Mostrando entradas con la etiqueta Pescado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pescado. Mostrar todas las entradas

Narutomaki

      Un ingrediente para nuestro ramen casero, que también he sacado de aquí.

Ingredientes

  • 400 gr de pescado blanco sin piel ni espinas
  • 2 cucharadas rasas de harina de trigo
  • 2 cucharadas rasas de Maicena
  • 1 clara de huevo M
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de Mirín
  • Colorante alimentario rosa

     Lavamos el pescado, nos aseguramos de que esté limpio de pìel, escamas y espinas, lo secamos con papel de cocina, lo troceamos y lo ponemos en el robot de cocina. añadimos la harina, la Maicena, la sal, la clara y el mirín. Trituramos hasta formar una pasta.

     Separamos un tercio de la masa, nos ponemos unos guantes y le añadimos una pizca de colorante. Amasamos bien hasta que el color quede lo más uniforme posible.

     Sobre una esterilla de bambú forrada con papel film, extendemos la masa de pescado blanco. En la parte central, sobre la anterior, estiramos la rosa. Enrollamos la pasta estirada hasta obtener un rollo compacto. Si es necesario, lo cortamos en un par de trozos para que quepa en el accesorio del vapor.

     Envolvemos bien los rollos con papel film, los enrollamos y cerramos por los bordes, como si fuesen un caramelo. Cocemos al vapor durante 20 minutos. Dejamos enfriar, y entonces ya los podemos cortar en rodajas. Una vez cocido, el narutomaki se conserva bien en la nevera durante 2 o 3 días.


Albóndigas de sepia

     Navegando por internet descubrí esta receta de Dani Albors y ha valido la pena, está muy rica. Yo le he hecho alguna modificación, como cambiar el cilantro por perejil, echar menos huevos y cambiar las gambas rojas por gambones.

Ingredientes

  • 1 sepia grande
  • 6 gambas rojas (puse 5 gambones)
  • 3 ajos
  • 1 pimiento seco
  • 100 gr de pan
  • 50 ml de leche
  • 4 huevos
  • 4 tomates cherry maduros
  • AOVE
  • Sal
  • Harina
  • 50 ml de agua mineral

     Ponemos el pan a remojo en la leche.

     Empezamos limpiando la sepia y partiéndola en trozos de unos 3 cm. La echamos en la Thermomix junto con 2 ajos pelados y el perejil, y lo trituramos durante 3 minutos en velocidad 10. A continuación añadimos los huevos y el pan bien escurrido y amasamos a conciencia. añadimos sal

     En mi caso amasé en la Thermomix, y el proceso fue otro, porque no escurrí bien el pan y los huevos que tenía eran XL, con lo que tuve suficiente con 2. Además tuve que añadir 3 cucharadas de pan rallado, porque la masa quedaba demasiado líquida, así que la próxima vez, escurriré bien el pan e incorporaré los huevos de unos en uno.

     Formamos las albóndigas, las pasamos por harina y las freímos, con la intención de que después no se nos deshagan. En mi caso fui echando la masa a cucharaditas en el aceite caliente, ya que la consistencia no permitía enharinarlas. De todas maneras, salieron muy ricas. Las reservamos.

     En el aceite, freímos el ajo restante, los gambones, los tomates cherry partidos por la mitad, y el pimiento seco troceado. Cuando esté bien sofrito, añadimos el agua , y cuando empiece a hervir, trituramos bien con la batidora y pasamos la salsa resultante por el chino. Dejamos cocer a fuego lento para que reduzca la salsa, salamos, añadimos las albóndigas reservadas, y cocemos a fuego lento durante 20 minutos.

     

Chop suey de gambas

      Una de las primeras recetas que probé en un restaurante chino allá por 1986, cuando finalizaron las clases de 1º de medicina, y un grupo de amigos decidimos ir a comer a un chino. Era barato y parecía divertido. no teníamos mucha pasta. en mi caso, nunca había ido a un chino y fue realmente muy divertido. Después he ido muchas veces y he buscado las recetas porque  nos gusta esta comida. Hace poco encontré esta receta en un blog del que saco muchas y son siempre de confianza. Y el resultado, como no, ha sido delicioso.



Ingredientes

  • Gambas
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 pimiento verde
  • 1/2 pimiento rojo
  • 2 espárragos
  • 1/2 cebolla
  • 1 zanahoria grande
  • Brotes de soja
  • Col
  • 3 champiñones
  • Aceite de girasol
  • Salsa de soja

     Esta receta yo la hice tal cual, con gambas, pero se puede hacer con carne de cerdo, con pechuga o incluso sin nada. Realmente muy rica y muy fácil y rápida de hacer. Lo más costoso, el trocear la verdura.

     Se limpia bien la verdura y se corta toda en tiras largas y finas. Los espárragos también. La col se corta en rodajas finas y se utilizan 2 o 3. Los brotes de soja se utilizan enteros.

