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Leche frita de turrón

      Una receta para aprovechar esos restos de turrón que se nos quedan por ahí, y que hace, al probarla, que guardemos adrede el turrón para confeccionarla. La saqué de webos fritos, un blog que no defrauda. Y está deliciosa.



Ingredientes

  • 75 gr de mantequilla
  • 100 gr de harina
  • 60 gr de Maicena
  • 700 gr de leche entera
  • 150 gr de turrón de Jijona
  • 80 gr de azúcar moreno
  • 1 yema de huevo
  • Harina y huevo batido para rebozar
  • Azúcar  para rebozar
  • Aceite de girasol

     Echar la mantequilla en una sartén honda y cuando esté caliente añadir la harina y la Maicena y dar vueltas hasta que se dore ligeramente. 

     Echar la leche caliente, el azúcar y el turrón desmigado e ir dando vueltas con unas varillas hasta que no queden grumos. Cuando empiece a espesar, probar de azúcar por si fuera necesario añadir más, y cuando empiece a hervir retirar del fuego. En mi caso no fue necesaria más azúcar.

     Cuando pasen 5 minutos echar la yema y mezclar inmediatamente dando vueltas con las varillas.

     Echar la masa en un recipiente donde no quede excesivamente extendida y dejar reposar, incluso de un día para otro.

     Cuando nos dispongamos a hacerla, meteremos la bandeja previamente unos 10 minutos en el congelador. a continuación la sacaremos y cortaremos las porciones a nuestro gusto. Las pasaremos por harina, a continuación por huevo batido, y las freiremos en abundante aceite caliente, en mi caso de girasol. Las sacamos de la sartén cuando estén doradas y las dejamos unos minutos sobre papel absorbente. A continuación las pasaremos por azúcar.

     Podemos congelarla cuando la pasemos por harina. La depositamos sobre una bandeja y la congelamos. Cuando esté congelada, ponemos las porciones en una bolsa, y cuando la vayamos a gastar, la sacamos del congelador y la manipulamos cuando esté todavía un poco fría. La volvemos a pasar por harina, a continuación por huevo batido y la freímos. Así no da absolutamente ninguna pereza prepararla.

     A mí me ha gustado mucho. No queda empalagosa y está realmente buena. Si ya te luces y le pones la peineta que les pone Susana, pues de lujo. Pero vamos, que más de andar por casa también está muy bien.

Bizcocho de polvorones

     Hace años me llamó la atención esta receta que tengo todavía pendiente de hacer, por lo curiosa que me resultó. Y hace unos días, me encuentro con esta otra que recoge la misma filosofía, pero lleva menos ingredientes, que sí tenía en casa, por lo que ha sido la elegida este año. La otra sigue quedando pendiente.



Ingredientes

  • 300 - 400gr de polvorones
  • 150 gr de azúcar
  • 200 ml de leche
  • 150 ml de aceite de girasol
  • 3 huevos
  • La ralladura de un limón
  • Un pellizco de sal
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Azúcar glas para adornar

     Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

     Preparamos un molde desmontable, poniendo papel de hornear en la base y untando el lateral de mantequilla, que a continuación espolvorearemos con harina.

     Empezamos desmenuzando o chafando los polvorones, aunque en ambas recetas utilizan todo tipo de dulces típicos y sobrantes de la navidad: polvorones, alfajores, roscos de vino, etc. Yo sólo he utilizado polvorones, y tenía 300 gramos, por eso pongo la cantidad de entre 300 y 400, porque Cristina ha usado 400, pero el resto de ingredientes es igual. Pues eso, chafamos los polvorones y añadimos el resto de los ingredientes excepto la levadura. Batimos todo con la batidora normal, la de varita. Cuando todo está bien mezclado, añadimos el sobre de levadura y volvemos a batir. A continuación echamos la masa en el molde que teníamos preparado, y lo introducimos en el horno durante 35 minutos más o menos, aunque como siempre, cada horno es un mundo, y el bizcocho se ha de cuajar. si aún no lo ha hecho y se dora en exceso, tapamos la superficie con un papel de aluminio. Cuando esté, dejamos dentro del horno, que vamos abriendo paulatinamente, con el fin de que no se baje con el choque de temperatura. Y nada, cuando se enfríe bastante, desmoldamos y espolvoreamos con abundante azúcar glas. Y, en mi caso, repartimos. Intentaremos endulzar momentos a personas queridas que están pasándolo mal en estos momentos. Y cansadas. Y trabajando mucho. Soy pesimista, no veo todavía la luz al final del túnel. Pero mientras paladeamos este rico bizcocho, estaremos medio segundo fuera del alcance del bicho. Mucha suerte.

     

    

Casca de Reyes

     "Cocinar y escribir es lo mismo, sólo son una forma de decir al otro que ya no está solo, que puede compartir con nosotros nuestro tiempo, cultura, invenciones, tradiciones y sueños. Eso son las palabras o los guisos, eso hay detrás de los asados, las carnes y las sopas, una voluntad de no dejar a nadie en el camino, de ofrecer refugio y alimento, calor y compañía. Da siempre igual que el alimento sea golosina preciosa o humilde vianda, producto de alto precio o recogido en el campo por nosotros. Lo que ha importado siempre son las manos y el amor de quién ha encendido el fuego y en él cocina. En estos días de Navidad y en todos los días de todos los siglos."


     Texto de Ramón J. Soria para webosfritos.
     Me encantan estas palabras, expresan muchas cosas. Y así me siento yo hoy, cocinando este plato con la antelación suficiente para que esté en las mesas de algunas de las personas especiales que hay en mi vida, a tiempo.
     Yo soy valenciana, pero de origen manchego, así que no me he identificado con muchas de las tradiciones de mi tierra cuando era niña. De hecho, el primer roscón de reyes que comí fue el año en que nació mi hija, y, aunque a partir de ahí nunca faltó en mi mesa en la noche y/o el día de Reyes, tampoco sabía que fue un dulce relativamente joven en las mesas valencianas. Así que, ya que ha llegado a mí esta información, éste año toca casca. Y me he recorrido unos cuantos blogs de cocina para inspirarme, pues las recetas son bastantes diferente. Y tres son las que he hecho, cada una con un relleno y cada una con una pasta diferente. Ahora toca esperar a la noche del día 5 para probarlas y decidir con cual de todas las recetas me quedo. Así que ahí van las recetas y las anotaciones pertinentes para años sucesivos, porque probándolas, en crudo, estaban todas deliciosas. Las he hecho todas redondas, lo de la anguila lo dejaremos para otra ocasión. Yo no he conseguido esa textura que aparece en las fotos y videos y que es fácil de manejar. Y también he comprado la almendra en diferentes sitios, y la molienda no era igual de fina en todas. Pero será cuestión de seguir probando, aunque  por este año ya no.

