Coliflor glaseada a la naranja

     Receta sacada de Los cerezos en flor. Con la esperanza de que a mis hijos les entusiasmase, pero no ha sido así, aunque conmigo sí lo ha conseguido.


Ingredientes
  • 1 coliflor
  • Sal
  • Pimienta
  • AOVE
  • 1/2 taza de caldo de pollo o de verduras
  • 1/4 de taza de zumo de naranja
  • 3 cucharadas de azúcar moreno
  • 3 cucharadas de vinagre de arroz
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 3 ajos muy picados
  • La ralladura de 1 naranja
  • 2 cucharaditas de salsa picante al gusto (yo no le puse)
  • 1/4 de cucharadita de jengibre molido
  • 1 cucharada colmada de Maicena
  • Semillas de sésamo
     Lavar la coliflor, trocearla en ramitos no muy grandes, secarla, salpimentarla, añadir un chorrito de AOVE  y asarla en el horno a 190ºC durante 30 minutos. Retirar del horno cuando esté hecha.
     Mientras tanto, preparar la salsa. Mezclar en un cazo el caldo, zumo, salsa de soja, vinagre, azúcar, ralladura, salsa picante, jengibre, ajos y la Maicena. Sin dejar de remover, llevar a ebullición y dejar 3 minutos, o hasta que espese.
     Servir la coliflor en los platos, yo lo hice sobre unas hojas de cogollo, como sugiere Elvira en el blog, poner el glaseado por encima y espolvorear con semillas de sésamo, que en la foto no están. Muy rico. Sobra glaseado, que se puede utilizar para un pescado, otra verdura.....

Dulces de las hijas de San Francisco: Hermanas clarisas de Santa Isabel, Valladolid

     Así de rimbombante es el nombre de este dulce, que aparece en un calendario de la Orden Franciscana que me regaló mi amiga Paqui. Y ahora, con esto de la cuarentena, le ha llegado el turno.


Ingredientes
  • 200 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 500 gr de harina
  • 250 gr de azúcar
  • 300 ml de aguardiente
  • Azúcar glas
     En una sartén grande calentamos el aceite. Antes de que esté demasiado caliente, echamos la harina y mezclamos con una cuchara de madera. cuando se dore, incorporamos el azúcar y el aguardiente poco a poco, ligando bien la masa.
     Retiramos del fuego y esperamos a que se enfríe la masa. entonces hacemos bolitas y las aplastamos un poco. Metemos en el horno a 180ºC y retiramos cuando se doren. yo las he tenido sobre 15 minutos, jugando con el aire y con el calor arriba y abajo.
     Antes de servir, espolvoreamos con azúcar glas.
     Un acierto estas pastas, de consistencia dura y muy muy fáciles de hacer.

Sopa de pan

     La cocina de aprovechamiento, donde no se tira nada, repito que es una maravilla. Y con el pan duro que me había quedado, he hecho esta sopa, que vi en Acibechería  y que a mis hijos les ha gustado mucho, porque les ha recordado el sabor de los gazpachos manchegos, y además es vegetariana, con lo que me ha resuelto un problema. Fácil, rápida, económica, rica,......¿qué más se puede pedir?

Ingredientes

  • 3 ajos picados
  • 3 cucharadas de AOVE
  • 1/2 cebolla tierna picada
  • 1/2 pimiento rojo pequeño
  • 3 cucharadas de tomate frito
  • Un trozo de guindilla
  • 1 cucharada de pimentón
  • 750 ml de caldo
  • 4 rebanadas de pan duro
  • 2 huevos
  • Sal
  • Pimienta

     Freír en el aceite caliente los ajos , añadir la cebolleta y dejar pochar unos minutos. entonces añadir el pimiento y el tomate frito y dejar hacer todo junto.
     Tostar el pan y desmigarlo a mano.
     Cuando el pimiento está blando, añadimos el pimentón fuera del fuego, la guindilla, y el caldo, y volvemos a poner al fuego. Añadimos el pan y dejamos unos 30-40 minutos, dando vueltas con un batidor de varillas de manera regular, pues si no se pegará a la olla, y de esta manera también el pan se irá deshaciendo y quedará como una crema.
     Pasado ese tiempo, cascamos los huevos, los salpimentamos y los batimos con las varillas, añadiendo el contenido a la ola y dando vueltas con las varillas hasta que los huevos estén cuajados.
     Servir. Es una sopa rica y reconfortante. en los ingredientes ya he reducido la cantidad de pimiento, porque para mi gusto tenía demasiado. Pero es una sopa que ha venido ara quedarse.p