     En un wok o sartén se pone u n poco de aceite de girasol, y se saltean las verduras por el orden y durante el tiempo que detallaré a continuación. Cada vez que saquemos una verdura, repondremos un poco del aceite de girasol que se haya gastado. Y el chorrito de salsa de soja lo echaremos unos 10 segundos antes de sacar las verduras, para que no se requeme. Hay que utilizar un fuego vivo y mover sin parar la sartén para dorar la verdura por todas partes.

     Gambas                         2 minutos

     Zanahoria y pimientos  2 minutos

     Espárragos y brotes      1-2 minutos

     Calabacín                      1-2 minutos

     Champiñones                1 minuto

     Cebolla y col                 1 minuto

     Pues nada, salteamos las verduras por separado, vamos añadiendo el chorrito de salsa de soja y el aceite de girasol como he explicado antes, y cuando lo tengamos todo, lo volvemos a echar de nuevo a la sartén y lo salteamos todo junto durante 1 minuto. Servir y listo. A mí me ha sorprendido muy gratamente.




Borreta de otra manera

      -¿Te gusta la borreta?

     -Si. En mi casa se hacía a menudo, a mi padre le gustaba.

     E hice borreta. Pero esa no era la que tú conocías. Me puse a investigar, y, sin saberlo, di con la receta que hacía tu familia, porque no es una receta típica de tu pueblo. Y resulta que es una borreta ligeramente diferente y a la vez parecida a otras comidas que se hacen en mi familia, deliciosa y sorprendente. Porque la vida es eso, cambio aunque a veces duela, y seguir adelante con los ojos abiertos, que las cosas no han de ser siempre iguales para ser también buenas. A veces, incluso mejor. Y, si no nos cerramos ni nos empeñamos en hacer siempre todo de la misma manera, dejará de asustarnos la diferencia, aprenderemos a apreciar el matiz y, en definitiva, seremos más felices.

     Este blog es un reflejo también de mi vida. No quiero dejar pasar este día, en que se cumple medio año de ver juntos aquel amanecer, de empaparnos con la luz externa e interna, sin publicar algo diferente a como lo había comido siempre. Casualmente, la fecha en que me rompieron en mil pedazos el corazón, coincidió con la que, poco a poco, terminó de armarse. Qué cachonda es la vida. Así que, gracias cielo. 



Ingredientes (para 2 personas)

  • 200 gr de espinacas frescas lavadas
  • 125 gr de bacalao desalado, sin piel ni espinas
  • 2 ñoras sin rabito ni semillas, cortadas en trocitos
  • 4 ajos picados
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 huevos
  • 400 gr de agua
  • 10 gr de AOVE

     Sofreímos los ajos, las ñoras. y  las espinacas. A continuación el bacalao. Añadimos el agua  y dejamos cocer alrededor de 10 minutos.

     Sacamos un poco de caldo, o bien reservamos un poco de agua antes de echarla, y desleímos la harina. Añadimos a la olla y dejamos cocer unos 5 minutos. Probamos de sal por si necesitase, que no suele ocurrir, pero por si acaso.

     Batimos los huevos, los añadimos al guiso, revolvemos bien con una espátula y apagamos el fuego. Dejamos reposar 2 o 3 minutos y servimos.

     Nada mejor en un frío día de invierno, que tomar una de estas borretas, la que sea, y sentarnos en el sofá, tapados con una manta. Porque a los 30 segundos, Azar, Chivi y Eiffel nos habrán rodeado, se acomodarán en nuestros huecos, nos darán su calor y su limpia mirada de amor, sin dobleces. Y esa, aunque diferente, también es una imagen de la felicidad.

Bacalao con tomate

     Una de estas recetas tan socorridas que ni se escriben, y luego, si no la haces muy a menudo, te toca ir buscándola por ahí. Pues nada, gracias a Recetas de rechupete, con alguna modificación, como no podía ser de otra manera, hoy un rico bacalao con tomate.



Ingredientes

  • 4 lomos de bacalao desalado o al punto de sal
  • 2 cebollas pricadas
  • 1 bote de 800 gr de tomate triturado
  • 1 pimiento rojo pequeño cortado en dados
  • 1/2 cucharadita de pimentón de la vera
  • 3 ajos picados
  • 100 ml de vino blanco
  •  AOVE
  • Sal
  • Harina para rebozar

     Enharinar el bacalao y freírlo ligeramente en el aceite caliente, no demasiado, se terminará de hacer en la salsa. Reservar.

     En ese aceite, y en una cazuela con buena base, de manera que después quepan los lomos, freímos el pimiento cortado en dados, y cuando empieza a ablandarse, añadimos las cebollas y los ajos. Sofreímos hasta que la verdura está blandita. Añadimos el pimentón, damos unas vueltas y añadimos el vino. Dejamos que se evapore el alcohol y agregamos el tomate. Dejamos cocinar durante unos 30 minutos, y removemos  la salsa de vez en cuando para que no se pegue.

     Incorporamos el bacalao, con la piel hacia abajo, para que la gelatina ayude a espesar la salsa. Probamos de sal por si hiciese falta, y dejamos cocinar a fuego muy bajo, unos 5 minutos, como mucho, ya que es un pescado que se hace muy rápidamente. Apagamos el fuego y dejamos reposar, que esto le sienta muy bien. Y nada, a preparar pan. Y lo que sobre, lo podemos congelar, y viene muy bien para llevarlo a una guardia.