CASCA 1

Ingredientes
Casca
  • 250 gr de almendra marcona molida
  • 250 gr de azúcar glas
  • 3 huevos
  • Ralladura de limón
  • Canela
  • 1 oblea

Relleno
  • 50 gr de agua
  • 100 gr de azúcar
  • 6 yemas de huevo

    Ésta receta es la que he visto repetida más veces, pero yo la he sacado del blog El calaixet de la iaia. Y la receta del relleno es casi la de las Yemas que aparece en el libro Imprescindibles de Thermomix. 
     En un cuenco ponemos la harina y la almendra y mezclamos. Añadimos los huevos, la ralladura de limón y la canela y amasamos bien, hasta integrarlo todo. Seguimos amasando sobre la superficie de trabajo enharinada, y finalmente formaremos un rulo, que envolveremos en papel film y dejaremos reposar unas 12 horas en la nevera.
     Mientras prepararemos el relleno. Ponemos en el vaso de la Thermomix el agua y el azúcar, Programando 14 minutos, varoma, velocidad cuchara. Bajamos el vaso de la máquina y lo dejamos enfriar alrededor de 5 minutos.
     En un cuenco ponemos las yemas, las pinchamos con un tenedor y las colamos, para quitar la membrana que las cubre.
     Volvemos a colocar el vaso en la máquina, programamos 10 minutos, Varoma, velocidad 1, echamos las yemas por el bocal, subimos la velocidad a 3 durante unos segundos, la volvemos a bajar a 1. Al acabar el tiempo programado, volcamos la masa en un plato y la dejamos enfriar. La ponemos en una manga pastelera y la reservamos en la nevera hasta el momento de utilizarla.
     Con un cazo y unas varillas se puede adaptar perfectamente el procedimiento.

      Seguí la receta al pie de la letra y obtuve una masa demasiado pastosa, por lo que le añadí 30 gr más de almendra y 30 gr más de azúcar, y aún así me costó manejarla y llevarla al molde. La próxima vez añadiré 2 huevos y a partir de ahí ya iré viendo, además de ponerla unos minutos en la amasadora.



CASCA 2
Ingredientes
Casca

  • 200 gr de almendra marcona molida
  • 200 gr de azúcar glas
  • Ralladura de limón
  • Canela
  • 1 clara de huevo
Relleno

  • 3 huevos 
  • 90 gr de agua
  • 200 gr de azúcar
  • 20 gr de Maicena
     Para esta casca utilicé la receta del blog Cocinando entre harina
    Ponemos en un bol la harina y la almendra, mezclamos, añadimos la ralladura, la canela y la clara y mezclamos bien. Amasamos sobre la encimera enharinada hasta conseguir una masa espesa y modelable, que espolvorearemos con azúcar glas, taparemos con un film y dejaremos reposar 12 horas en la nevera.
     Prepararemos el relleno batiendo los huevos con el agua y colando el resultado, para eliminar restos de membranas. Mezclaremos bien el azúcar y la Maicena, y añadiremos a la mezcla anterior en un cazo, que pondremos a fuego lento, sin dejar de remover con unas varillas para que no se pegue, y en cuanto espese, extenderemos la crema sobre el mármol para que se enfríe rápido. Yo la puse sobre un film, y cuando se enfrió la pasé a una manga pastelera y la dejé en la nevera.
   
     A mí con una sola clara no se me ligaba la masa, así que añadí un poco más, pero creo que me faltó amasado, con lo que la próxima vez la echaré también unos minutos en la amasadora. Esta pasta fue la que me resultó más manejable, pero también es cierto que la almendra que utilicé tenía una molienda algo más gruesa que las otras.




 CASCA 3
Ingredientes
Casca

  • 500 gr de almendra marcona molida
  • 500 gr de azúcar normal
  • 100 ml de agua
  • Ralladura de limón
  • Canela

Relleno


     Y llegamos a la tercera casca, ésta vez sacada del blog La cocina de antaño. Yo hice la receta completa y me dio para 3 cascas. Y en lugar de hacerlas como explica el blog, las hice formando rulos, como las anteriores.
     Hacemos el dulce de boniato, lo dejamos enfriar y lo ponemos dentro de una manga pastelera.
    Calentamos el agua a fuego lento y disolvemos en ella el azúcar, sin dejar de remover mientras se calienta. Retiramos del fuego y añadimos poco a poco la almendra molida, la ralladura y la canela, mezclando con una cuchara de madera, hasta obtener una masa homogénea, que dejaremos enfriar.

     Y aquí, como no, mis complicaciones. También seguí la receta al pie de la letra, y se me quedó una pasta excesivamente seca y quebradiza, que pude recuperar poniéndola a tercios en la amasadora y añadiendo un par de cucharadas de agua a cada tercio.
     

     


Procedimientos comunes para las tres
Decoración
  • Una oblea por casca
  • Un molde de corona
  • Huevo o clara batida
  • Glasa
  • Monedas y /o figuras de chocolate, peladillas, gominolas,....


     Precalentamos el horno a 200º, calor arriba y abajo, sin aire. 
    Sobre la encimera enharinada formamos un rulo al que le practicaremos un hueco en el centro, en el que pondremos el relleno, lo cerraremos uniendo los bordes, y lo meteremos dentro del molde de corona enharinado para formar la casca, dejando la unión de los bordes en la parte superior. Apoyaremos la oblea sobre el molde para dar la vuelta a la casca como si de una tortilla se tratara, y así quedará la unión en la parte de abajo. A  mí se me rompían todas las obleas, así que opté por ponerla sobre el papel de horno y volcar encima la casca. poner en una bandeja de horno. yo puse papel de hornear debajo.
     Pintamos la casca con huevo o clara batida, según  la receta que hayamos utilizado. Dejamos pasar 2 minutos, la volvemos a pintar, y metemos en el horno durante 15 minutos. Sacamos y dejamos enfriar.
     Una vez fría, la decoramos con la glasa, bien haciendo filigranas, más o menos finas, según de qué tamaño cortemos la punta de la manga, o bien, como he visto en La cocina de antaño y en otros blogs, cubriéndola toda con la glasa, aunque para ello habría que dejarla de una consistencia más líquida. A mí me ha dado por escribir frases, qué le vamos a hacer.
     Acabado este proceso, no nos queda más que dejar que la glasa se seque, y rellenar el hueco con las golosinas que queramos, envolverlas, porque yo no tengo esas famosas cajas para cascas, y, en mi caso, repartirlas. Porque, como decía el texto del principio "Es una forma de decirle al otro que puede compartir con nosotros nuestro tiempo, invenciones, sueños...." y de transmitir cariño y amistad a través de "...las manos que han encendido el fuego y en él cocinan".
     Feliz Noche de Reyes, una de la más mágicas del año, que yo pasaré trabajando, pero sin dejar que por ello la magia se desvanezca. Y, como dicen en mi tierra...."Que vinguen carregats!".

     Edición: las afortunadas poseedoras de las cascas 1 y 2, que también han probado la 3, dicen que las suyas estaban más ricas, con lo que ya tenemos pistas para el próximo año.
     