Chulas Gallegas

     Soy valenciana y hoy es el día de San José. En condiciones normales, estaría paseando por Valencia, habría visto la mascletá. Pero las condiciones que vivimos no son normales, y hay que adaptarse a ellas, y cada uno poner nuestro granito de arena por el bien de todos. Así que hoy hemos hecho sonar una mascletá por el altavoz del móvil desde el balcón, y en un ratito, la cremá y el himno. Y esperemos al año que viene para volver a disfrutar de las fallas.
     Lo normal habría sido también comer unos buñuelos de calabaza, pero no. hoy chulas gallegas, receta que descubrí en Cocinando entre olivos, uno de los blogs que sigo y que me encantan. Estas chulas son parecidas, aunque en dulce, que las albóndigas de pan que hacía mi madre, aunque éstas vayan en salado, para añdir a los guisados de carne. Y a los panecicos, antes de echarlos en la salsa dulce.
     Yo no tenía pan de Cea, que es uno de los mejores panes que he probado en mi vida, por lo que me he arreglado con el pan duro que tenía del horno donde suelo comprar. y he reducido mucho las cantidades, sólo he utilizado un huevo. Han salido alrededor de una docena, pues los he hecho pequeños, utilizando una cucharita de postre, que además estamos confinados y pretendo seguir usando la misma ropa cuando todo esto acabe.

Ingredientes

  • 70 gr de miga de pan duro
  • 60 ml de leche
  • 1 huevo
  • Un chorrito de anís
  • 1 cucharada de azúcar
  • AOVE
  • Azúcar
  • Canela

     Partimos el pan con las manos y lo dejamos en un cuenco.
     Templamos la leche. La mezclamos con el anís.
     Batimos la huevos con el azúcar, y le añadimos la leche. Mezclamos y echamos todo sobre el pan u lo dejamos reposar durante un rato, para que el pan se empape.
     Mezclamos un poco de azúcar y de canela en polvo y reservamos.
     Ponemos en un cazo o sartén pequeña, aceite a calentar. con la ayuda de cucharas (una, dos, grande, pequeñas....) cogemos porciones y las vamos echando sobre el aceite caliente. Doramos por ambos lados y sacamos a un plato con papel absorbente. Rebozamos en la mezcla de azúcar y canela en polvo, y servimos.
     Nos han gustado mucho, crujientes por fuera y tiernas por dentro, con ese recuerdo a torrijas y el saborcito del anís. y superfáciles y rápidas de hacer. Gracias. Para unas fallas diferente, unos buñuelos diferentes.

Crema de boniato, calabacín y granada

     Repaso muchas veces unos cuantos blogs que me encantan, y de lso que saco montones de ideas. Uno de ellos es Cocinando entre olivos, del que procede, como tantas, esta receta. Con especias, que le dan un toque fantástico y te hacen entrar en calor sólo con pensarla.

Ingredientes

  • 3 boniatos
  • 1 calabacín
  • 1 puerro
  • 1 cucharadita de jengibre molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • Sal
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • Un poco de ají amarillo si se quiere hacer picante.
  • AOVE
  • 1 granada

     Lavar y cortar el puerro y ponerlo a pochar en una cacerola con aceite. Pelar y cortar el calabacín y los boniatos y añadirlos. Añadir el jengibre, canela, cúrcuma y sal y rehogar. El ají, si se añade, se pone ahora también. cubrir de agua y dejar cocer 20 minutos.  Triturar. si está muy espesa y se quiere aligerar, se añade agua, caldo o leche.
     Servimos en los platos y añadimos por encima unos granos de granada y un hilito de AOVE. Y a disfrutar.