Sardinas marinadas

     Fácil y delicioso. Sólo es necesario un buen pescado, de buen calibre, unos sencillos pasos y un poco de paciencia.

Ingredientes

  • Sardinas de tamaño mediano
  • Sal gorda
  • Zumo de limón
  • AOVE

     El motivo de elegir sardinas de tamaño mediano es para que el sabor y aroma de la salazón se concentre más
     Quitamos las escamas a las sardinas, pasando la parte roma de un cuchillo desde la cola hacia la cabeza. Quitamos cabeza, tripa y espina, dejando los lomos de la sardina unidos por la cola.
     Ponemos en un recipiente y congelamos a -20ºC durante al menos 5 días. Pasado este tiempo, sacamos del congelador a la nevera para que se descongele correctamente. Lavamos y quitamos cuantas pequeñas espinas veamos y podamos, para que el resultado sea mejor.
     Cubrimos el fondo de un recipiente de cristal con sal gorda, que puede estar sola, o bien se le puede añadir guindilla, ajo picado, vinagre,....Yo lo hice solo con la sal. Entonces colocamos las sardinas con la piel hacia arriba, las cubrimos con más sal, otra capa de sardinas, etc, y así hasta terminar con una capa de sal, y en ésta última se puede añadir un chorro de zumo de limón o naranja, si se desea. yo puse un poco de zumo de limón. cubrimos el recipiente con papel film y lo introducimos en la nevera, durante un mínimo de 1 hora y un máximo de 3.
     Pasado este tiempo retiramos las sardinas y las lavamos bien para eliminar la sal sobrante, las secamos con papel de cocina y ponemos en un recipiente, también con la piel hacia arriba, donde las cubrimos con AOVE.
     Pueden consumirse inmediatamente o conservarse en la nevera, cubiertas del aceite, durante 20 días.
     Deliciosas sobre una tosta de pan con base de tomate natural, por ejemplo.


Coca de tonyina por San Juan

     Nunca había probado esta coca y ha resultado ser una delicia, así que ya tenemos una receta más asociada a una fecha, como el roscón, las cascas, los buñuelos, las torrijas, y tantas otras. Esta es salada, y saqué la receta de un grupo de Facebook de recetas tradicionales, y mirando por la red comprobé que todas las recetas venían a ser similares, así que me decidí por una, y adelante. Yo hice la mitad de los ingredientes y salió una coca bastante hermosa para dos personas. Y deliciosa, de verdad.
     La tonyina de sorra, o atún de ijada como he leído en algún sitio, es una salazón deliciosa de la parte de la ventresca del atún, la que está en contacto con la arena (sorra en valenciano)


Ingredientes
Para el relleno

  • 1 kg de cebollas dulces troceadas
  • 250 gr de tonyina de sorra
  • 50 gr de piñones
  • Aceite de oliva virgen extra
Para la masa
  • 700 gr de harina de fuerza
  • 300 ml de agua
  • 300 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 3 cucharadas de anís seco
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 huevo batido
     Primero hacemos el relleno, pues así utilizaremos el aceite de freír la cebolla.
     Ponemos la tonyina a desalar durante 12 horas, en la nevera, y cambiando el agua un par de veces.
     Troceamos la cebolla y la freímos durante 25-30 minutos en el aceite de oliva, dejándola transparente y añadiendo sólo un poco de sal, pues el atún le aportará más.. Cuando esté, añadimos los piñones y damos un par de vueltas, y lo ponemos a escurrir en un colador grande, para que se escurra la mayor cantidad posible de aceite. Reservamos el aceite y añadimos a la mezcla el atún, ya desalado y finamente picado a cuchillo. Probamos de sal.
     Precalentamos el horno a 200 grados.
     Medimos el aceite reservado de freir la cebolla, y añadimos el que necesitemos, o no, para completar los 300 ml.
       En una cacerola ponemos  el agua, el anís, el aceite y el pimentón y llevamos a ebullición. Entonces añadimos la harina y la sal y mezclamos bien, amasando posteriormente de manera concienzuda, hasta obtener una masa que no nos pegue a las manos. Dividimos la masa en 2 partes.
     Sobre un papel de hornear extendemos una de las mitades lo más finamente posible, con ayuda de un rodillo. Sobre ella ponemos la totalidad del relleno.
     Sobre otra hoja de papel extendemos la otra mitad de la masa de la misma manera, y la colocamos sobre la primera. Sellamos bien los bordes, hacemos un agujero en la capa superior para que escape el vapor, adornamos como queramos, o no, con recortes de masa. Pinchamos con un tenedor la superficie, y pintamos bien con huevo batido.
     Metemos en el horno, bajando entonces la temperatura a 190 grados, y horneamos la coca durante 30-40 minutos, según hornos, y vigilando desde el minuto 25.
     Esta coca es típica comerla en Alicante el día 20, en la plantá de las Hogueras, acompañada de unas brevas. Este año no ha habido plantá, ni noche de San Juan al uso, pero hay que tener la actitud, cuando se puede, de disfrutar de las cosas de la mejor manera posible, e intentar sacar la parte positiva. Al menos este año las playas no amanecerán cubiertas de basura, como tantas veces.

