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Arroz al horno de Beniopa

     Me gustan mucho las curiosidades, en la cocina y en todo. Y me encontré, en un grupo de Facebook que trata sobre cocina valenciana, con esta receta, que es un arroz al horno, pero con la peculiaridad de añadir un huevo crudo en el centro, que se cuece con el caldo al mismo tiempo que el arroz, y que es típico de Beniopa, un barrio de la ciudad de Gandía. Pues nada, yo tenía que hacerlo.
Ingredientes
     La confección es exactamente igual, pero se añade 1 huevo, que habremos lavado perfectamente, por persona. En mi caso, solo uno, porque yo era la única que se lo iba a comer, y debo decir que estaba delicioso, cocido a la vez que el arroz, con el ligero saborcito del caldo. Una manera diferente y sorprendente, y tan nuestra y de aquí.

Trigo lorquino

      Mi amiga Paqui es de Lorca, Murcia, y hoy, Viernes de Dolores, si las cosas fuesen normales, estaría en su pueblo, procesionando con el Paso Azul y acompañando a la Virgen de los Dolores, que saldría de San Francisco y allí volvería más tarde. Pero no es un tiempo normal. No debemos reunirnos, ni abrazarnos, ni organizar actos multitudinarios. La pena nos consume muchas veces, tenemos ganas de juntarnos y festejar muchas cosas, y achucharnos, pero debemos ser responsables, para que, cuando esto acabe, que no sabemos cuando será pero ocurrirá, podamos estar todos. Pero lo que sí hacemos cada día es comer. Y ya que no podemos ir a Lorca a disfrutar de su magnífica Semana Santa, y mi amiga está desde ayer con la nostalgia de la serenata a su "Dolorosica", de la procesión de hoy, de su tierra, de su familia, de su gente, y yo sabía que esto ocurriría, se me ocurrió hace unas semanas que podría hacerle este día un poco más llevadero. La invité a comer, y junto a Vero, otro de los pilares de mi vida, hemos pasado una tarde estupenda al aire libre de mi patio, distanciadas, con las mascarillas....pero juntas, que hacía 9 meses que no nos juntábamos. Y no podía faltar en el menú su comida favorita de su pueblo, el trigo. Con la inestimable ayuda de su hermana y de su madre, que me han mandado la receta, he cocinado este guiso delicioso, aunque yo lo he hecho un poco diferente. Hace un par de años ya lo cociné, pero perdí la receta y el trigo se me quedó pasado para mi gusto (aunque Paqui dice que estaba delicioso), así que lo he he hecho de manera distinta. que me perdonen los lorquinos.

Ingredientes

  • 200 gr de trigo "picado"
  • Cebolla
  • Tomate triturado
  • Alcachofas
  • Habas
  • Espárragos
  • Champiñones
  • Pimentón dulce
  • Sal
  • Pimienta
  • AOVE

     El día anterior ponemos el trigo en remojo. Las indicaciones que me dieron fue cocer el trigo y dejarlo toda la noche reposando tapado con un paño para que se abra. Yo esto lo he omitido porque, como dije antes, para mi gusto estaba pasado. Aunque igual es la manera de comerlo allí. De todas formas, lo que yo he hecho ha sido poner el trigo en remojo la noche previa, y al día siguiente, cocerlo en agua con sal durante 20 minutos y escurrirlo.

     En una sartén, hacemos el "requemo", como dice doña Lucía, su madre, (y me ha encantado la palabra). Ponemos en una sartén el aceite y sofreímos cebolla picada, alcachofas partidas en 6, espárragos trigueros troceados, champiñones partidos.....lo sofreímos bien y añadimos tomate triturado, y cuando haya pasado un poco de tiempo, añadimos el pimentón fuera del fuego, damos unas vueltas, añadimos agua y el trigo, y dejamos cocer todo junto durante unos 15 minutos, para que se mezclen los sabores. Probamos de sal y añadimos un pellizco de pimienta.

     Así es como lo he hecho yo, aunque cambié la cebolla por puerro, ya que a Vero la cebolla le sienta mal. A este guiso se le puede añadir la verdura que uno quiera, habas, ajos tiernos, patata en trozos pequeños, así como cualquier tipo de carne de pollo, de conejo, costillejas, magro, y también caracoles. Yo lo he hecho solo de verduras porque es la versión favorita de mi amiga, y debo decir que me ha sorprendido muy gratamente, lo he encontrado delicioso, ya que la otra vez que lo cociné le mandé la cacerola entera y yo no lo probé.

