Arroz con pollo

     Este blog nació con dos propósitos. Uno era el de manejarme mejor con el ordenador, aprender a subir fotos, etc. Y el segundo, y más importante, tener un recopilatorio de recetas que mis hijos pudieran consultar cuando quisieran o necesitaran. Además me ha servido para no tener que escribir las recetas cuando me las piden, les mando la entrada del blog y listo. Porque amí, igual que me gusta pedir recetas, no me importa en absoluto compartirlas. Al fin y al cabo, son de todos, salvo alguna invención particular.
     El propósito importante se ha cumplido. mi hija, de vez en cuando, tira del blog para comer lo que le gusta. Y hace poco me dijo que faltaba esta receta. Porque hay cosas que, por cotidianas, no están puestas, y son precisamente las que deberían estar en primer lugar. Así que, para Inés, su arroz con pollo.
     Las cantidades son a ojo, porque yo normalmente hago de más y congelo para preparar tuppers para mis estudiantes, y para tener arreglo para otra ocasión. Estas son, aproximadamente, las cantidades de la última vez que lo hice, así que se pueden dividir por 4 tranquilamente.
     Compré un pollo entero. En la carnicería me separaron el espinazo, que congelé para hacer caldo en otra ocasión, me filetearon las pechugas, que corrieron la misma suerte, y me trocearon los muslos y contramuslos, que empleé para esta receta.
     El arroz puede hacerse sólo con pollo, con pollo y conejo, con pollo y costillas de cerdo, con las tres carnes,...eso va a gustos y disponibilidad. El procedemiento es el mismo.
     La verdura, yo suelo utilizar 1 o 2 bolsas de verdura congelada para paella. las bolsas son de 450 gr. Puede utilizarse también, por supuesto, la verdura fresca, en cuyo caso utilizaremos judías verdes anchas, alubias blancas y garrofón. En este caso, los tiempos de cocción aumentas, pues las verduras han de cocerse bien.

Ingredientes
  • Medio pollo a trocitos
  • 1/4 de conejo a trocitos, o bien 1/2 kilo de costillas de cerdo. O nada, solo pollo.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 2 bolsas de verdura para paella
  • 1 ajo triturado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 vaso de tomate triturado
  • Sal 
  • Colorante (opcional)
  • Arroz (un puñadito y medio, más o menos, por persona)
     Lavamos el pollo y quemamos los posibles restos de plumas que pueda tener. Lo secamos. Igualmnte con el resto de carne que hayamos decidido utilizar.
     En una cacerola  ponemos el aceite y sofreímos la carne. Salamos. Cuando esté doradita, echamos el ajo picado, damos unas vueltas sin que se queme, y añadimos el tomate triturado. Dejamos freír, apartamos la olla del fuego y ponemos el pimentón, dando unas vueltas y echando enseguida el agua, volvemos a poner al fuego. Esto se hace así para que el pimentón no se queme y amargue.
     Cuando el agua hierva, añadimos las verduras. Debe haber bastante cantidad de agua, para que se cueza el pollo y para que después podamos cocer elarroz.
     Dejamos cocer el conjunto alrededor de unos 20 minutos. Entonces añadimos el colorante, si queremos, porque no es necesario, y probamos de sal. El caldo debe estar ligeramente salado, porque el arroz, al cocerse, absorbe bastante el sabor de la sal.
     Si hemos hecho comida de más, apartamos en otra cacerola lo que vamos a utilizar en este momento. Ponemos unos cucharones con carne y verduras, y al menos 2 cucharones de caldo por persona. Calentamos, y cuando hierva, añadimos el arroz, y dejamos cocer de 12 a 15 minutos a fuego medio alto, comprobando el punto de cocción del arroz. A mí, particularmente, me gusta que el arroz esté un pelín entero, no puedo con el arroz pasado. Pero eso va en gustos.
     Cuando el arroz está cocido, servimos en platos. si se ha quedado seco, añadimos un poco del caldo que nos quedó en la olla grande. Si nos hemos pasado haciendo arroz, le quitamos todo el caldo que quede en la olla al arroz sobrante, con el fin de que no siga cociendo y se pase. Esto sirve también si algún comensal se retrasa. Le dejamos servido en el plato el arroz seco, y cuando venga le añadimos el caldo.
     Y servimos. Hay que tener en cuenta que el caldo está hirviendo, y que el arroz continúa "cociéndose" en él durante un tiempo.
     Y, si va a comer Inés en especial, llevamos a la mesa un trozo de limón, para que se lo escurra encima.
     Buen provecho y feliz dia de tu santo, princesa.