     Una buena compañía, una coca de tonyina, unas brevas, unas peritas de San Juan, los recuerdos que llegan y se comparten con paz, una coca de San Juan dulce, una cervecita, un buen vino y encima en copas, una vela, unas risas, un incienso, el sonido del mar de fondo, unas flores como ofrenda de gratitud a todos los dioses antiguos e intemporales, una bolsa para recoger cualquier residuo....y la elegante insinuación de una luna que era totalmente la reina mora. Y agradecer con toda el alma, que no hubo nada que quemar esta vez. En realidad, tampoco nada que pedir. Solo agradecer infinitamente el momento. Feliz solsticio de verano.

Velouté de alcachofas

     La receta original que encontré llevaba un carabinero entre sus ingredientes, que yo he sustituido por unas gambas rojas bastante más baratas, pero también bien ricas, así como también he cambiado alguna cosilla más.

Ingredientes
  • 80 gr de mantequilla
  • 40 gr de harina
  • 800 ml de caldo de pescado
  • 400 gr de corazones de alcachofas (pueden ser congeladas)
  • 100 ml de leche vegetal
  • Sal
  • Pimienta
  • 150 gr de gamba roja pequeña
  • Aceite de oliva
     Pelamos las gambas. Con las cabezas y las cáscaras hacemos un caldo: las sofreímos en aceite, añadimos agua y dejamos cocer durante unos 20 minutos. Podemos añadir también alguna espina o cabeza de pescado que tengamos. Colamos, aplastando bien las cabezas para que suelten todo el jugo. Reservamos.
     En la mantequilla salteamos las gambas peladas y las reservamos. A continuación salteamos las alcachofas. Añadimos la harina, damos unas vueltas para freírla y echamos el caldo . Dejamos cocer unos 15 minutos.
     Añadimos las gambas, reservando alguna para adornar, la leche, trituramos bien y pasamos por un chino. Salpimentamos y servimos, adornando los platos con las gambas que reservamos.
     Yo la he hecho en la Thermomix y no ha sido necesario pasarla por el chino, pues se queda con una textura finísima.

Anchoas 1

     Otra manera de hacer anchoas, que en realidad es la misma, pero dejándolas mucho más tiempo en sal. Y no precisan congelarse.

Ingredientes

  • Boquerones
  • Sal gruesa
  • Aceite de oliva

     Pues nada, compramos los boquerones, los espolvoreamos con  un poco de sal gruesa y los tenemos así 24 horas para que suelten agua.
     Después se escurren, se les quita la cabeza y la tripa de una vez, dejando el cuerpo entero. En un recipiente, preferiblemente de cristal, se pone una capa de sal, otra de boquerones, otra de sal, apretando bien con la mano, y así sucesivamente, terminando con una capa de sal. Las capas de boquerones se ponen una horizontal y la siguiente vertical., alternativamente. Lo tapamos y metemos en la nevera. Y lo dejamos allí. Si vemos que suelta agua, la vaciamos. Yo los tuve durante 6 meses.
     Pasado este tiempo sacamos las anchoas, las limpiamos de sal bajo el chorro de agua, separamos los lomos y retiramos la espina central, y retiramos todas las espinas que podamos. Secamos bien con un paño limpio o con papel de cocina, y las depositamos en un recipiente de cristal, cubriéndolas de aceite a continuación. Y a disfrutar.

Bacalao en leche

     Habitualmente reviso mis blogs de cocina favoritos, y muy a menudo, pongo en práctica sus recetas. Ësta ha sido una de ellas, del blog Cocinando entre olivos. La verdad, muy fácil y rica.

Ingredientes

  • 1 cebolla grande
  • Perejil fresco
  • AOVE
  • 2 cucharaditas de harina
  • 250 ml de leche
  • Nuez moscada
  • 4 trozos de bacalao desalado

     Picamos finamente la cebolla y el perejil
     En una sartén ponemos el aceite y cocinamos la cebolla a fuego suave. Añadimos el perejil y revolvemos. Añadimos la harina, la tostamos bien y agregamos la leche. Damos unas vueltas, añadimos la nuez moscada y el bacalao, movemos la sartén y dejamos que se cocine, cosa que tardará muy poco tiempo. Y a comer. Fácil, rápido y delicioso, una receta típica de la cocina de Jaén.
     Ana María aconseja poner sal si el bacalao que utilizamos es fresco. Yo lo hice con bacalao desalado.

Sopa de boquerones en escabeche

     Me encantan las recetas simples, de aprovechamiento de toda la vida. y ésta, cuando la vi en Cocinando entre olivos, tenía que probarla, aprovechando además que mi madre estaba en casa y que a ambas nos gusta mucho el pescado. Aunque en mi caso, nada de aprovechamiento, tuve que hacer un exceso excesivo de boquerones, y aún así me quedé corta, porque nos encanta el pescado frito del día anterior así, tal cual.