Consomé

     El primer plato de nuestra cena de Nochebuena y que servirá también para el día de Año nuevo, que nada hay mejor para estos días que un buen caldito que resucita el alma.
     A pesar de haber hecho caldo montones de veces, nunca había hecho un consomé, que, en realidad es casi lo mismo pero con unos matices mucho más delicados, y transparente, cosa que a mi hija le llamó mucho la atención.
     Me he inspirado en ésta receta, porque aunque he buscado varias, son muy parecidas, y ésta fue la que más me gustó.

Ingredientes

  • 300 gr de ternera de guisar
  • 1 muslo y contramuslo de gallina
  • Una punta de jamón serrano
  • 3 huesos de ternera
  • Un chorrito de vino blanco
  • 1 cebolla grande
  • 1 zanahoria
  • 2 puerros
  • Unas ramitas de perejil
  • Sal

     Limpiamos las carnes de restos de grasa y venas, y las ponemos en el fondo de la olla.
     Pelamos y lavamos las verduras y las ponemos sobre la carne, sin trocearlas.
     Añadimos 3 litros de agua fría y el vino, y llevamos al fuego, retirando las impurezas con una cuchara conforme vayan apareciendo. cuando hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 2 horas y media. Pasado éste tiempo, retiramos las carnes y verduras y colamos el caldo a través de un colador lo más fino posible, al que yo le añadí una gasa, para retirar la mayor parte de las impurezas.
     Dejamos cocer durante 1 hora más, para reducir el caldo. La palabra "consomé" proviene del francés y significa "consumido", así que tenemos que conseguir una deliciosa reducción. La cocción debe hacerse con el fuego suficiente para que se vaya evaporando el agua, pero sin que se formen burbujas, que moverían demasiado el caldo y las impurezas.
     Pasado este tiempo, yo volví a colar el caldo resultante a través del colador y la gasa (podemos hacerlo también a través de un filtro de papel de cafetera), y lo ajustamos de sal. Y ya está listo para servirse.
     Las carnes que retiramos podemos picarlas y añadirlas en el fondo de la consomera antes de servir el caldo.
     El consomé se suele servir con un chorrito de Jerez, o con una yema. O con pequeños picatostes. El colmo de la sofisticación es hacerlo acompañado de mini profiteroles. Yo lo acompañé de una estrella de pan tostado.
     Delicioso. Y lo que sobre, al congelador para otro día.
     Y así, con un delicioso caldo cocinado a fuego lento con todo mi cariño para compartir la cena de nochebuena con mis hijos, empezaremos también el año. muy feliz 2019 para todos.



Turrón de Camembert

     Un trampantojo es "Una ilusión óptica o trampa con que se engaña a una persona, haciéndole creer que ve algo diferente a lo que en realidad ve". Y un trampantojo es esta receta. Me encantó cuando se la vi a Alicia y la he hecho un par de veces en estas fiestas, para compartir, pues a mis hijos no les va mucho.
     Quiero dedicar esta receta a mi familia política. Muchas de las recetas de este blog provienen de ellos, pues mi suegra era una gran cocinera y mis cuñadas también lo son. Siempre he mencionado a las autoras de mis recetas, tanto si las he sacado de otros blogs, como si eran familiares. Me ha servido para hacerles un pequeño homenaje, con las recetas de las que tanto hemos disfrutado. Y así, le doy la receta a mi cuñada Marisa, que me la pidió nada más verme.
     Al fin y al cabo, también podría considerarse un trampantojo que comas el día de Navidad con tus hijos y tu familia política, que legalmente ya no lo es, y que te encuentres, aunque triste, tan cómoda y acogida como te has sentido siempre. y que recibas las mismas postales navideñas de siempre, incluso alguna más. Porque los papeles no cambian los sentimientos. Así que, una vez más, un humilde reconocimiento a estas grandes personas a las que quiero, que son maravillosas, que te dedican su libro con el encabezamiento "A mi querida tía Pili", como siempre; que te abren su casa como siempre; y que te quieren como siempre. Saben que todo ello es mutuo. Os quiero.


Ingredientes
  • 50 gr de nata
  • 1 queso Camembert de 250 gr
  • 60 gr de queso Philadelphia
  • 30 gr de almendras con piel
  • 30 gr de piñones
  • 30 gr de nueces 
  • 30 gr de pistachos
     Forramos con papel vegetal un molde del tamaño de una pastilla de turrón.
     En una sartén, tostamos las almendras y los piñones. Ojo, porque se queman con facilidad si  no estamos atentos.
     Ponemos en el vaso de la Thermomix la nata y el queso, corteza incluída y patido en troos. Programamos 7 min/ 90ºC/ vel 1. Si no tenemos Thermomix, pues los ponemos en un cazo, a fuego medio para que no hierva la nata, y lo vamos removiendo hasta que se integre.
     Añadimos el queso Philadelphia y mezclamos 30 seg/ vel 5. O lo trituramos con la batidora.
     Bajamos los ingredientes de las paredes del vaso, añadimos los frutos secos y programamos 20 seg/ giro a la izquierda/ vel 2. O lo mezclamos bien con una espátula.
     Vertemos la mezcla en el molde preparado, lo alisamos bien, tapamos el molde, y lo metemos en la nevera durante un mínimo de 2 horas.
     Lo desmoldamos sobre una tabla, lo cortamos en porciones, y lo servimos a temperatura ambiente, acompañado de tostadas o de unaos brotes tiernos.
     Esta receta es estupenda, porque se prepara en un momento y sin esfuerzo, es deliciosa y muy vistosa, y se puede dejar preparada con antelación.
     Yo utilicé un molde de turrón, y lo forré con papel vegetal. Pero la segunda vez que lo hice, puse una segunda capa de papel en la base del molde, con el fin de que esa cara quedase más lisa a la hora de desmoldarlo.
     Y ésta es mi primera receta del 2017. Con mis mejores deseos de felicidad. Y con mi cariño para todos vosotros. Por muchos años más.

Menú Navidad 2015

     A mediados de diciembre, visitamos la feria  de Navidad de Jijona, y compramos, entre otras cosas, un delicioso pan de Cádiz artesanal, que reservamos para la comida de Navidad.



Aperitivos
Plato principal
Postres
  • Piña natural
  • Pan de Cádiz
  • Turrones 
     Y ya, en la recta final hacia las navidades, aprovecho para desear Feliz Navidad a todas las personas de buena voluntad.


Menú Nochebuena 2015

     Un año más, recojo el menú navideño de mi familia en las fiestas anteriores, por si me sirve de inspiración alguna vez. Aunque, desde que lo voy apuntando, me doy cuenta de que hay cosas que nunca cambian. Pero me gusta la idea de que todos participen elaborando el menú. Porque en mi casa eso de las gambas y el marisco no les va mucho. Y así, todos cenamos a gusto. Y Santi y yo ponemos el punto innovador.


