemos al baño maría durante 20 minutos para conservarlas. Yo lo he hecho creando el vacío, como en esta otra receta.

     O bien podemos terminarlas en forma de marron glacé, para lo cual, sacaremos las castañas de su almíbar y las dejaremos secar sobre una rejilla, encenderemos el horno a 180ºC, y prepararemos un glaseado, mezclando una parte del almíbar de las castañas con la misma cantidad de azúcar glas. Recubrimos las castañas con este glaseado, las ponemos sobre la rejilla y las secamos en el horno precalentado durante 1 minuto aproximadamente, para que el glaseado se fije. Esta segunda parte la he encontrado en este blog, donde además explica otra manera de hacer las castañas en almíbar. También nos dice como prepararlas para usarlas como guarnición de platos salados.

     Hoy hace 25 años que, delante de vuestras familias, de vuestros amigos y de Dios, os dijisteis "Sí quiero". Estas palabas las escribió Toni en Facebook hace varios años, cambiando la cifra, evidentemente. Y añadía que iba para casa para decirte a tí, en persona, cuanto te quería. Esas palabras se me clavaron en el alma. Y hoy son ya 25 los años. Afortunadamente, en mi entorno, mis amigos van llegando, y superando, esa cifra, que no es más que un número, pero al que le damos un significado especial asociándolo a la plata. Vosotros también. Porque también, a veces, parece que sea una rara avis el alcanzarla,  pero la vida, su jardín, y la viña del Señor, han de tener de todo. Quiero desde aquí enviaros mi felicitación en este año raro en que ni siquiera voy a poder daros un abrazo. Así que, esperando una mejor ocasión para celebrarlo, se me ha ocurrido, ya que es tiempo de castañas y encontré casualmente esta receta, prepararte con todo mi cariño tu dulce favorito. Y como tú ya sabes, últimamente me he especializado en encontrar concordancias entre cosas, recetas, y situaciones, así que hoy, que estoy reflexionando e inspirada, te digo que, con los marron glacé no podía ser de otra manera, ya que es uno de los dulces más caros y apreciados, como lo es un buen matrimonio. Que ha sido costoso realizarlos, como no podía ser de otra manera. Que cuando compras las castañas, nadie te asegura que por dentro vayan a ser buenas, sin excesivos repliegues que dificulten el trabajo, pero tienes que tener fe, porque ya sabes que el que no arriesga no pasa la mar. Y aún así, resulta entretenido el pelar las castañas, y mucho más el repelarlas. Que muchas se pierden por el camino, porque te encuentras un agujero con gusano, o tienen tanta piel interna o tantas lobulaciones que se rompen al hacerlo. E incluso cuando las cueces en el almíbar tanto tiempo y tantos días, tienes que acomodar tus labores cotidianas para poder realizar el proceso, que no solo de hacer marron glacé vive el hombre. Una vez finalizado el proceso, te encuentras con que, al sacarlas de la gasa, algunas también se han desmenuzado, sólo es fachada lo que está en el almíbar, y en cuanto retiras la débil contención que las mantiene unidas, se desmoronan. Sólo, al final, quedan unas pocas castañas enteras, brillantes, preciosas, con alguna que otra cicatriz del cuchillo, pero flamantes y orgullosas. A éstas les daremos el baño de glasa, (encontrándote con que al cogerlas delicadamente para bañarlas, alguna más se rompe), las dejaremos escurrir, les damos el golpe de horno y cuando estén secas, las envolveremos en el papel apropiado. Se lo han ganado, no les pongamos cualquier papel que perjudique la glasa deliciosa que las mantiene tiernas. Que aunque cada castaña ha encontrado su manera, las cosas externas a veces juegan un papel excesivo. Nueve castañas me han quedado enteras y perfectas, de los 400 gr (habrían unas 50) con los que empecé. No sé si la estadística es similar, pero así ha sido.

     Con todo mi cariño te habrán llegado estos marron. No les he puesto vainilla porque me gusta el sabor auténtico de las cosas. Y, aunque hayan ido con todo mi cariño, eres libre de decir que no te gustan y no te las quieres comer. Me las devuelves, que yo les haré un hueco. Pero tienes mi permiso, si es que en algún momento ha sido necesario, para decirme que no te gustan.