Ingredientes

  • 1/2 kg de boquerones
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 3 ajos
  • 1 cucharadita de comino molido
  • Sal
  • 1 hoja de laurel
  • Cáscara de naranja
  • Agua 
  • Vinagre de jerez
  • Cúrcuma

     limpiamos los boquerones, mejor si son pequeños, quitándoles la espina y separándolos en dos, los enharinamos, los pasamos por un tamiz para retirar el exceso de harina y los freímos en el aceite hasta dorarlos.
     Los ponemos en una cacerola y cubrimos con agua.
     En el mortero ponemos los ajos pelados, sal y el comino, los majamos bien y añadimos a la cazuela, así como el laurel, la piel de naranja y la cúrcuma, así como un chorrito de vinagre al gusto. Lo ponemos al fuego hasta que hierva y dejamos cocinar todo junto unos minutos. Y ya está, aunque hay que dejarlo reposar, mejor de un día para otro, guardándolo en la nevera cuando esté frío.
     Nos gustó mucho esta sopa, una manera diferente de comer los boquerones sobrantes, aunque yo tuve que reducir mucho los ingredientes para poder probarla, porque los boquerones fritos del ía anterior....son deliciosos. gracias Ana María por tu receta.

Arròs del senyoret

     La vida nos da muchas sorpresas. De manera directa o indirecta. Y debemos dar las gracias por las buenas, e intentar aprender de las que no lo son tanto. En este caso, la sorpresa ha sido grata hasta límites insospechados. Y apareció en forma de una preciosidad rubia que hizo que la sonrisa de mi hijo volviese a aparecer. Sólo por eso, tiene mi agradecimiento más profundo. Además, tiene unos padres y una hermana que son estupendos, que han acogido a mi hijo como uno más (es que mi niño también es un sol), con los que hemos compartido compañía, mesa,  amistad, y que me han descubierto preciosos parajes que tenía tan cerca y a la vez tan lejos. No puedo más que dar las gracias por todo ello.
     Después de una ruta de senderismo estupenda, tuvimos el colofón de una cerveza bien fresquita. Y, ¿cómo podríamos mejorar ésto?. Pues....con un arròs del senyoret. Y en vista de que todos estuvimos de acuerdo, quedó emplazado para la próxima ruta. Porque después del esfuerzo, de madrugar, de caminar, de cansarte, de llenarte los ojos con las maravillas de la naturaleza...una comida rodeada de tus hijos y tus  amigos, tranquilamente, en el patio, sin prisa....es un privilegio que se debe saborear como es debido.

Ingredientes
Fumet
  • Huesos de rape, merluza
  • Morralla
  • Cabezas y cáscaras de gambas
  • Cebolla
  • Sal
Paella
  • Salmorreta
  • Rape
  • Sepia
  • Emperador
  • Gambas
  • Mejillones
  • Cebolla picada
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Azafrán
  • Arroz bomba

     Preparamos el caldo, que puede estar hecho con antelación. Podemos hacerlo echando en una olla con agua todos los ingredientes, espumando cuando hierva, y dejando cocer unos 20-30 minutos, o bien poniendo un poco de aceite en la cacerola, sofriendo las cáscaras de las gambas y la cebolla, y entonces echar el agua y el pescado y dejando cocer de igual manera. Cuando está hecho, colamos y reservamos. si algún pescado tiene mollas, las podemos recuperar, y las añadiremos a la paella cuando echemos el caldo.
     Abrimos los mejillones al vapor, reservamos, y el caldo que sueltan lo colamos y lo añadimos al fumet. Retiramos las valvas. El nombre de éste arroz, arroz del señorito en valenciano, hace referencia a que está todo desmigado, cortado, pelado, no hará falta ensuciarse las manos, sólo comer.
     Para preparar el arroz, ponemos una paella al fuego con aceite de oliva, la nivelamos y empezamos friendo la cebolla sin que se queme, después la sepia troceada, y a continuación el resto del pescado cortado en dados, y las gambas. Yo suelo retirar entonces el pescado para que no se haga demasiado y quede seco.
     Una vez hecho ésto, añadimos la salmorreta, sofreímos y añadimos el arroz, a razón de 80-100 gr por persona. Le damos unas vueltas y añadimos el fumet . Dos partes y media de caldo por cada parte de arroz.
     Cuando el caldo hierva añadimos el azafrán y probamos de sal. Debe estar ligeramente salado, pues el arroz absorbe mucha sal. Debe cocer unos 15 minutos. Los primeros 5 a fuego vivo, y después bajamos el fuego.
     Cuando falten unos 2 minutos, repartimos por la paella el pescado, cuerpos de gambas y mejillones reservado, que sólo han de integrarse, ya están cocinados.
     Apagamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir.
     Y sólo queda sentarse alrededor de la paella, coger otra Turia bien fresquita, y disfrutar del arroz, pero mucho más de la compañía. Y cuando hayamos terminado de comer "Poc, malament i a disgust", reposamos la comida con un café, una buena conversación y un gin tonic, con o sin mariconadas. Y daremos gracias por ese momento estupendo, donde podremos planificar la próxima ruta o el próximo viaje,  contarnos nuestra vida, o alegrarnos de lo felices que son nuestros hijos. Realmente, la vida se compone de todas esas pequeñas cosas. De que no vea la Turia con los mismos ojos. De aquel bacalao de Madrid en versión chicas. Y luego todos. De aquel guardia de movilidad tan simpático. Del templo de Debod. De Vero 1 y Vero 2. De los chicos camino del Santiago Bernabeu. De los encuentros con la poli. De las pirañas atacando el plato de Judith. Gracias.