Aperitivos

Plato principal

Postres
     Pues nada, ya veremos qué cenamos en las próximas fiestas. Seguro que algo se repite. También forma parte de nuestras tradiciones navideñas.

Nueces

     Ésta es una receta de la zona donde vivo.  Uno de los dulces típicos de la navidad, y que además se puede preparar con antelación. Y un bonito detalle para regalar. La madre de un compañero de mi marido hace todos los años, y les regala para el trabajo. Y a mí siempre me llega alguna, lo cual es muy de agradecer.

Ingredientes
  • 1 kg de nueces limpias
  • 3/4 kg de azúcar glas
  • 6 yemas
  • 3/4 kg de almendra molida, con o sin piel
  • Boniato hervido con la piel y luego pelado
     Se amasa todo, excepto las nueces. Se forman bolas, a las que se pegan las nueces.
     Si se quiere, se hace un jarabe con azúcar fino, unas gotas de limón y un poco de agua. Se pasan las nueces por él y se dejan secar al aire.
     Se envuelven en papel de celofán de colores.

Edición 
      Me ha dado un vuelco el corazón al leer esta receta. Estaba programada desde el año pasado, cuando llegó a mí la nuez de la madre de Kiko, y la tenía olvidada. No la voy a borrar, lo escrito, escrito está. Evidentemente, hoy la escribiría de otra manera, pero no reniego de mi pasado. Este año no habrá nuez, al menos como esa o no llegará a mí de la misma manera. Demasiados cambios con respecto a la redacción de esta entrada. Me quedaré con que la nuez es exquisita. Fue bello mientras duró. Y. también, siempre quedará París. Hay muchos más dulces, también deliciosos, para ser descubiertos.

Cordero al horno

     Para la comida de Navidad, decidimos hacer cordero al horno. Este año lo he preparado a fuego lento, durante casi 3 horas. Me he inspirado en Lazy blog, aunque no lo he hecho igual.
Ingredientes

  • Cordero
  • Sal
  • Pimienta
  • Vinagre
  • Patatas

     En primer lugar, lavamos y secamos el cordero, lo salpimentamos, lo disponemos en una fuente amplia de barro y echamos medio vaso de agua en el fondo. Empezamos la cocción, y vamos dando la vuelta a la carne cada 15 minutos al principio, y cada diez minutos a partir de la primera hora.
Mientras esperamos a dar la primera vuelta al cordero, yo cogí unas patatas, las lavé, las abrí por la mitad, les puse sal y pimienta y las envolví en papel de aluminio. Cuando sacamos el cordero, añadimos las patatas a la cazuela.
Además, entonces, retiramos el caldo que se va formando en la base de la fuente, de manera que quede muy poco, como medio centímetro, e ir rociando la carne con el líquido retirado, para que tampoco se reseque.
     No apunté el tiempo exacto que lo tuve en el horno, pero más de dos horas y media fue, hasta que, al pinchar la carne, nos salen los jugos transparente. Entonces subimos la temperatura del horno y le ponemos aire, durante 5-10 minutos, para dorar la pieza, sin dejar de vigilar, porque solo faltaría que ahora se nos quemase.
     Y yo no lo hice por falta de tiempo, pero el jugo que queda en el fondo, se rasca, se añade un poco de agua y se reduce a salsa, y debe estar de lujo.
     En fin, paciencia con el cordero.

Casita de jengibre

     En realidad, esta casita tiene trampa, porque no la he horneado yo. Paseando por Ikea, vimos el kit, y me hizo mucha gracia.

Ingredientes
Casita de galletas
250 gr de azúcar glas
1 clara de huevo
5 ml de zumo de limón
     La galleta está riquísima. Me recuerda al sabor del bizcocho de miel que hice hace unos años. Pero el publicar la receta es sobre todo por la glasa, cuya receta venía en la caja del kit. Yo siempre que he hecho glasa, he tamizado el azúcar glas, y es algo que me molesta, porque no se tamiza bien, y tardo más en hacer ésto que casi en todo el proceso. Y ésta receta consistía únicamente en mezclar y batir los ingredientes. Y me ha quedado una glasa preciosa, que ha unido casi enseguida las partes de la casita, y que no tenía grumos. Así que creo que me voy a pasar a esta versión.
     El fallo que tuve fue, siguiendo las instrucciones del paquete, unir las partes antes de decorarlas, y la próxima vez lo haré al revés, primero las decoraré, que sobre plano es más fácil y no se resbalará la glasa, y después las pegaré. Además, no me atreví a ponerle los lacasitos de colores por miedo a que se resbalaran y ensuciaran más la casa. Estos son los deberes para el próximo año.
      Feliz Noche de Reyes a todas las personas de buena voluntad, y a aquellos que sigan encontrando dentro de sí a aquel niño que fueron.

Polvorones de almendra

     Al menos una vez, me gusta hacer las cosas tradicionales. luego repito o no, srgún guste más o menos en casa y el trabajo que de. Esta vez le ha tocado el turno a los polvorones, que a mis hijos les encantas. He cogido la receta de Susana, pues siempre me dan buen resultado.


Ingredientes
  • 350 gr de harina normal
  • 40 gr de almendra cruda molida
  • 90 gr de azúcar glas
  • 125 gr de manteca de cerdo ibérica
  • 1/4 cucharadita de canela en polvo
  • Azúcar glas para decorar
     La tarde anterior, tamizamos la harina y la extendemos en una bandeja de horno, bien mezclada con la almendra molida. Encendemos el horno a 130ºC y la metemos 30 minutos, dándole vueltas con la espátula de vez en cuando. la harina tiene que tostarse, coger un ligero color dorado, pero sin pasarnos, porque amargaría. yo la tuve así, y los últimos 10 minutos, como no cambiaba de color, le puse el ventilador. y la fui moviendo cada 5 minutos, para tenerla bien vigilada. Apagamos el horno y la dejamos reposar hasta el día siguiente.
     Ponemos la harina en un cuenco grande, hacemos un hoyo en el centro y echamos todos los ingredientes, y los vamos amasando hasta obtener una bola que se puede aplanar. La metemos en una bolsa de plástico bien cerrada y la dejamos reposar en la nevera de 30 minutos a 1 hora. Yo tuve que añadir 1 cucharada más de manteca, que ya está reflejada en los ingredientes, porque mi masa se desmenuzaba toda, no había forma de integrarla, ni después del reposo.
     Sacamos la masa de la nevera, la aplanamos con las manos sobre la encimera, pasamos el rodillo para igualarla y formamos los polvorones utilizando un vaso de vino. los vamos poniendo sobre la bandeja.
     Los restos de masa los vamos juntando sin amasar, y seguimos cortando polvorones. Los dejamos reposar 1 hora.
     Encendemos el grill del horno a 200ºC, y metemos la bandeja a una altura media-alta, durante 15 minutos, vigilándolos bien a partir del minuto 10. Retiramos del horno, dejamos enfriar, espolvoreamos con abundante azúcar glas, y con cuidado los pasamos a la fuente de presentación, o los envolvemos en papeles.
     Yo he eliminado el anís de la receta de Susana. Es importante que queden gruesos, y todos más o menos iguales, para que unos no se tuesten más que otros en el horno.
     En mi casa han triunfado.