     Pues nada, así hemos pasado el Viernes de Dolores, transportándonos a Murcia por medio de los sabores, de la  marinera, de los crespillos, de las papas con limón, todo ello servido sobre unos platos azules, acompañando una caballa, que también es un pescado azul (jajajaja), y de un vino espumoso azul, hemos compartido nostalgias, temores, deseos y confidencias. Así que, de un contratiempo, hemos sacado una tarde estupenda. Yo hoy no he trabajado, pero ellas dos sí, y contaban que, de pensar en la comida de hoy, han pasado felices la mañana, que en sus trabajos les han preguntado que qué les pasaba, que las veían muy contentas. Y es que no hay nada como tener buenos, muy buenos amigos. Una vez más, gracias.


Borreta de otra manera

      -¿Te gusta la borreta?

     -Si. En mi casa se hacía a menudo, a mi padre le gustaba.

     E hice borreta. Pero esa no era la que tú conocías. Me puse a investigar, y, sin saberlo, di con la receta que hacía tu familia, porque no es una receta típica de tu pueblo. Y resulta que es una borreta ligeramente diferente y a la vez parecida a otras comidas que se hacen en mi familia, deliciosa y sorprendente. Porque la vida es eso, cambio aunque a veces duela, y seguir adelante con los ojos abiertos, que las cosas no han de ser siempre iguales para ser también buenas. A veces, incluso mejor. Y, si no nos cerramos ni nos empeñamos en hacer siempre todo de la misma manera, dejará de asustarnos la diferencia, aprenderemos a apreciar el matiz y, en definitiva, seremos más felices.

     Este blog es un reflejo también de mi vida. No quiero dejar pasar este día, en que se cumple medio año de ver juntos aquel amanecer, de empaparnos con la luz externa e interna, sin publicar algo diferente a como lo había comido siempre. Casualmente, la fecha en que me rompieron en mil pedazos el corazón, coincidió con la que, poco a poco, terminó de armarse. Qué cachonda es la vida. Así que, gracias cielo. 



Ingredientes (para 2 personas)

  • 200 gr de espinacas frescas lavadas
  • 125 gr de bacalao desalado, sin piel ni espinas
  • 2 ñoras sin rabito ni semillas, cortadas en trocitos
  • 4 ajos picados
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 huevos
  • 400 gr de agua
  • 10 gr de AOVE

     Sofreímos los ajos, las ñoras. y  las espinacas. A continuación el bacalao. Añadimos el agua  y dejamos cocer alrededor de 10 minutos.

     Sacamos un poco de caldo, o bien reservamos un poco de agua antes de echarla, y desleímos la harina. Añadimos a la olla y dejamos cocer unos 5 minutos. Probamos de sal por si necesitase, que no suele ocurrir, pero por si acaso.

     Batimos los huevos, los añadimos al guiso, revolvemos bien con una espátula y apagamos el fuego. Dejamos reposar 2 o 3 minutos y servimos.

     Nada mejor en un frío día de invierno, que tomar una de estas borretas, la que sea, y sentarnos en el sofá, tapados con una manta. Porque a los 30 segundos, Azar, Chivi y Eiffel nos habrán rodeado, se acomodarán en nuestros huecos, nos darán su calor y su limpia mirada de amor, sin dobleces. Y esa, aunque diferente, también es una imagen de la felicidad.

Fassedures de dacsa o Albóndigas de maíz

      Esta es otra de las recetas típicas de Cocentaina. Yo no las he hecho nunca, porque en las carnicerías del pueblo las venden ya hechas, y a mi familia no les va demasiado. Pero hoy, en que he hecho olleta, he comprado y se las he puesto. Y no quiero dejar de reflejar aquí su existencia, como cosa típica.



Ingredientes

  • 250 gr de harina de maíz
  • 1/2 barra de pan
  • Perejil
  • Tocino cocido
  • Sal
  • Pimentón rojo
  • 50 ml de aceite (una mesureta)
  • 1 huevo

     La medida que pone la receta, que he sacado de aquí, es de media barreta, que es un tipo de pan que se vende aquí, así que tendremos que ir probando con pan, poco a poco,

     El tocino lo habremos cocido en la olleta o el cocido, y lo usaremos para formar las pelotas.

     En un recipiente ponemos la harina de maíz y el pan, preivamente remojado en agua y bien escurrido. Añadimos el perejil picado, el tocino, un poco de sal y de pimentón rojo, el aceite bien caliente y el huevo. Amasamos bien todos los elementos. Si se queda seco y necesitamos líquido para amasar, añadiremos caldo de la olla donde cocimos el tocino.