Turrón de Camembert

     Un trampantojo es "Una ilusión óptica o trampa con que se engaña a una persona, haciéndole creer que ve algo diferente a lo que en realidad ve". Y un trampantojo es esta receta. Me encantó cuando se la vi a Alicia y la he hecho un par de veces en estas fiestas, para compartir, pues a mis hijos no les va mucho.
     Quiero dedicar esta receta a mi familia política. Muchas de las recetas de este blog provienen de ellos, pues mi suegra era una gran cocinera y mis cuñadas también lo son. Siempre he mencionado a las autoras de mis recetas, tanto si las he sacado de otros blogs, como si eran familiares. Me ha servido para hacerles un pequeño homenaje, con las recetas de las que tanto hemos disfrutado. Y así, le doy la receta a mi cuñada Marisa, que me la pidió nada más verme.
     Al fin y al cabo, también podría considerarse un trampantojo que comas el día de Navidad con tus hijos y tu familia política, que legalmente ya no lo es, y que te encuentres, aunque triste, tan cómoda y acogida como te has sentido siempre. y que recibas las mismas postales navideñas de siempre, incluso alguna más. Porque los papeles no cambian los sentimientos. Así que, una vez más, un humilde reconocimiento a estas grandes personas a las que quiero, que son maravillosas, que te dedican su libro con el encabezamiento "A mi querida tía Pili", como siempre; que te abren su casa como siempre; y que te quieren como siempre. Saben que todo ello es mutuo. Os quiero.


Ingredientes
  • 50 gr de nata
  • 1 queso Camembert de 250 gr
  • 60 gr de queso Philadelphia
  • 30 gr de almendras con piel
  • 30 gr de piñones
  • 30 gr de nueces 
  • 30 gr de pistachos
     Forramos con papel vegetal un molde del tamaño de una pastilla de turrón.
     En una sartén, tostamos las almendras y los piñones. Ojo, porque se queman con facilidad si  no estamos atentos.
     Ponemos en el vaso de la Thermomix la nata y el queso, corteza incluída y patido en troos. Programamos 7 min/ 90ºC/ vel 1. Si no tenemos Thermomix, pues los ponemos en un cazo, a fuego medio para que no hierva la nata, y lo vamos removiendo hasta que se integre.
     Añadimos el queso Philadelphia y mezclamos 30 seg/ vel 5. O lo trituramos con la batidora.
     Bajamos los ingredientes de las paredes del vaso, añadimos los frutos secos y programamos 20 seg/ giro a la izquierda/ vel 2. O lo mezclamos bien con una espátula.
     Vertemos la mezcla en el molde preparado, lo alisamos bien, tapamos el molde, y lo metemos en la nevera durante un mínimo de 2 horas.
     Lo desmoldamos sobre una tabla, lo cortamos en porciones, y lo servimos a temperatura ambiente, acompañado de tostadas o de unaos brotes tiernos.
     Esta receta es estupenda, porque se prepara en un momento y sin esfuerzo, es deliciosa y muy vistosa, y se puede dejar preparada con antelación.
     Yo utilicé un molde de turrón, y lo forré con papel vegetal. Pero la segunda vez que lo hice, puse una segunda capa de papel en la base del molde, con el fin de que esa cara quedase más lisa a la hora de desmoldarlo.
     Y ésta es mi primera receta del 2017. Con mis mejores deseos de felicidad. Y con mi cariño para todos vosotros. Por muchos años más.

Canelones

     Cuando solo eramos dos, las sobras del cocido me daban para mucho, pues yo seguía haciéndolo grande, aunque no tanto, y cundía bastante. Entre ello, para hacer canelones. Esta es la receta que yo utilizaba.