Pollo al horno

     La noche de Reyes es mágica. La ilusión de los niños, incluídos los que llevamos dentro,  lo consigue. En cada sitio se celebra de una manera. Cuando yo era pequeña y vivía en Valencia, los niños nos teníamos que acostar pronto para que los Reyes Magos nos visitaran. Dejábamos los zapatos en el balcón con un poco de paja para los camellos, que no sé de donde la sacaba mi madre, y un tentempié para Sus Majestades, cuyo gusto en brandy coincidía con el de mi padre. Y nos levantábamos, voluntariamente, antes que nunca. ¡Habían venido los Reyes!.
      Por estas tierras, la cabalgata de los Reyes Magos empieza sobre las 7 de la tarde del dia 5. Cada año la organiza una entidad, y siempre cuenta con la colaboración de una gran número de grandes y pequeños ayudantes. Desfilan San José, la Virgen y el Niño, la Estrella y los Reyes, acompañados de antorcheros, ángeles , corderos y pastores, que los arropan a su paso. Regalan algunos dulces y golosinas para los niños, que les cantan el "Tirorí, tirorí, Senyor Rei, estic açì....". Llegan hasta la plaza, donde los Reyes adoran al Niño. Y de allí, cada uno a su casa, a la voz de "Que vinguen carregats!", que es una expresión que adoro.
     Nadie puede negar lo mágicos que son, porque al llegar a casa, cada uno encuentra sus regalos bajo el árbol o junto al nacimiento. Es una  noche de familia, de recuerdos, de añoranzas, de besos y abrazos....
     Cuando yo fui madre, ya vivía aquí. El primer año, mantuve la costumbre valenciana de abrir los regalos el día 6. Mi hija no tenía aún un año. Pero después adoptamos aquello de "Donde fueres, haz lo que vieres".  Saliamos de casa, no sin antes dejar un refrigerio para Sus Majestades, y curiosamente, el brandy ahora es el mismo que le gusta a su padre, y los dulces suelen ser también mis preferidos. Y,  casi ya como tradición, a mi marido se le olvidaba algo cuando habíamos caminado unos metros. Los guantes, apagar algo...."¿Dónde va papá?" preguntaban los niños. "A por los guantes, que hace frío". "Vamos a esperarlo". "No, no os preocupeis, vamos nosotros a coger sitio que él nos alcanza enseguida". Y con la ilusión y la inocencia brillando en sus ojos, guardábamos sitio al "despistado" papá. Así, hemos ido puntualmente a ver la cabalgata acompañados de nuestros hijos, y a veces de mi madre y hermanas.  Mis hijos han participado alguna vez en la cabalgata, y desde hace unos años, como miembros de la Unión Musical Contestana, salen siempre.
     Llegar a casa con ilusión y un poquito de miedo, encontrarse los regalos (la cara que pusieron un año en que mi marido los escondió detrás del sofá y no se veían al entrar al comedor), abrirlos y formar un guirigai es todo uno. Y después, a cenar. Ya hace muchos años, ésta constituye nuestra cena de Reyes, por su facilidad en la intendencia.

Ingredientes
  • Muslos de pollo
  • Patatas
  • Sal
  • Pimienta
  • Especias al gusto
  • Un chorrito de vino blanco
     Limpiamos los muslitos, los especiamos y los ponemos en una bandeja de horno. Si queremos, los podemos regar con un chorrito de vino blanco o caldo.
     Lavamos bien las patatas, las abrimos por la mitad, las especiamos y las envolvemos en papel de aluminio. Las ponemos en otra bandeja.
     Si hacemos pocos muslitos, podemos poner las patatas, sin papel de aluminio, en la base de la bandeja y el pollo encima. Nosotros, este año, lo hemos hecho en dos bandejas.
     Poco antes de irnos, encendemos el horno a 200ºC y metemos las bandejas dentro. Cuando alcanza dicha temperatura, temporizamos el horno 50 minutos, calor arriba y abajo, sin aire, y nos vamos a ver la cabalgata. Cuando llegamos, si a las patatas les falta un poco, volvemos a encender el horno, sacando la carn, que ya está hecha.
    
     Esta receta no tiene mayor misterio que recrear  la calidez que produce llegar de la calle, en la fría noche de enero, y entrar en el comedor calentito y oliendo a pollo al horno, que forma parte también de nuestros recuerdos. Y después de cenar, a comer el roscón.
     A quien lea ésto, le deseo de todo corazón un buen año 2015, y que Sus Majestades hayan venido bien cargados.

Panettone

     El panettone es un dulce de elaboración larga, pero merece la pena el esfuerzo, porque está delicioso. El olr al salir del horno no tiene precio. Y aunque no es complicado, sí resulta laborioso, y largo, por lo que hay que tener en cuenta los periodos de reposo para planificar su ejecución. De todas formas, he podido apañarme bien.
     Me decidí por la receta de Miriam, del blog de María Lunarillos, donde compré también los moldes de panettone de medio quilo.