     Me encanta esta foto. Tres familias que hace un año ni se hubieran imaginado este viaje con esta compañía. Pero todos formando un círculo, con el pie en el principio de un camino (tres de ellos, de hecho, empezaban la Universidad en tres semanas) y con el paso firme, ampliando nuestros círculos y aprendiendo unos de otros. Y, de vez en cuando, una cervecita. Que son dos días.

Marmitako

      En julio de 2018 he viajado al País vasco, un lugar donde nunca había estado, y que me ha encantado. Sus maravillosos paisajes y su gastronomía no necesitan que yo los describa. Esas barras atestadas de pintxos que hacían que elegir fuera una tortura. Y el marmitako, que no llegamos a probar.
     En ese viaje coincidí con tres personas encantadoras. Merche me vio sola y enseguida me ofreció la bolsa de papas que acababa de comprar. Ella, que también viajaba sola, ya había empezado, en el autobús a hablar con sus vecinos de delante, Paqui y Edu. Y allí empezó nuestro grupito. Nos sentábamos juntos a desayunar y cenar en el hotel, en las excursiones, nos íbamos juntos de pintxos, de paseo en el tiempo libre, de compras, y a pasear bajo los plataneros, jajaja.
     Ellos tenían ganas de probar el marmitako, pero por una cosa u otra, no tuvimos ocasión. Sí disfrutamos del bacalo, de txacolí, de aquellas txapelas rellenas de la confitería Goya de Vitoria-Gasteiz, y de tantas otras cosas que hicieron de la vuelta a casa, la vuelta, también, a la ensalada.
     Hace unas semanas encontré bonito en la pescadería. E hice el marmitako. Delicioso. yo tampoco lo había comido nunca, y fue un descubrimiento estupendo. Así que ahí va la receta, sacada del blog Recetas de rechupete, aunque básicamente, todas las recetas de marmitako que encontré eran muy parecidas.

Ingredientes (6 personas)

  • 1 kg de bonito a tacos
  • 1 kg de patatas
  • 3 pimientos verdes
  • 2 pimientos choriceros
  • 1 cebolla
  • 3 ajos
  • 2 tomates maduros
  • Caldo de pescado
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 cucharada colmada de pimentón de la Vera dulce
  • 2 guindillas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Perejil

     La noche anterior ponemos los pimientos choriceros en remojo, o bien 1 hora en agua hirviendo.
     Picamos el pimiento verde en trozos medianos.
     Pelamos, despepitamos y picamos en trozos medianos el tomate.
     Picamos finamente la cebolla y el ajo.
     En una cacerola ponemos aceite y sofreímos todo lo anterior. Mientras, pelamos y chascamos las patatas, en trozos medianos.
     Cuando la cebolla esté transparente, añadimos las patatas, damos unas vueltas y a continuación añadimos el pimentón, fuera del fuego, removemos, añadimos el vino, volvemos a poner al fuego, y dejamos cocinar 2 minutos, para que se evapore el alcohol. Cubrimos con caldo de pescado y lo dejamos cocer a fuego bajo.
     Sacamos los pimientos choriceros del remojo, los abrimos a lo largo, retiramos la cabeza y las semillas y lo dejamos caer en la superficie del guiso, así como las cayenas. dejamos cocer alrededor de 1 hora. Si se evapora demasiado el caldo, añadimos más. y vamos removiendo la cazuela con las manos, para que engorde la salsa, y no con la cuchara para no romper las patatas.
     Cuando llevamos media hora de cocción, sacamos los pimientos choriceros, y con una cucharilla, arrastramos la carne del interior, la volvemos a añadir al guiso, movemos la cacerola para mezclar, y dejamos la media hora restante que continúe la cocción.
     Cuando la patata estás tierna, probamos de sal, retiramos las guindillas y añadimos los tacos de bonito, dejando cocer a fuego bajo 5 minutos m´ñas, y ya, para que la carne quede jugosa, pues el bonito se seca enseguida.
      Si queremos, servimos espolvoreado de perejil picado.


     Espero que os sirva la receta, que hagais un marmitako de rechupete, lo acompañeis de un buen txacolí y unas piparras, y os transporteis, conmigo, a aquellos paisajes tan espectaculares de los que disfrutamos. Un beso, chicos.