     Una vez bien amasado, formamos las bolas, y les damos forma redonda u ovalada, o también se pueden envolver dentro de una hoja de col, y las ponemos a cocer junto con la olleta.

     La mesureta es una jarrita de hojalata que había en las casas, y que se utilizaba para añadir el aceite a los guisos. Y tiene una capacidad de 50 ml.

     Lo dicho, una vez más no nos han entusiasmado, pero es una manera de aportar alimento en tiempos de escasez, de la cocina de aprovechamiento que tanto me gusta, y por ello, no quería dejarlas caer en el olvido en esta humilde ventana.

Gazpacho fontí

     O gazpacho de doña Lucita, la madre de mi chico. Otra forma de hacer el gazpacho manchego, tan igual como diferente. Lo probé ayer y está delicioso. Debe quedar menos caldoso que el de la foto, de manera que se coma con tenedor. Y así vamos ampliando nuestra colección de gazpachos. Yo pienso que las recetas se deben escribir, por si alguna vez la memoria nos falla. Mi suegra decía que "Vale más un lápiz corto que una memoria larga ", y yo estoy de acuerdo, pues gracias a eso conservo  algunas recetas que mi madre ya no sería capaz de darme, y pienso que todos los guisos tradicionales, que se han hecho con amor, ingenio y lo que hubiese durante tantos años, deben guardarse como oro en paño. Sabemos que todos igual no son académicos, que cada cocinera le dio su punto en su momento, adaptándolo a lo que tuviese en ese momento y a los gustos de su familia. Así que aquí va el tercer gazpacho de mi colección, todos ellos hechos por las mujeres de una generación anterior a la mía, y, aunque supongo que lo tendrán apuntado, desde aquí quiero aportar mi granito de arena para que no pierdan las recetas de sus abuelas, Inés, Guillermo, Rodrigo, Candela y Edurne la receta de su yaya Pilar , Candela y Edurne también la de su yaya Maruja, Y Marta y Clara el de hoy, el de su abuela Lucita, transmitido por su padre.



Ingredientes
  • 1/2 pollo campero
  • 1/4 de conejo con su hígado
  • AOVE
  • 1 cabeza de ajos
  • 2 hojas de laurel
  • Pebrella
  • 2 cebollas
  • Sal
  • Un puñado de almendras
  • 3 paquetes de torta de gazpacho (175 gr cada paquete)
  • Ajoaceite
     En una cazuela ponemos a cocer el pollo, el conejo (el hígado no), los ajos, el laurel y un poco de sal durante unos 15 minutos desde que empieza a hervir, no lo coceremos más. Apartamos la carne, retiramos y tiramos los ajos y el laurel, y colamos el caldo, por si ha quedado alguna astilla de hueso o algo similar. Reservamos el caldo caliente.
     En una sartén con aceite freímos el hígado y lo echamos al mortero. A continuación freímos la carne que teníamos reservada. Y volvemos a reservarla. En ese aceite freímos las almendras y las echamos también al mortero. Y entonces añadimos las cebollas en gajos, salamos, y las freímos hasta que estén doradas. En ese momento añadimos las tortas de gazpacho bien troceadas y doramos también,
     En la cacerola del caldo, que tendremos caliente, añadimos la cebolla y las tortas de la sartén. Antes retiraremos algo de caldo para añadir si fuese necesario, pues el resultado ha de ser espeso, para comer con tenedor. Probamos de sal.
     Majamos el hígado y las almendras.
     Cuando ha cocido unos 10 minutos, añadimos la pebrella, la carne y el majado del mortero. Cocemos un poco más y servimos. Y nos ponemos, si queremos, un poco de ajoaceite en el plato. Y ya está.
     He leído por ahí que la carne se sirve aparte y se come con el ajoaceite. Pues eso, que cada casa es un mundo, y cada manera de hacer es ligeramente distinta y enriquecedora.
     A mí me ha sorprendido muy gratamente esta receta de gazpacho, así que aquí queda reflejada por si a alguien le sirve, y para que no se pierda. Si la acompañamos con el excelente vino de La Font de la Figuera, Juan de Juanes Vendimia oro del 2017 que Juanlu y Marta trajeron para acompañar, pues ya el disfrute es absoluto. Mis hijos, querían un túper de gazpacho sí o sí, que esta vez no pudieron comerlo con nosotros, y ya lo tienen.
     Nos queda felicitar al cocinero desde aquí, que en persona ya lo hicimos. Y seguir descubriendo gazpachos, guisos, paisajes y experiencias en la gran cocina de la vida. Gracias cariño.