     También, ya que esta receta tiene una cierta forma epistolar, te diré que no he tirado más castaña que aquella que estaba rancia o tenía un agujero. Alguna venía con gusano y también la tiré, por supuesto. Porque aunque todas ellas no hayan alcanzado la perfección, las que se deshicieron al repelarlas, me sirvieron de guarnición y para tropezones de una ensalada. Las que se rompieron al salir de la gasa, han ido a para a un almíbar, que también te habrá llegado, y están deliciosas. Y las que se rompieron al meterlas en la glasa, también se comerán en forma de marroncitos glacé que me quedaré yo, pues no tienen presencia para hacer un regalo, pero no dejan por ello de ser deliciosas. Como esto lo escribo con antelación, tengo que editar, porque uno de los trocitos de marron que me comí estaba rancio, así que existe la posibilidad todavía que alguna de esas 9 castañas de apariencia perfecta esté rancia también. Cosas de la vida, que no deja de sorprendernos.

     Fíjate que cuando enumeré las dificultades de conseguir la castaña perfecta, en ningún momento contemplé la opción de que un día te canses, tires las castañas a la basura y te vayas a la pastelería, o bien te comas otro tipo de pastel. Ya sabes, siempre digo que somos inasequibles al desaliento, y aquí no podría ser de otra manera. Así que, mis queridos Paqui y Toni, os deseo que paséis un muy feliz aniversario y que seais felices hoy y siempre. Os quiero.

Puré de patata y manzana

     La verdad, no sabía qué guarnición hacer para un solomillo especial, y de casualidad vi esta receta, que fue la elegida. Fácil y rápida, y con un toque diferente.

Ingredientes
  • 2 patatas
  • 1 manzana roja
  • 25 gr de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada.

     Tan fácil como pelar patatas y manzana, cortar en cuadraditos de 1 cm por 1 cm, aproximadamente, sin chascar, y poner a cocer cubiertas de agua y con una cucharadita de sal, durante unos 15 minutos. Escurrir del agua, añadir la mantequilla, que se fundirá al calor, y con un tenedor o pasapuré, chafarlo todo. Añadir pimienta, blanca a ser posible, y nuez moscada, y ajustar de sal. Y a disfrutar.
     Yo puse esta mezcla en una manga pastelera con boquilla gruesa para adornar el plato.

Ensalada de cous cous

          Tengo unos cuantos blogs que reviso bastante a menudo porque me encantan las ideas que saco de allí. Y esta receta es fruto de uno de esos paseos. La ensalada de cous cous con cordero segureño confitado de Ana María me pareció una idea estupenda, aunque yo la he hecho sin cordero.


Ingredientes

  • Cous cous
  • El mismo volumen de agua con sal que de cous cous
  • 1 cebolla tierna
  • Orejones
  • Almendras tostadas o fritas
  • Nueces
  • Lacón
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Canela
  • Granos de granada
  • Hojas de hierbabuena
  • Agua de azahar

     A mí me ha resultado más rápido y fácil, ya que no he utilizado el cordero. Queda pendiente. Y encima es una de esas recetas que es preferible preparar con antelación, pues gana mucho.
     En una cacerola ponemos un poco de aceite y doramos ligeramente el cous cous. Añadimos entonces el agua con sal y cuando hierva, apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutos, pasados los cuales, soltamos los granos de cous cous con ayuda de un tenedor.
     Mientras reposa el grano, cortamos en trozos pequeños la cebolla, los orejones, las almendras ( yo puse laminadas que tenía por un rincón), las nueces (esto lo añadí yo, la receta de Ana María no las lleva, pero el resultado me gusta)  el lacón y unas hojas de hierbabuena.
     Mezclamos el cous cous con los ingredientes que acabamos de trocear y  la granada, y añadimos sal, pimienta, un chorrito de aceite y unas gotas de agua de azahar. Yo además le añadí un poco de canela, ya que es un ingrediente con el que se confita el cordero que yo omití. Mezclamos todo bien y adornamos con unas hojas de hierbabuena.
     Como tantas veces, gracias Ana María.

Lombarda a la San Quintín

     Un delicioso plato de verduras o una guarnición estupenda, que encontré en Mercado Calabajío, otro de los blogs que sigo asíduamente. Con alguna pequeña modificación (a mí el vinagre no me gusta).