Rollos de aguardiente de Chelva

     Estos rollos son deliciosos, y tienen una textura diferente a los demás que he probado, como de pan, más blandos. Y sin azúcar por encima, que de todas formas no la necesitan.  A mí me parecía que llevaban algo de levadura, pero Maruja dice que no, que el meollo está en amasarlos mucho muchísimo, para meter aire.
   


Ingredientes

  • 1 l de aceite de girasol o de oliva suave
  • 1 l de cazalla
  • 1 kg de azúcar
  • 2,5 kg de harina

     Deshacer el azúcar en el aceite. Añadir la cazalla y después la harina. Amasar una hora (a mano).  formar los rollos y meter en el horno precalentado a 180ºC, sin aire, durante unos 20 minutos, según tamaño.


Velouté de alcachofas

     La receta original que encontré llevaba un carabinero entre sus ingredientes, que yo he sustituido por unas gambas rojas bastante más baratas, pero también bien ricas, así como también he cambiado alguna cosilla más.

Ingredientes
  • 80 gr de mantequilla
  • 40 gr de harina
  • 800 ml de caldo de pescado
  • 400 gr de corazones de alcachofas (pueden ser congeladas)
  • 100 ml de leche vegetal
  • Sal
  • Pimienta
  • 150 gr de gamba roja pequeña
  • Aceite de oliva
     Pelamos las gambas. Con las cabezas y las cáscaras hacemos un caldo: las sofreímos en aceite, añadimos agua y dejamos cocer durante unos 20 minutos. Podemos añadir también alguna espina o cabeza de pescado que tengamos. Colamos, aplastando bien las cabezas para que suelten todo el jugo. Reservamos.
     En la mantequilla salteamos las gambas peladas y las reservamos. A continuación salteamos las alcachofas. Añadimos la harina, damos unas vueltas para freírla y echamos el caldo . Dejamos cocer unos 15 minutos.
     Añadimos las gambas, reservando alguna para adornar, la leche, trituramos bien y pasamos por un chino. Salpimentamos y servimos, adornando los platos con las gambas que reservamos.
     Yo la he hecho en la Thermomix y no ha sido necesario pasarla por el chino, pues se queda con una textura finísima.

Mollejas de cordero

      Este blog nació con dos intenciones. La primera, facilitar a mis hijos las recetas de casa de siempre. Yo, ya adulta, pedí a mi madre recetas de cosas que me gustaban, y de cosas que no me gustaban de niña, pero ahora sí. Con mi abuela, ya llegué tarde. Así que, en lugar de hacer 3 libretas de recetas, decidí crear el blog. Así, además, aprendí a editar, programar, subir fotos, editarlas,....lo que constituyó el segundo motivo de creación. Y cuando alguien me pide una receta, que yo siempre las comparto, lo mando al blog y me ahorro el escribirla.
     Me gusta escribir, así que, con el tiempo, algunas de mis recetas empezaron a vestirse con historias. Unas dulces, y otras muy amargas. He dedicado recetas a personas importantes en mi vida, a amigos, a recuerdos, a festividades, a celebraciones. Ha habido recetas escritas como un regalo. El postre favorito de mi hijo es el tiramisú, y se lo dediqué una vez, hace años, para su cumpleaños, junto con la historia del día en que nació. Y él no se había dado cuenta. No sé si mis hijos algún día sentirán curiosidad por la cocina de su hogar, más allá de las cosas que les gustan,  o por leer las historias de su madre. Al fin y al cabo, muchas contienen pequeños retazos de la historia de su familia. Esta es la entrada número 500 del blog. Es muy modesto, de andar por casa y sin pretensiones. Pero también me gustaría hacer un sorteo entre las personas, residentes en España, y en la península, o con una dirección postal en la misma, que dejen un comentario a esta entrada, en el plazo de 4 días a partir de hoy. El plazo finaliza a las 12 de la noche del día 14 de febrero de este año 2020. Todo ha sido una casualidad, no me había dado cuenta de la fecha hasta ahora. Y, como número redondo que es, merecía algo especial. Y, aunque el bocado en sí quizá no lo aprecie todo el mundo, no nos olvidemos de que, en ésta glándula, se ha especulado que reside el alma. Y nada hay más especial que eso.
     Para mí, de pequeña, sólo existían las mollejas de los pollos, su estómago, que había que limpiar, dar la vuelta, pelar....Después descubrí éstas, las de cordero, que es la glándula timo, que desparece en los animales adultos. Lleterola en valenciano. Y están deliciosas.  La casquería, es lo que tiene, o la adoras o te repugna. Y a mí me encanta.
       Hoy he encontrado mollejas en la carnicería. Yo nunca las había cocinado, siempre las comí en algún restaurante. Y he seguido los consejos del carnicero.