Salmorreta

     A pesar de que hace muchos años que vivo en la provincia de Alicante, hace relativamente poco que sabido de esta salsa. Es algo nuevo en mi vida, como la batidora que he estrenado para confeccionarla, y espero saborearla con un buen arroz de pescado, en cualquiera de sus modalidades, después de una buena ruta por cualquiera de las hermosas montañas alicantinas que me rodean, cosa que también es nueva para mí, y en una muy buena compañía también, aunque ahí espero aunar la nueva con la de siempre.
     He visto muchas recetas, y como no podía ser de otra manera, todas son ligeramente diferentes. Yo he utilizado la de Mercado Calabajío, que al fin y al cabo, fue donde la descubrí.

Ingredientes

  • 4 ajos
  • 4 ñoras
  • 4 tomates de pera maduros
  • Una ramita de perejil
  • Aceite de oliva virgen extra

     En una sartén ponemos unas 4 cucharadas de aceite, y doramos los ajos, pelados, manteniéndolos a fuego lento, durante unos 5 minutos por cada lado.
     A continuación echamos las ñoras, a las que previamente habremos quitado el pezón y las semillas. Damos unas vuelas sin despistarnos, tardarán solo unos segundos, y enseguida se queman, así que no hay que desviar la atención.
     Los ajos y las ñoras los echamos en el vaso de la batidora, así como las hojas del perejil, y ponemos los tomates limpios y partidos en octavos, en el aceite. Los vamos rehogando a fuego lento, durante 30-40 minutos.
     Cuando están ya bien hechos, los echamos al vaso de la batidora y trituramos bien. Debe resultar una pasta espesita. Si fuese demasiado espesa, podemos añadir un par de cucharadas de agua o de fumet de pescado si tuviéramos a mano. Pero lo ideal es una consistencia que se pueda coger a cucharadas sin que se desparrame.
     Y ya está. Lo podemos utilizar ya, lo podemos guardar en la nevera en un frasco bien cerrado, o lo podemos congelar.
     Cuando vayamos a hacer nuestra paella de marisco, arròs del senyoret, fideuá, o cualquier otra forma de arroz y pescado, tomaremos una cucharada de salmorreta por persona, y la añadiremos en en cuanto esté preparado nuestro sofrito habitual. Y a disfrutar.

Caballa en adobo

     La caballa es un delicioso y económico pescado azul que a mí me gusta de muchas maneras, y así no la había probado nunca. La vi en Recetines Asgaya y la he hecho enseguida, con un  pequeño cambio, el vinagre zumo de limón, que a mí no me gusta demasiado el vinagre. Repetiré.

Ingredientes

  • 1 caballa grande
  • Sal
  • Pimentón dulce
  • Orégano
  • Comino molido
  • Ajo en polvo
  • Zumo de limón
  • Harina de fritura
  • Sémola de trigo fina

     Pedimos en la pescadería que nos corten la caballa en rodajas de 1 cm más o menos. las lavamos bien para eliminar la sangre. Las ponemos en un recipiente estrecho, para que estén bien cubiertas del líquido. Espolvoreamos con el ajo, sal, pimentón, comino y orégano, y cubrimos con el zumo de limón, y la dejamos marinar, yo la he tenido toda la tarde. Y María le pone también laurel, que a mí se me olvidó.
     Mezclamos a partes iguales la harina con la sémola.
     Sacamos la caballa del adobo y la secamos con papel de cocina. enharinamos, y ponemos sobre un colador para eliminar el exceso de harina, y freímos unos minutos en aceite bien caliente.
     Delicioso.

Centollo

     A mí me encanta el marisco, pero a mi familia no, así que lo hago muy de vez en cuando, y ésta ha sido una de esas veces, ya que tenía invitados, y me he dado un homenaje.

Ingredientes

  • Centollo
  • Agua
  • Sal

     Para cocer el centollo, hay que poner una olla con agua y sal, en proporción de 70 gr de sal por litro de agua. Si el centollo está vivo, se pone en la olla con agua fría, que quede cubierto, y se va calentando el agua gradualmente. Si el centollo está muerto, lo podemos echar directamente en el agua hirviendo.
     Cuando hierva el agua, se cuenta el tiempo, dependiendo del tamaño del centollo. El mío no llegaba al kilo y lo tuve 15 minutos.
     Leo en muchos sitios que se echa laurel al agua, pero a mí no me gusta que se enmascare con el laurel el sabor del marisco, y nunca lo pongo.
     Y ya sólo nos queda la presentación. Separamos la zona abdominal y utilizamos el caparazón como recipiente, después de quitar todas las telas y partes duras. En cuanto a las patas, las separamos del cuerpo y les damos unos golpes con un martillo de madera (yo no tenía y usé el martillo de toda la vida). y una vez preparado para que sea más fácil de comer en la mesa, lo disponemos armoniosamente en una fuente, y a la mesa.

Zanguango de mi madre

    Es extraño como nos cambias el gusto por la comida, por lo menos a mí. cosas que de niños no nos gustaban, o eso creíamos, de mayores apreciamos como joyas, y más si son platos típicos de pueblos pequeños, y que es difícil encontrar fuera de allí. Esta es la versión de mi madre del zanguango, éste era una versión "de diseño". Las cosas populares no tienen tanto artificio, que había que economizar el tiempo.
     Me recuerda a la borreta, y un poco también al gazpachuelo. Con ingredientes parecidos, y bien humildes en este caso, en media hora, y con una compañía magnífica, montamos una comida de diez.