Ingredientes

  • 1 lombarda de alrededor de 1 kg
  • 125 gr de tocino entreverado
  • 4 longanizas
  • 1 cebolla
  • 1 patata
  • 2 manzanas golden
  • 1 bouquet garni (Atadillo de tomillo,laurel, romero y perejil)
  • AOVE
  • 1 cucharada de vinagre
  • Sal
  • Pimienta

     Quitamos las primeras hojas a la col.
     En la olla exprés colocamos el atadillo, agua, el accesorio de vapor, y sobre éste, la col. 8 minutos en posición 1.
     Cortamos la cebolla en trozos pequeños y la rehogamos en un wok con un poco de AOVE.  añadimos las longanizas en trocitos. Las dejamos unos 5 minutos, para que se hagan despacio, junto con la cebolla. Añadimos el tocino, también en trozos pequeños, y dejamos cocinar. Unos 20 minutos contando todo.
     Pelamos y cortamos las patatas en cubos. cuando saquemos la col, las cocinamos unos 10 minutos al vapor.
     Pelamos, descorazonamos y cortamos en láminas finas o en cubos las manzanas. Las añadimos al wok, así como el vinagre. A continuación añadimos la col, cortada en trozos con un tenedor, y las patatas ya cocidas. Probamos de sal y añadimos un poco de pimienta. Remover unos 10 minutos a fuego fuerte, para tostar un poco la mezcla. Servimos caliente.
   
   

Tortitas de patata

     Estas tortitas las hice para acompañar una carne a la plancha y las encontré por la red, como tortitas estilo Ikea. Sí, es verdad que se parecen.
     Los ingredientes son a ojo, no los he pesado.

Ingredientes

  • Patatas
  • Brócoli
  • Puerro
  • Mantequilla
  • Aceite
  • Sal
  • Queso rallado

     Ponemos a cocer las patatas peladas y troceadas, en agua con sal durante unos 20 minutos, o hasta que estén cocidas.
     Ponemos a cocer el brócoli en otro cazo, en agua con sal, durante unos 10 minutos.
     Troceamos muy finamente el puerro, y lo pochamos en una sartén con un poco de aceite de oliva.
     En un cuenco apartamos las patatas cocidas y las chafamos con el tenedor, añadiendo la mantequilla a trozos, que se fundirá con el calor de las patatas. Añadimos también el queso rallado, mezclamos bien, y añadimos a continuación el brócoli, también chafado o troceado, y el puerro.
     Mezclamos bien, probamos de sal, añadimos pimienta, y formamos las tortitas y las espolvoreamos con más queso rallado. Las ponemos en la bandeja del horno, precalentado a 200ºC, durante 15 minutos, o hasta que estén doradas a nuestro gusto.
   

Salsa blue cheese

     Preparé esta salsa que le vi a Canelona, y la acompañé con unos nachos. A mí particularmente me ha encantado. Y lo mejor ha sido que con el paso del tiempo ha ido mejorando el sabor, Deliciosa acompañando una coliflor al vapor, un pescado....

Ingredientes

  • 40 gr de cebolla
  • 1 ajo
  • 160 gr de queso Gorgonzola
  • 100 gr de nata para cocinar
  • 160 gr de mayonesa

      En el vaso de la Thermomix, picamos la cebolla y el ajo 2 segundos velocidad 7, y bajamos con la espátula lo que se deposita en las paredes del vaso.
     Añadimos el queso, la nata y la mayonesa, mezclamos 20 seg, velocidad 5. Bajamos lo que queda en las paredes y volvemos a mezclar 10 segundos, velocidad 5. Y ya está listo para servir. ¡Que aproveche!

Bratkartoffeln

     Es un acompañamiento para carnes que se hace mucho en Alemania. Durante este verano hemos viajado por allí y nos han gustado mucho. Con unas salchichas, con unas schnitzel, era una forma más de utilizar las patatas: fritas, en puré, en ensalada...Mi cuñada Mª Ángeles me dijo cómo hacerlas y es realmente sencillo. Además, un plato para aprovechar restos de patatas cocidas y presentarlas de manera diferente.
Ingredientes

  • Patatas
  • Cebolla
  • Mantequilla
  • Sal

     El día anterior, lavamos bien las patatas y las cocemos al vapor enteras y con piel. Yo lo hice en la olla exprés, 15 minutos en la posición 2. Dejamos que la olla pierda la presión, las sacamos y las dejamos enfriar.
     Al día siguiente las pelamos y las cortamos en rodajas finas. Ponemos mantequilla en una sartén y pochamos a fuego lento cebolla troceadas, hasta que esté transparente. Entonces echamos las patatas y dejamos que se doren en la mantequilla. Probamos de sal y servimos.
     Por motivos de logística no pude publicar esta entrada el día 1, cumpleaños de mi marido, que me pidió que las hiciese para comer. Así que, otra vez, muchas felicidades, cariño.

Chips de batata

     Un picoteo inspirado por Ana María.