Ingredientes
  • Placas de canelones
  • Carne sobrante del cocido, desmigada
  • Cebolla picada
  • Paté de cerdo
  • Taquitos de jamón
  • Queso rallado
Bechamel
  • 1 cebolla picada
  • 2 cucharadas de harina
  • 50 gr de mantequilla
  • 1 litro de leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez Moscada
     En una sartén con aceite, ablandamos la cebolla picada, añadimos los taquitos dejamón, y al rato agregamos la carne del cocido. Mezclamos todo bien, apartamos del fuego, y cuando está frío, mezclamos con el paté. Reservamos.
     Hidratamos o cocemos los canelones según las instrucciones del fabricante, y extendemos las placas sobre un paño limpio. Vamos rellenándolos con cucharadas de masa, y enrollándolos. Si hacemos mucha cantidad (ya que estamos...), éste es el momento de congelar los que no necesitemos. El resto, los pondremos sobre una bandeja de horno.
     Para confeccionar la lechamel, freímos en la mantequilla la cebolla bien picada, y cuando está blanda, añdimos un par de cuchaadas de harina, la tostamos y añadimos la leche , sin parar de dar vueltas para que no se pegue. Cuando hierva, bajamos el fuego, añadimos sal, pimienta y nuez moscada, y dejamos cocer durante unos minutos más. No hay que hacerla muy espesa. Si se nos ha espesado demasiado, añadimos un poco de leche, sin dejar de dar vueltas, hasta que esté como la queremos.
     Cubrimos los canelones con la bechamel, cubrimos con queso rallado y los metemos en el horno, caliente a unos 180ºC, durante unos 30 minutos. Al final, daremos un golpe de grill hasta que se gratine la superficie. Y a disfrutar.

Ajo pringue

     O ajo de matadero. Comida típica del día de la matanza del cerdo, que conseguía, con pocos elementos, dar de comer a muchas personas, y abastecerlas de la energía suficiente para continuar con la dura tarea de la matanza.

Ingredientes
  • 300 gr de hígado de cerdo
  • 300 gr de panceta
  • 500 gr de pan de varios días antes
  • 1 cucharadita de pimienta molida
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/4 cucharadita de pimentón picante
  • 1/8 cucharadita de clavo molido
  • Piñones
  • 1 ajo
  • Aceite 
  • Sal
     El pan se compra varios días antes, y se deja secar. Se separa la miga de la corteza, y se muele el pan. las cortezas nos servirám de "cuchara" para comer el ajo.
     El hígado se corta en dados, se sala y se fríe. Lo apartamos.  Igualmente hacemos con la panceta, cortada en tajaditas, hasta que quede crujiente. Podemos freír un poco más de hígado, que, junto con la panceta, se sirve aparte, sin formar parte del guiso.
     En el mortero picamos un ajo con sal, añadimos un poco de agua, añadimos el hígado frito y lo picamos todo junto. Esta es la manera tradicional de hacerlo, que yo lo he picado en la Thermomix, o se puedehacer también con una batidora. no hay que reducirlo a puré, sólo que esté molido.
     En otra sartén echamos parte del aceite usado y freimos en él la miga de pan. cuando esté frita añadimos las especias y los piñones. Bajamos el fuego, mezclamos bien y añadimos el hígado picado y agua caliente, como el triple del volumen de lo que hay en la sartén. Tenemos que dar vueltas sin parar, mezclando bien, para que se cueza todo junto y no se peque. probamos de sal.
     Cuando vemos que el aceite sube a la superficie, estará cocido. Lo servimos en platos, aunque tradicionalmente, se comía directamente de la sartén de patas, donde se había cocinado en la lumbre. Y usamos las cortezas del pan duro, a modo de cuchara. En otra fuente, se sirve el hígado y la panceta reservada. El resto del hígado lo reservaremos para los Envueltos. Esa será otra receta.
     Una delicia para días de invierno y para olvidarse de la dieta, por supuesto. con el hígaod fresco fresquísimo del cerdo recién matado, la panceta del mismo, y el humilde pan que se había preparado unos días antes. Pues eso, que "Del cerdo, me gusta hasta los andares".