Ingredientes
  • 4 patatas medianas
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 pimientos secos
  • 150 gr de migas de bacalao desalado
  • 2 huevos
  • Sal
  • 1 ajo
     Pelar lavar y trocear las patatas y la cebolla y ponerlas a cocer en un poco de agua.
     Lavar los pimientos secos, quitarles el tallo y echarlos a la olla.
     En el mortero picar el ajo y dejarlo ahí.
     Cuando lleven 5 minutos cociendo las patatas añadimos las migas de bacalao y terminamos de cocer las patatas. Retiramos los pimientos de la olla. En ese momento echamos a la cazuela los dos huevos, y cuando estén ligeramente cuajados, los sacamos con la espumadera y los echamos al mortero, donde los picamos y mezclamos con el ajo, y abocamos el contenido a la cazuela. Damos una vuelta y servimos caliente.
     Los pimientos se sirven aparte, aliñados con aceite.

Albóndigas de sepia

     Las cosas no han de ser siempre igual, la vida nos sorprende. Y no hay que cerrarse a nuevas posibilidades. Es lo mismo que ocurre en la cocina. Las albóndigas de carne picada son deliciosas, pero no son las únicas, y otras son deliciosas también. Eso pensé al ver esta entrada. Y realmente, son diferentes y deliciosas.

Ingredientes
Albóndigas

  • 600 gr de sepia
  • 1 huevo
  • 2 ajos 
  • 100 gr de pan rallado
  • Perejil picado
  • Harina
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite

Salsa

  • Aceite
  • 1 cebolla
  • 1 ajo
  • Perejil
  • Un chorrito de vino blanco
  • Caldo de pescado
  • Sal 
  • Pimienta

     Picamos la sepia, añadimos ajos, perejil, pan, sal, pimienta y huevo, y las amasamos. Vamos formando las albóndigas, las enharinamos, freímos en aceite y reservamos.
     En unas cucharadas de ese aceite, doramos la cebolla picada y el ajo, añadimos el vino, cocemos, ponemos las albóndigas, añadimos el caldo de pescado, y dejamos cocer alrededor de 20 minutos. Probamos de sal y añadimos el perejil picado. Por supuesto, la salsa puede ser la que queramos. Y ya está. unas albóndigas distintas, al menos para mí, y sorprendentes.


Marmitako de sepia

     Encontré esta receta buscando como hacer un guiso de sepia, y me ha encantado el resultado, así que me lo guardo para próximas ocasiones. Que las habrá. He variado la cantidad de patata, pero el resto es igual.

Ingredientes
Para el sofrito
  • 50 gr de aceite de oliva
  • 100 gr de pimiento verde
  • 100 gr de tomate sin semillas
  • 150 gr de cebolla
  • 2 ajos
Para el guiso
  • 2 cucharaditas de pimentón al gusto
  • 300 gr de sepia en trozos
  • 500 gr de patatas chascadas
  • 450 gr de caldo de pescado 
  • Sal
  • Perejil picado (yo no puse)
     Ponemos en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes del sofrito, troceamos 4 seg, vel 4, y a continuación sofreímos 7 minutos, Varoma, velocidad 3 1/2.
     Incorporamos el pimentón y removemos 5 segundos, velocidad 3.
     Ponemos la mariposa, añadimos las patatas y programamos 2 minutos, 100ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara. Añadimos el caldo (o agua, en su defecto), y programamos 20 minutos más, con la misma temperatura y velocidad.
     Probamos de sal, añadimos en el caso de ser necesario, echamos la sepia, programamos 5 minutos más con las mismas características, y probamos la sepia. Dice Rosa que se termina de hacer con el reposo (ella pone la sepia 3 min, yo la puse 5), pero si está poco hecha para nuestro gusto, ponemos unos minutos más. Cuando pare la máquina, echamos el perejil picado, y dejamos reposar el guiso unos minutos antes de servirlo.
     Me ha resultado delicioso, pero a mí se me deshizo en gran parte la patata, cosa que no me ha molestado en absoluto, porque ha salido una especie de crema para comer con cuchara. Es un plato que vale la pena repetir.
     

    

Quisquillas

     Otra no receta. Pero me gusta guardármelas, cuando me salen bien, para no buscarla de nuevo la próxima vez. Un aperitivo delicioso.

Ingredientes
  • Quisquillas
  • Agua
  • Sal
  • Hielo
     Lavamos las quisquillas.
     Preparamos una fuente honda con agua , un puñado de sal y mucho hielo.
     Ponemos una olla con agua al fuego. Cuando hierva a borbotones, echamos las quisquillas, y esperamos que vuelva a hervir. Y entonces observamos si han cambiado de color, señal de que ya están hechas. Las vamos sacando con una espumadera al bol de agua con hielo, para cortar la cocción. En el momento de servir, escurrimos bien, y ya está.