Ingredientes
  • 1 boniato o batata
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
     Pelamos el tubérculo en cuestión ( a mí me encanta hacerlo con el pelapatatas), y lo cortamos con la mandolina en rodajas bien finas. Los lavamos y secamos, y los ponemos en una bandeja de horno sobre papel de hornear. Los regamos con un fino hilo de aceite, o con un pulverizador, ponemos otro papel encima, y los metemos en el horno, a 180-200ºC, calor arriba y abajo, vigilándolos muy bien para que no se quemen, que puede ocurrir en cuestión de segundos. Al sacarlos del horno, les ponemos sal, y si queremos, alguna especia o hierba.
     A pesar de cortar las rodajas con una mandolina, algunos me quedaron demasiado gruesos, por lo que tuve que sacarlos del horno antes de tiempo, ya que  los extremos de otros ennegrecían peligrosamente. La próxima vez vigilaré mejor el calibre, porque los chips, en sí, estaban muy buenos.

Tortillitas de calabacín

     Fue nuestra cena de anoche y voy a volver a hacerlas porque vienen unos amigos y a mí me encantaron. Se las vi a Ana María. Y me parecieron sencillas y originales.

Ingredientes
  • 1 calabacín grande o dos pequeños
  • 1 cebolla
  • 1 patata
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de harina
  • 1/2 cucaradita de bicarbonato
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
     Rallamos la cebolla (ella puso cebolleta), el calabacín y la patata y los dejamos sobre un colador para que escurran el agua. Mientras, preparamos la salsa, mezclando el yogur, la cebolla bien picada y el zumo, y la reservamos en la nevera.
     Cuando están escurridas las verduras, las ponemos en un cuenco y le añadimos el huevo, la harina, la sal, la pimienta y el bicarbonato, y mezclamos bien. El bicarbonato me lo dijo ayer una amiga, para que salgan más esponjosas.
     En una sartén, ponemos aceite de oliva y cuando esté caliente, vamos añadiendo la masa a cucharadas. Cuando están doradas por una cara, les damos la vuelta para que se hagan por la otra. Una vez fritas, las sacamos a una bandeja sobre papel absorbente. Y ya está. Solo falta servirlas con la salsa.
Ingredientes
  • 1 yogur griego
  • 1/2 cebolla
  • El zumo de medio limón

Bastoncitos de calabacín

     Esta guarnición la hice para cenar, pues me gustó mucho al verla en este blog. En casa también les gustó mucho.

Ingredientes
  • 1 calabacín grande
  • 4 cucharadas de pan rallado
  • 4 cucharadas de parmesano rallado
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de perejil seco
     Precalentamos el horno a 200ºC.
     Cortamos el calabacín en bastones, y lo puse al microondas unos minutos, para que se ablande un poco. Me pasé con el tiempo de microondas y quedaron blanduchos, así que la próxima vez no los pondré más de 3 ó 4 minutos.
     En una bolsa de plástico ponemos el resto de los ingredientes. Rosanna añade un poco de sal, pero a mí me quedaron algo salados, y por eso la he eliminado de la lista de ingredientes. Echamos el calabacín en la bolsa para rebozarlo bien, y lo ponemos en la bandeja de horno, sobre papel. Lo metemos 10 minutos en el horno, los sacamos, les damos la vuelta y los metemos otros 10 minutos. Y ya está. Delicioso.

Arroz cocido al microondas

     La forma más fácil del mundo mundial de cocer arroz. Me la enseñó mi cuñada hace muchos años, y es fácil y limpia, por lo que dedico esta entrada a mis niños, para que se hagan el arroz en sus pisos de alquiler y no manchen demasiado. Un beso.

Ingredientes
  • Arroz
  • Agua
  • Sal
     Tan fácil como medir el arroz con una taza de café, calculando taza y media por persona, y echarlo en un recipiente apto para microondas. A continuación poner doble cantidad de agua y salar. Mezclar con una cuchara, y meter en el micoondas 10 minutos a la máxima potencia. Sacar, remover y volver a meter otros 10 minutos, pero esta vez a media potencia. Sacar, remover y servir.
     Debe cocerse destapado. Que aproveche.    

Salsa de yogur

     Esta salsa no tiene ninguna dificultad. La hago cuando hacemos la versión casera del kebab, con parn de pita, carne picado, lechuga, tomate, etc.