Ingredientes del prefermento
  • 110 gr de leche entera
  • 110 gr de harina de fuerza
  • 6 gr de levadura de panadería
     La noche anterior, mezclamos estos ingredientes y lo dejamos toda la noche a temperatura ambiente, tapado con un gorro de ducha.
     Dice Miriam que el panettone cásico se hace con masa madre, o sea que podemos sutituír el peso del prefermento por el mismo peso de masa madre al 100% de hidratación.
     Lleva poquísima levadura, por eso ha de desarrollarse lentamente.
Ingredientes para la primera masa
  • Todo el prefermento
  • 4 huevos
  • 2 yemas
  • 550 gr de harina de fuerza
  • 130 gr de azúcar
  • 2 cucharadas de ron
  • 140 gr de mantequilla ablandada
     Esta masa la empezamos a hacer a la mañana siguiente.
     En la amasadora, con el batidor de globo, batimos los huevos, yemas , ron y azúcar. Cambiamos al gancho amasador y añadimos el resto de ingredientes excepto la mantequilla. Cuando la masa está más o menos cohesionada, vamos añadiendo la mantequilla trozo a trozo, amasando entre medias, hasta obtener una masa un poco dura. La amasamos hasta que esté lisa y elástica, y la ponemos en un cuenco aceitado, tapada con el gorro de ducha, hasta que doble su volumen.
Ingredientes para la segunda masa
  • La primera masa
  • 270 gr de harina de fuerza
  • 3 huevos
  • 3yemas
  • 140 gr de mantequilla ablandada
  • 75 gr de azúcar
  • 10 gr de miel
  • Una pizca de sal
  • 1 vaina de vainilla
  • Tropezones
  • Mantequilla
     Cuando ha doblado la primera masa (en mi caso a media tarde), ponemos en el cuenco de la amasadora los huevos, las yemas, el azúcar, la miel, la sal y las semillas de la vaina de vainilla, abierta, y rascadas con un cuchillo (el resto de la vaina lo podemos incorpotar a la botella donde tenemos el extracto de vainilla.) Ponemos el accesorio mezclador y añadimos la harina, hasta integrarla. Según Miriam (y es cierto), ahora obtenemos un engrudo impresentable.
     Ponemos el gancho amasador, añadimos la primera masa y amasamos, hasta que empiece a estar lisa, momento en que echamos la mantequilla a trocitos, como en la primera masa. Obtenemos una masa bastante blanda. Para desarrollar el gluten, en esta masa con tanta grasa y azúcar, amasaremos por tandas, es decir, dos minutos de amasado y 5-10 de descanso. Nos llevará bastante tiempo, hasta que la masa sea capaz de pasar la prueba de la membrana, es decir, que al coger un pedezo y estirarlo, se quede fina y translúcida, como la piel de un tambor, sin romperse. Si no, hay que seguir amasando. Sólo así conseguiremos esa esponjosidad que caracteriza al panettone. Esta es la parte más larga y pesada de la confección.
     Cuando la masa esté bien lisa y elástica, incorporamos los tropezones, que pueden ser frutas confitadas picadas, pasas remojadas en ron, pepitas de chocolate....según los gustos de cada uno. Para ello, echamos la masa sobre un papel de hornear y la aplanamos en forma de rectángulo. Echamos los tropezones y los repartimos bien. Cortamos la masa en dos y ponemos una encima de la otra, y enrollamos el rectángulo resultante. De ahí cortamos tantas porciones como panettones queramos conseguir, y las pesamos para que sean más o menos uniformes. En mi caso, y con estas cantidades, yo hice 4 de alrededor de medio quilo. Hacemos una bola con cada porción y la colocamos en los moldes, con la parte fea hacia abajo.
     Ahora queda esperar a que los panettone cuadrupliquen su tamaño. Los dejamos en un sitio cálido y esperamos a que la masa llegue al borde del molde. Si se nos hace de noche y no lo hemos conseguido, los metemos dentro de bolsas de plástico cerradas y los dejamos en la nevera, para que se retarde la fermentación. Y al día siguiente los sacamos y seguimos esperando.
     Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
     Cuando la masa empieza a asomar por el borde del molde, con una cuchilla o un cuchillo muy afilado, y con cuidado, hacemos un corte en forma de cruz en la superficie, y le ponemos un pegote de mantequilla. Los metemos en el horno y bajamos la temperatura a 170ºC. Los míos han tardado 30 minutos en estar listos las dos veces que los he hecho. Al insertar una brocheta, ha de salir limpia y seca.
     Con ayuda de una manopla los sacamos del horno, los atravesamos, más o menos hacia la mitad del molde, con una aguja de hacer punto de media, y los dejamos enfriar bocabajo, apoyando los extremos de la aguja en una mesa y una silla respectivamente, por ejemplo.
     Cuando estén fríos, quitamos las agujas y ya están listos para comer.
     Largo y un poco entretenido, pero vale la pena el resultado. Un bollo delicioso, que hay que mantener dentro de una bolsa de plástico, pues se reseca con facilidad. Recién hecho, espectacular.

Roscón de reyes 2


     -Mamá. ¿existen de verdad los Reyes Magos?- me preguntó mi hija. Tendría 7 u 8 años. Quizá 9, no lo recuerdo.
     -¿Quieres saber la verdad, hija?- le pregunté yo, resitiéndome, pero a la vez, rendida a lo inevitable.
     -No, no quiero saberlo- me contestó ella, que nunca ha tenido un pelo de tonta- Pero, ¿tú crees en ellos?
     -Por supuesto- le contesté yo sin dudarlo.
      -Vale. Es que Jessica dice ...(por su...
puesto, siempre hay una Jessica que dice)- aquí los padres empezamos a vislumbrar la frontera entre la importancia dada a lo que decimos nosotros y la que se le da a lo que dicen los amigos, compañeros, etc. De momento, parecía ganar yo.
Al cabo de unos días volvió a abordarme:
     -Sí, mamá, sí quiero saber la verdad.
Y se lo expliqué, con delicadeza, no como me lo contaron a mí. Y enseguida vino su pregunta:
     -¿Y por qué me dijiste que creías en ellos?
      La respuesta sigue siendo la misma. Porque creo en la magia de los Reyes Magos. Porque creo en la ilusión de los niños, que se explican lo imposible de la manera más sencilla para justificarla. Porque creo en la complicidad de los todavía niños, pero ya iniciados en el secreto, para que sigan teniendo ilusión los que no lo están. Porque creo en la colaboración de todos las personas para que todo esté a punto cuando ha de estarlo, a pesar de los obstáculos. Porque representan a los niños que fuimos y que en algún rincón de nosotros todavía permanecen. Porque es una fiesta para niños donde disfrutamos todos. Mi marido hizo de paje un año en la Cabalgata de Alcoy, y terminó rendido de tanto subir niños a besar a los Reyes, pero con una alegría infinita de haber visto tanta ilusión en sus caritas y por contribuido a ella . Y porque sí.
      Hoy es la noche de Reyes. Nombre de resonancias fantásticas. Cuando yo era pequeña y vivía en Valencia, teníamos que acostarnos pronto y dejar los zapatos en el balcón para que los reyes nos dejasen los juguetes. Cuando me vine a vivir a Cocentaina cambié de costumbres, porque aquí Sus Majestades han pasado por las casas dejando los juguetes al paso de la cabalgata, por la tarde. Además nacieron mis hijos, y han sido las fechas más mágicas y maravillosas para mí, al poder ver las cosas a través de sus ojos. Incorporé el roscón de reyes a mis tradiciones familiares....Ya han pasado, de momento, los días de miradas y susurros, de escondrijos y sobreentendidos. Pero volverán (espero). Y mientras, seguiremos disfrutando de las miradas de niños ajenos, que lo son de todos en estas fechas.
      Buena noche de reyes, gentes de buena voluntad. Y que vinguen carregats.
  
              (Publicado en Facebook en enero de 2013)
                
                                            
      Este año me he decidido a hacer la receta del roscón de reyes elaborado con Kitchen Aid de Mercado Calabajío. Como en Cocentaina los Reyes Magos vienen a las casas después de la cabalgata,el roscón he de hornearlo en la tarde del día 5 de enero. Después, pongo en el horno unos muslos de pollo a asar,y dejo el horno programado. Nos vamos a la cabalgata. Cuando eran pequeños los niños, salíamos todos juntos de casa, bueno, a veces mi marido se unía a nosotros desde su trabajo. Qué casualidad, que si estaba él en casa, siempre, siempre, se había olvidado algo, con lo que los niños y yo teníamos que adelantarnos. Qué tiempos. Estas fiestas siempre se disfrutan más cuando hay niños pequeños, ¿verdad?.
     Bueno, la cuestión es que veíamos la cabalgata, y de ahí a casa. ¡Qué gusto daba entrar en ella!. De la calle de una fría noche de enero entrábamos en el comedor calentito, con un olor a pollo asado estupendo, y encima, ya habían venido los Reyes!!!

