Pasta Orly

     Con este nombre he encontrado diferentes recetas, pero ésta es la que encontré en el blog webos fritos para rebozar unas croquetas, que me resultó deliciosa, ligera, y me sorprendió porque no salpicaba nada cuando echaba las croquetas en la sartén, cosa que ocurre con otras pastas de fritura.

Ingredientes
  • 1 huevo
  • 75 gr de harina
  • 8 cucharadas de agua fría
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra frito y frío
  • Sal
     Preparé el agua y la metí en el congelador al empezar a hacer la receta.
     No tenía aceite frito, por lo que puse aceite crudo.
     Separamos la clara de la yema. La clara se bate a punto de nieve.
     En un plato hondo ponemos la yema, un poco de sal, y con unas varillas manuales, vamos mezclando ésto y añadimos la harina, el aceite y el agua.
     Incorporamos la clara a punto de nieve y mezclamos bien.
     Introducimos el elemento a rebozar: gambas, alcachofas, croquetas, calamares, bacalao, aros de cebolla..., envolvemos bien, y llevamos a la sartén, con el aceite bien caliente.

Caballa en adobo

     La caballa es un delicioso y económico pescado azul que a mí me gusta de muchas maneras, y así no la había probado nunca. La vi en Recetines Asgaya y la he hecho enseguida, con un  pequeño cambio, el vinagre zumo de limón, que a mí no me gusta demasiado el vinagre. Repetiré.

Ingredientes

  • 1 caballa grande
  • Sal
  • Pimentón dulce
  • Orégano
  • Comino molido
  • Ajo en polvo
  • Zumo de limón
  • Harina de fritura
  • Sémola de trigo fina

     Pedimos en la pescadería que nos corten la caballa en rodajas de 1 cm más o menos. las lavamos bien para eliminar la sangre. Las ponemos en un recipiente estrecho, para que estén bien cubiertas del líquido. Espolvoreamos con el ajo, sal, pimentón, comino y orégano, y cubrimos con el zumo de limón, y la dejamos marinar, yo la he tenido toda la tarde. Y María le pone también laurel, que a mí se me olvidó.
     Mezclamos a partes iguales la harina con la sémola.
     Sacamos la caballa del adobo y la secamos con papel de cocina. enharinamos, y ponemos sobre un colador para eliminar el exceso de harina, y freímos unos minutos en aceite bien caliente.
     Delicioso.

Quiche de espárragos y gambas

     Tenía por el congelador una bola de masa quebrada casera congelada, y me decidí a hacer esta quiche, que le he copiado a Susana, como también le había copiado la masa quebrada, que congela estupendamente.

Ingredientes

  • Una lámina de masa quebrada
  • Un manojo de espárragos verdes
  • 1 puerro
  • 250 gr de champiñones
  • 200 gr de gambas
  • 1/2 cebolla dulce
  • 300 ml de nata para cocinar
  • 3 huevos
  • 2 yemas
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

     El día anterior, sacamos la masa del congelador a la nevera, para que se vaya descongelando.
     Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
     Estiramos la masa, untamos el molde de mantequilla, extendemos bien la masa, empujándola en los rincones ayudados por una bolita de masa. Si se nos crea algún agujero, lo remendamos con otro pegote de masa. Recortamos bien la que sobra. pinchamos toda la superficie con un tenedor, ponemos un papel de hornear y repartimos unos garbanzos por la superficie. Metemos en el horno durante unos 12-15 minutos, sin que se llegue a dorar, sacamos y reservamos.
     Mientras está en el horno, lavamos bien las verduras y las troceamos.
     El champiñón lo pasamos por una sartén con aceite sólo lo justo para que suelten el agua, y los ponemos a escurrir en un colador.
     Los espárragos, los escaldamos 3 minutos en agua hirviendo, y los escurrimos.
     Pelamos las gambas, las salpimentamos, y las pasamos ligeramente por la sartén con un poco de aceite.
     El puerro y la cebolla, muy picados, los hacemos en la sartén con el resto del aceite, y cuando estén hechos, los escurrimos también.
     En un bol mezclamos la nata, los huevos, las yemas,  sal y  pimienta. Añadimos los campiñones, la cebolla y el puerro, y mezclamos bien. Depositamos sobre la masa semihorneada, repartimos por encima las gambas y los espárragos, y volvemos a meter en el horno durante 15 minutos, o hasta que esté cuajada, aunque jugosa. Sacamos del horno y desmoldamos. Lo suyo es tomarla caliente o tibia. O a temperatura ambiente, pues te la puedes llevar a algún sitio, sin desmoldarla.

Arroz con patas

     Hay guisos que forman parte de nuestro menú habitual durante largos periodos de tiempo. Y nos encantan. Y un día, sin saber por qué, desaparecen de nuestra mesa. Y no los echamos en falta, hasta que, por casualidad, un día vemos ese ingrediente, o recordamos, o....Eso me pasó a mí al encontrar las patas de cordero en la carnicería. Durante mucho tiempo, era una plato habitual en casa de mis padres, y nos gustaba mucho a todos. Y de eso han pasado más de 20 años. Cuando en el mostrador de la carnicería vi las patas, no me cupo la más mínima duda. y gracias a que tenía la receta apuntada, pude recuperar el plato que nos hacía mi madre. Muy rico, un arroz de cuchara para el invierno, y aunque en la foto aparezca  seco, es caldoso.

Ingredientes

  • 2 patas de cordero por persona
  • Garbanzos
  • 1 hueso de jamón
  • Tomate rallado
  • 2 ajos
  • Aceite de oliva
  • Arroz
  • Azafrán

     La víspera, ponemos en remojo los garbanzos y el hueso de jamón.
     El día de autos ponemos una olla con agua y el hueso de jamón. Cuando hierva, añadimos los garbanzos y dejamos cocer.
     Aparte, ponemos el aceite en una sartén y vamos sofriendo las patas, y echándolas a la olla. Una vez sofritas todas, freímos el tomate y los ajos bien machacados, y también lo añadimos a la olla.
     Requiere bastante cocción por los garbanzos y las patas. También puede cocerse en la olla exprés, pero cociendo después unos 20-30 minutos con la olla destapada, para que el caldo coja cuerpo.
     Añadimos unas hebras de azafrán.
     Una vez bien cocidas patas y garbanzos, añadimos la sal, probamos y cocemos el arroz.
     Y servimos los platos. Y volvemos a la casa de mis padres, un domingo a mediodía, a comer un delicioso arroz con patas.