Ingredientes
  • 1 yogur natural
  • 1 ajo
  • Sal
     Echamos el yogur en un cuenco, añadimos sal y el ajo picado con el prensador de ajos. Removemos bien, y ya está. Lógicamente, está mejor cuanto más enriquecido está el yogur. Lo ideal es hacerlo con yogur griego. Pero con yogur natural entero también está muy bueno. E incluso aquí podemos admitir un desnatado, ya que con la mezcla de ingredientes del plato, se nota menos la "pobreza" del yogur.

Salsa americana

     Hoy por fin he hecho el centollo relleno que vi en este blog hace tiempo. Me he pasado la mañana en la cocina, y no he hecho los crepes, solo la salsa y el centollo relleno, y el caldo ya lo tenía hecho. Me ha gustado mucho la salsa, y con la que me ha sobrado, veré de hacer unos calamares.

Ingredientes
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 2 zanahorias
  • 2 ajos
  • 150 ml de vino blanco
  • Sal
  • Pimienta
  • 250 gr de gambones
  • 100 ml de brandy
  • 3 tomates
  • 50 gr de mantequilla
  • 25 gr de harina
  • Estragón(yo no tenía y no le puse)
  • 500 ml de caldo de pescado
  • Aceite de oliva virgen extra
     Picamos la cebolla y el puerro; los echamos en una sartén con aceite de oliva, primero a fuego fuerte, y luego dejando que se pochen lentamente. Cuando empiece a transparentar, añadimos las zanahorias y los ajos picados, removemos y lo dejamos hervir suavemente 10 minutos. Entonces incorporamos el vino blanco y un poco de sal, y lo dejamos cocer 20 minutos.
     En una sartén aparte, con un chorrito de aceite, echamos los langostinos o gambones, con cáscara y cabeza. Dejamos que se calienten, añadimos el brandy, lo llevamos a ebullición, lo apartamos del fuego y lo flambeamos. ES MUY IMPORTANTE APARTARLOS DE LA CAMPANA EXTRACTORA. Cuando se apague el fuego, lo volvemos a poner en la cocina y lo dejamos hervir unos minutos. Entonces lo echamos en el vaso de la batidora, junto con un vaso del caldo de pescado, y lo trituramos bien.
     En la sartén donde teníamos pochando las verduras, añadimos los tomates, que previamente hemos pelado, eliminado las semillas y cortado en cuadraditos pequeños. Dejamos que hierva todo junto unos minutos, añadimos el triturado de langostinos, salpimentamos y ponemos un poco de estragón.
     En otra sartén derretimos la mantequilla y añadimos la harina, sin dejar de remover con unas varillas para que no tenga grumos, y dejando que tome un ligero color dorado.
     A la sartén de las verduras le añadimos este roux claro, sin dejar de remover, y lo regamos con el resto del fumet de pescado. Lo dejamos hervir todo junto unos minutos, para que espese. Entonces pasamos la salsa por la batidora o pasapurés, y a continuación por el chino, para obtener una salsa sin ninguna impureza. Si todavía estuviera muy líquida, la pondremos a calentar suavemente, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
     Y ya tenemos la salsa lista. si no vamos a utilizarla toda, la podemos congelar en porciones.

Albóndigas de pan

     Esta albóndigas sirven para aprovechar el pan duro, y para dar otro toque a los potajes y guisados. Mi madre se las echaba siempre. Se pueden hacer en el momento y añadirlas al guiso, o se pueden hacer previamente, freírlas y guardarlas en el congelador para cuando se necesiten. pero eso mi madre tenía que hacerlo cuando no estábamos delante, pues no daba abasto ella a freír albóndigas y nosotras a comérnoslas recién hechas.

Ingredientes
  • Pan duro desmigado a mano
  • Perejil muy picado
  • Ajos astillados finos
  • Piñones
  • Huevo batido
  • Sal
  • Aceite de oliva para freír
     Para esta receta no sirve el pan rallado industrial, pues as albóndigas no se quedan esponjosas.
     El pan se mezcla con el perejil, ajos, piñones y sal, y con huevo batido de manera que quede una masa blanda, de la que se cogen cucharadas y se van echando a la sartén con el aceite caliente. Cuando están doradas se sacan y se reservan.
     También se pueden comer acompañando al guiso, pero sin cocerlo en él, de manera que estén más crujientes.

Ajo aceite versus Ajatao

     Nos gusta mucho el ajoaceite, para acompañar carne a la brasa, un arroz a banda,...o simplemente con pan. Mi padre lo hacía en el mortero y era todo un ritual, tenía una aceitera pequeñita donde ponía el aceite medido. Machacaba los ajos con la sal, añadía la yema de huevo, y ahí nos llamaba para sujetarle el mortero, mientras él daba vueltas con una mano y echaba el aceite gota a gota con la otra. Hoy me he acordado mucho de él cuando lo he hecho en la batidora.