                                         
Ingredientes
Prefermento
  • 25 gr de levadura fresca (u 8 gr de levadura liofilizada)
  • 140 ml de leche tibia (no gr)
  • 160 gr de harina de fuerza
Masa
  • 400 gr de harina de fuerza
  • 150 gr de azúcar
  • La piel de una naranja
  • La piel de un limón
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 huevos medianos y 1 yema
  • 100 gr de mantequilla en pomada
  • 2 cucharadas de agua de azahar
  • 2 cucharadas de ron
Adorno

      Deshacemos la levadura en la harina, añadimos la leche, y lo mezclamos todo con el accesorio mezclador durante 2 minutos, a velocidad 2. Recogemos todo el prefermento con la rasqueta, tapamos bien el bol y lo dejamos reposar unas 7 horas en un lugar cálido.
     Yo esta vez he tapado el vaso con un gorro de ducha desechable, que se ajusta muy bien, y lo he dejado más de 10 horas, ya que me fui de casa. Cuando volví, retomé la preparación.
    El azúcar yo lo he preparado como siempre en la Thermomix. Primero programamos 30 segundos velocidad progresiva 5-10, añadimos las pieles sin nada de blanco por el bocal, y programamos 15 segundos a la misma velocidad. Yo suelo pelar los cítricos con el pelapatatas.
     Sacamos el prefermento del vaso y ponemos los huevos y la yema. Batimos con el globo hasta montar los huevos. Cambiamos al accesorio mezclador y añadimos la sal, el agua de azahar, el ron , el prefermento y la mitad de la harina. Mezclamos hasta que espese. En ese momento cambiamos al gancho amasador y añadimos el resto de la harina, y el azúcar aromatizada. Amasamos a velocidad 2-3 durante 10 minutos. Entonces echamos la mantequilla a cuadraditos y batimos hasta que se integre. Cubrimos el bol, sin sacarlo de la máquina con un par de paños de cocina y dejamos reposar 20 minutos.
     Pasado este tiempo, volvemos a amasar 5 minutos más. Otros 20 de reposo, tapado, y otros 5 de amasado. Apagamos la máquina, sacamos el vaso, recogemos la masa que haya podido quedar por las paredes,  le volvemos a poner el gorro de ducha, y lo dejamos reposar en un sitio cálido otras 8 horas. Es decir, toda la noche. Sin preocuparnos del horario.
     Mañana del día 5 de enero. Después de desayunar, ponemos papel de horno en 2 bandejas. Carlos hace 1 roscón con esta masa, pero yo lo reparto en 2. Nos untamos las manos de mantequilla y separamos la masa en 2. La boleamos un poco, formamos el roscón en el aire, haciendo un agujero en el centro con los dedos, y lo ponemos en la bandeja de horno. Terminamos de darle forma. Escondemos la sorpresa, envuelta en papel film, en algún sitio del roscón, (yo no le pongo haba),  ponemos un aro aceitado en el centro, para que al crecer no se cierre el agujero, tapamos la bandeja con papel film, y la dejamos reposar durante otras 7-8 horas. Yo, dentro del horno apagado.
     Ponemos el horno a calentar a 220ºC.
     Miraremos que, con la crecida, no se vea la sorpresa. Si es así, la esconderemos, pero sin manipular mucho el roscón. Lo pintaremos bien, por todas partes, con el huevo batido.
     Mezclamos azúcar con agua hasta que tenga el aspecto de tierra espesa, que no quede líquido. Repartiremos montoncitos por el roscón, así como las naranjas confitadas, las guindas, la almendra en láminas o cubitos, lo que tengamos, y el calabazate, en el caso de ponerlo. Yo no lo pongo porque en casa sólo me gusta a mí y me lo acabo comiendo yo todo, lo cual mis pantalones no agradecen nada, nada. Hundimos un poco en la masa tanto las guindas, como las naranjas y el calabazate.
     Horno sin aire, y algo más bajo del centro: 7 minutos a 220ºC; 15 minutos a 180ºC, y finalizar con 6-7 minutos a 160ºC. A mitad de la cocción a 180ºC he tenido que taparlo con un papel de aluminio, pues estaba dorándose excesivamente.
     Dejar enfriar, y, si queremos, rellenar de nata, trufa, crema pastelera....Lo que sobre, si está relleno debe ir a la nevera. Si no, aguanta bien un par de días, pero envuelto en bolsas de congelación.
     Este año he encontrado una corona en una tienda de juguetes. Veremos a quien se la ponemos.
     Que vinguen carregats! es el saludo en forma de deseo de estos días por aquí. Significa "Que vengan cargados" (los Reyes). ¿A que es bonito?.
     El roscón estaba delicioso. Al parecer de todos, mejor que ningún año, aunque algo menos esponjoso. En la mañana de Reyes pensaba probar qué tal había aguantado la noche, pero algún paje despistado debió terminárselo anoche, pues ni las migas quedaban. Buena señal.
     Sí, me he adelantado. Así nos da tiempo a todos a pensarnos el hacerlo. Y así, además, con el dulce de acabar la navidad, la empezamos, celebrando el cumpleaños de Carmen Augusto. aunque El Corte Inglés diga otra cosa, la Navidad empieza el dia 22 con el sonido de las bolas del sorteo de la lotería, y las voces de los niños de San Ildefonso cantando los premios. Pero para nosotros, empieza hoy, celebrando el cumpleaños de Carmen. Que cumplas muchos más.

Menú de Nochebuena 2013

     Cuando los niños eran pequeños, varias veces hicimos para cenar en nochevieja una fondue. Ellos lo recuerdan con cariño, y el año pasado, como cena de Nochebuena, pidieron fondue. Ahora son mayores, y la cena de nochevieja ya no se hace en casa. tiempos nuevos, nuevas costumbres. Aprovechamos la ocasión  hicimos un monográfico de fondues.

Aperitivos
Plato principal
Postre

Menú de Navidad 2013

     No está de más recordar el menú de otros años en estas fechas, donde andamos buscando inspitación para  preparar una buena comida, y que no nos suponga un esfuerzo excesivo, con el fin de poder disfrutar también de la mesa y la compañía. Esta fue nuestra comida de navidad el año pasado. Cada uno propuso un plato de aperitivo, y todos contentos.

Aperitivos
Plato principal
Postre

Cochinillo

     Durante las fiestas navideñas encontramos en las tiendas productos que no son habituales en otras fechas. Así que cuando vi el cochinillo, me lo llevé a casa como comida del domingo, acompañado de unas patatas fritas y de una buena ensalada verde.