Ingredientes
  • Mollejas de cordero
  • Aceite
  • Sal
     Las he lavado, secado y cocinado a la plancha, bien caliente y sin aceite. Y una vez doradas, le he echado por encima un hilito de aceite y un poco de sal.
     Pueden hacerse de otras formas, como freírlas con ajos, o con setas, o con un picadillo de ajo y perejil, pero a mí me gustan así, sin enmascarar el sabor del producto. Al fin y al cabo, el alma....
     Pues nada, por casualidad en esta entrada se aúnan el alma y el corazón. Suerte a todos.



Anchoas 1

     Otra manera de hacer anchoas, que en realidad es la misma, pero dejándolas mucho más tiempo en sal. Y no precisan congelarse.

Ingredientes

  • Boquerones
  • Sal gruesa
  • Aceite de oliva

     Pues nada, compramos los boquerones, los espolvoreamos con  un poco de sal gruesa y los tenemos así 24 horas para que suelten agua.
     Después se escurren, se les quita la cabeza y la tripa de una vez, dejando el cuerpo entero. En un recipiente, preferiblemente de cristal, se pone una capa de sal, otra de boquerones, otra de sal, apretando bien con la mano, y así sucesivamente, terminando con una capa de sal. Las capas de boquerones se ponen una horizontal y la siguiente vertical., alternativamente. Lo tapamos y metemos en la nevera. Y lo dejamos allí. Si vemos que suelta agua, la vaciamos. Yo los tuve durante 6 meses.
     Pasado este tiempo sacamos las anchoas, las limpiamos de sal bajo el chorro de agua, separamos los lomos y retiramos la espina central, y retiramos todas las espinas que podamos. Secamos bien con un paño limpio o con papel de cocina, y las depositamos en un recipiente de cristal, cubriéndolas de aceite a continuación. Y a disfrutar.

Ensalada de cous cous

          Tengo unos cuantos blogs que reviso bastante a menudo porque me encantan las ideas que saco de allí. Y esta receta es fruto de uno de esos paseos. La ensalada de cous cous con cordero segureño confitado de Ana María me pareció una idea estupenda, aunque yo la he hecho sin cordero.


Ingredientes

  • Cous cous
  • El mismo volumen de agua con sal que de cous cous
  • 1 cebolla tierna
  • Orejones
  • Almendras tostadas o fritas
  • Nueces
  • Lacón
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Canela
  • Granos de granada
  • Hojas de hierbabuena
  • Agua de azahar

     A mí me ha resultado más rápido y fácil, ya que no he utilizado el cordero. Queda pendiente. Y encima es una de esas recetas que es preferible preparar con antelación, pues gana mucho.
     En una cacerola ponemos un poco de aceite y doramos ligeramente el cous cous. Añadimos entonces el agua con sal y cuando hierva, apagamos el fuego y dejamos reposar unos minutos, pasados los cuales, soltamos los granos de cous cous con ayuda de un tenedor.
     Mientras reposa el grano, cortamos en trozos pequeños la cebolla, los orejones, las almendras ( yo puse laminadas que tenía por un rincón), las nueces (esto lo añadí yo, la receta de Ana María no las lleva, pero el resultado me gusta)  el lacón y unas hojas de hierbabuena.
     Mezclamos el cous cous con los ingredientes que acabamos de trocear y  la granada, y añadimos sal, pimienta, un chorrito de aceite y unas gotas de agua de azahar. Yo además le añadí un poco de canela, ya que es un ingrediente con el que se confita el cordero que yo omití. Mezclamos todo bien y adornamos con unas hojas de hierbabuena.
     Como tantas veces, gracias Ana María.