Ingredientes
  • 5-8 dientes de ajos
  • Una cucharadita de café de sal
  • 1 huevo a temperatura ambiente (esto es fundamental)
  • Un chorrito de zumo de limón
  • 200 ml de aceite de girasol
     Pelar y trocear los ajos. Echar los ingredientes en el vaso de la batidora en el orden descrito. Apoyar la batidora en el fondo del vaso. Ponerla en marcha y no moverla hasta que veamos que está ligado el aceite. Entonces se sube y se baja una vez, y ya está hecho.


Editado en Diciembre de 2015
     Pero mi padre no le llamaba ajoaceite, ni alioli. Para él era "ajatao", que yo deduzco que vendría de "ajo atado". Me parecía un vulgarismo, y siempre hay palabras que solo se pueden decir en el seno familiar si no quieres ser tachado de inculto, paleto.... Así que fuera de casa era ajoaceite. Hasta que ahora viene la Real Academia de la Lengua Española y me admite Almóndigas y Toballa. Y se me han caido los palos del sombrajo. Por supuesto, yo no soy quien para irle con quejas al organismo que "Fija, limpia y da esplendor", pero sí lo soy para reivindicar el Ajatao de mi padre. Que, por cierto, a mi sobrina Candela le sale de lujo, a sus 8 años.



Espinacas gratinadas

     Realmente no es ésta una forma ligera de comer espinacas, pero sí es deliciosa. Las cantidades dependen lógicamente del número de comensales, y de si será una guarnición o un primer plato.

Ingredientes
  • Espinacas limpias
  • Aceite de oliva
  • Pasas
  • Piñones
  • Mermelada de tomate
  • Queso rallado
     En una sartén con aceite, rehogar las espinacas, añadir las pasas y los piñones, y cocinar unos minutos. Poner en una fuente apta para horno, extender bien, poner encima unas cucharadas de mermelada de tomate, cubrir con queso rallado  y gratinar en el horno.

Patatas Marquesa

    Buscando una guarnición para un plato de carne, encontré estas patatas duquesa con una pinta estupenda y fáciles de preparar. Las hice tal  como él explica, pero mi boquilla no era ancha y no salía bien el puré, por lo que opté por ponerlas en la bandeja de horno a cucharadas, las pinté con huevo batido y las gratiné igual. Estaban deliciosas, no sobraron y a todos les gustó, pero no me atreví a llamarlas igual, por lo que he buscado un título nobiliario inferior para nombrarlas.

Ingredientes
  • 1 kg de patatas
  • 100 gr de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta
  • 1 yema
     En agua ligeramente salada, hervir las patatas (con piel y bien lavadas), hasta que al pincharlas con un palillo, éste entre y salga sin dificultad. Si las patatas no son del mismo tamaño, habrá que irlas pichando por orden de tamaño y retirándolas conforme estén. Cuando están un poco frías, se pelan y se aplastan con un tenedor o se pasan por un pasapuré. Se les añade la mantequilla derretida y un poco de pimienta negra, se prueban y se ajustan de sal y pimienta.
     Se meten en una manga pastelera con una boquilla ancha con forma de estrella, (o a cucharadas) y se depositan sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado.  Se pintan con yema de huevo y se meten en el horno precalentado a 200ºC, con el grill encendido, hasta que se doren por la parte superior. Sacar una vez doradas para evitar que el interior se seque y no esté jugoso.
     El puré no ha de quedar demasiado líquido, pues si no, al meterlas en el horno, se derretirá y perderá la forma.

Patatas con picao

     Así las llama mi madre. Así las llamaba su abuelo, a quien le encantaban. Patatas a lo pobre las llama mi marido, a quien también le encantan.

Ingredientes
  • Patatas
  • Huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Ajos
  • Vinagre
     Se pelan las patatas y se cortan en rodajas como para hacer tortilla.
     En una sartén se pone abundante aceite y se fríen 1 ó 2 huevos, según la cantidad de patatas, y se apartan. Entonces se ponen las patatas y se fríen.
      En el mortero se pican varios ajos con sal, se añaden los huevos y se pican también.
      Cuando las patatas están fritas, se retira casi todo el aceite de la sartén, se añade el majado y un chorrito de vinagre, y se da a todo junto una vuelta en la sartén. Listo.