Ingredientes
  • Cochinillo
  • Agua
  • Sal
  • Aceite de oliva
     No necesita nada más. El medio cochinillo que compré pesaba alrededor de 2,5 Kgr. Lo lavé, lo sequé, lo salé, pinché la piel con un cuchillo afilado varias veces,  y la unté  con aceite de oliva. En una cazuela de barro amplia, coloqué 2 cuencos de barro refractarios, para que el cochinillo no tocase el agua. Lo puse con la piel hacia abajo, 1 hora, en el horno precalentado a 170ºC, calor arriba y abajo, sin aire. De vez en cuando lo rocié con el agua de la cacerola.
     Pasada 1 hora, lo saqué del horno, le di la vuelta, también dejándolo sobre los cuencos, de forma que la piel quedase hacia arriba, y otra hora al la misma temperatura, y rociando de vez en cuando el cochinillo. Al cabo de un rato, la oreja ya estaba dorada, y la cubrí con papel de aluminio.Una vez hecho, y para tostar la piel, aumenté la temperatura a 190ºC, con aire, durante 10 minutos.
     Solo nos faltaba Cándido, partiéndolo con el plato.
    

Fondue de carne

     Este plato no tiene ningún misterio, salvo que la carne sea tierna. Cuando los niños eran pequeños, les gustaba cenar fondue en Nochevieja. Ahora son mayores y salimos fuera de casa en esa fecha, por lo que lo he adelantado a la cena de Nochebuena. Es divertido comer fondue.





Ingredientes
  • Babilla de ternera
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
     Si la carne no es tierna, el comerla no será agradable, pues la fritura es ligera en la fondue. La cortamos en dados pequeños.
     En un cacerola, calentamos el aceite hasta que humee. Si es de fuego podemos calentarla en el mismo recipiente, Una vez hecho ésto, se pone en el infiernillo de la fondue, y a pinchar y freir cada uno su trocito. Luego, si se quiere, se salpimenta o se añaden otras salsa, pero yo no lo he hecho.
     Y recordad, si se pierde el trocito, se paga una prenda.

Fondue de queso

     Este es un plato divertido de comer, y que no da ningún trabajo si lo hacemos con un preparado comercial. Hay recetas de mezcla de quesos, con kirsch, pero yo siempre he comprado el preparado. A los niños les gusta mucho, y a nosotros también.

Ingredientes
  • 1 sobre de preparado para fondue
  • 1 diente de ajo
  • Pan
     Hay que frotar el recipiente de la fondue con un diente de ajo. La mezcla de quesos la calentamos en el microondas,siguiendo las instrucciones del paquete, y lo ponemos en el cazo de la fondue, sobre su infiernillo. Cortamos unos dados de pan, Con los pinchos, ensartamos un trozo de pan, lo mojamos en el queso, y a comer. Y si te pierdes el pan en la marmita, has de pagar una prenda.
     Esta comido entra muy bien con un buen vino blanco fresquito.
Lo que no hay que hacer nunca es lo que hice yo, montar una fiesta de la fondue con otra amiga en agosto!!!. No sé como no nos dio algo. Entre las dos nos comimos el queso y su correspondiente botella de vino blanco de Turís. Los sudores eran indescriptibles.
     Ha formado parte de nuestra cena de nochebuena. Una fecha mucho más sensata para comerla, sí señor.

Kringle Estonia

     Parece ser que es un dulce tradicional navideño de Estonia. Lo vi el pasado año por la red y lo tenía pendiente de hacer. Le ha llegado el momento, y con éxito, pues está delicioso y es la mar de vistoso, sin dar apenas trabajo. Lo he copiado del blog de Canelona, pero como siempre, cada uno le da su toque. Es una masa muy fácil de trabajar, que sale muy bien del vaso.

Ingredientes
Masa
  • 30 gr de azúcar
  • La piel de medio limón, sin nada de blanco
  • 120 gr de leche
  • 30 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 15 gr de levadura fresca
  • 1 yema
  • 300 gr de harina de fuerza
  • Un pellizco de sal
Relleno
  • 75 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 60 gr de azúcar
  • 2 cucharadas de postre de canela en polvo
  • 60 gr de almendras picadas gruesas
Glasa
  • 1 clara de huevo
  • 50 gr de azucar glas
     Ponemos en el vaso de la Thermomix el azúcar de la masa y lo pulverizamos 15 seg vel 10. Entonces añadimos la piel de limón por el bocal y repetimos tiempo y velocidad. Bajamos el azúcar de las paredes y agregamos la leche, la mantequilla y la levadura, programando 1 minuto, 37ºC, vel 2. Añadimos la yema y mezclamos 4 seg, vel 3. Incorporamos la harina y la sal, y amasamos 2 min a vel espiga.
     Si en ese momento la masa queda demasiado dura, echaremos 1 cucharada de agua tibia por el bocal, amasando 30 seg más, hasta que la masa absorba el agua. Sacamos la masa y la dejamos reposar dentro de un bol tapado (con un gorro de ducha, jajaja) o una bolsa de plástico, durante aproximadamente una hora (en función de la temperatura ambiente), hasta que duplique su volumen.
     Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo sin aire.
     Extendemos la masa con el rodillo sobre el banco enharinado, hasta formar un rectángulo de aproximadamente 50 x 40. Al principio, puede costar un poco extender la masa, pero enseguida "se deja".
     Preparamos el relleno, poniendo en el vaso la mantequilla, el azúcar y la canela, 30 seg vel 2, y a continuación 40 seg, 37ºC, vel 2. Pincelamos bien toda la superficie del reactángulo y espolvoreamos con las almendras picadas. Enrollamos por la parte más estrecha, como si fuese un brazo de gitano. Y lo cortamos con un cuchillo afilado o unas tijeras, a lo largo, dejando el último extremo sin cortar. Ahora vamos cruzando las dos partes como si fuera una trenza, procurando que los bordes cortados queden hacia arriba, y unimos los extremos formando un círculo, procurando dejar bonita la unión, y apretar ésta bien, para que no se abra en el horno. Lo ponemos sobre una bandeja forrada con papel de hornear, y lo metemos al horno 20 minutos.
     Mientras tanto, en el vaso limpio echamos la clara y el azúcar del glaseado, 20 segundos, vel 6.
     Cuando salga la rosca del horno, en caliente, la pincelamos bien con el glaseado y la dejamos templar o enfriar antes de servir.
     La receta original lleva nueces, pero yo tenía almendras, y la he hecho con ellas. Las nueces o almendras, las podemos picar en la Thermomix 5 seg, vel 4.
     Perfectamente se pueden duplicar las cantidades para hacer 2 roscas a la vez. Solo, en algunos pasos, habrá que aumentar un poco el tiempo.
     Podemos probar también con un relleno salado, por ejemplo 80 gr de sobrasada y 10 gr de miel, fundidas unos segundos al microondas, o de queso de untar y jamón de york, o de queso de untar de sabores....
     Bueno, bonito y barato. O como lo digan en Estonia.