Bacalao con tomate

     Una de estas recetas tan socorridas que ni se escriben, y luego, si no la haces muy a menudo, te toca ir buscándola por ahí. Pues nada, gracias a Recetas de rechupete, con alguna modificación, como no podía ser de otra manera, hoy un rico bacalao con tomate.



Ingredientes

  • 4 lomos de bacalao desalado o al punto de sal
  • 2 cebollas pricadas
  • 1 bote de 800 gr de tomate triturado
  • 1 pimiento rojo pequeño cortado en dados
  • 1/2 cucharadita de pimentón de la vera
  • 3 ajos picados
  • 100 ml de vino blanco
  •  AOVE
  • Sal
  • Harina para rebozar

     Enharinar el bacalao y freírlo ligeramente en el aceite caliente, no demasiado, se terminará de hacer en la salsa. Reservar.

     En ese aceite, y en una cazuela con buena base, de manera que después quepan los lomos, freímos el pimiento cortado en dados, y cuando empieza a ablandarse, añadimos las cebollas y los ajos. Sofreímos hasta que la verdura está blandita. Añadimos el pimentón, damos unas vueltas y añadimos el vino. Dejamos que se evapore el alcohol y agregamos el tomate. Dejamos cocinar durante unos 30 minutos, y removemos  la salsa de vez en cuando para que no se pegue.

     Incorporamos el bacalao, con la piel hacia abajo, para que la gelatina ayude a espesar la salsa. Probamos de sal por si hiciese falta, y dejamos cocinar a fuego muy bajo, unos 5 minutos, como mucho, ya que es un pescado que se hace muy rápidamente. Apagamos el fuego y dejamos reposar, que esto le sienta muy bien. Y nada, a preparar pan. Y lo que sobre, lo podemos congelar, y viene muy bien para llevarlo a una guardia.



Moussaka

      Receta de la categoría "Pedid y se os dará". Porque cuando alguien que te importa se queda con ganas de comer algo, o manifiesta su gusto por alguna comida, me gusta complacer sus deseos. La receta, con alguna pequeñisima variación, está sacada del blog Sabores y momentos.



Ingredientes

  • 3 berenjenas
  • 500 gr de carne picada de cerdo y ternera
  • 250 gr de soja texturizada gruesa, antes de poner en remojo.
  • 1 cebolla picada
  • 1 zanahoria picada
  • 1 ajo rallado
  • 1 lata de tomate triturado
  • AOVE
  • Sal
  • Pimienta 
  • Tomillo
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1 huevo
  • 25 gr de mantequilla
  • 25 gr de harina
  • 1/2 litro de leche
  • Nuez moscada
  • Queso rallado

     En primer lugar preparamos las berenjenas. Siguiendo las indicaciones de este blog, yo he pelado las berenjenas para que no se rompa la moussaka al servirla, las he partido en rodajas, les he puesto sal, y las he dejado 30 minutos para que pierdan el amargor. Después las he lavado y las he puesto en una bandeja de horno, un chorrito de aceite, y al horno a 150ºC, calor arriba y abajo, unos 30 minutos, dejando que se enfriasen en el horno, pues las preparé el día anterior al de autos. También pueden freírse.

     Si es la versión vegetariana, ponemos a remojar la soja texturizada durante 20 minutos, la escurrimos y la reservamos.

     En una cacerola baja con aceite de oliva, doramos la cebolla, ajo y zanahoria picadas. Después añadimos la carne (o la soja), salpimentamos, damos unas vueltas, añadimos el tomate,  y tomillo, y dejamos cocer durante unos 20 minutos (10 si es con soja), a fuego suave, con la cacerola tapada. A continuación, añadimos el vino blanco y dejamos cocer 10 minutos más, con la olla destapada, para que se evapore el líquido. Una vez hecho todo esto, apartamos la salsa del fuego y añadimos un huevo batido, mezclando bien, para que la salsa quede más compacta.

     Mientras la carne se sofríe, precalentamos el horno a 160ºC, y vamos preparando la bechamel, calentando la mantequilla, dorando la harina en ella, moviendo con unas varillas, añadiendo la leche sin dejar de remover, añadiendo sal, pimienta y nuez moscada, y, una vez espese, dejando cocinar durante unos 5 minutos.

     Cogemos una fuente para el horno, la engrasamos, ponemos una capa de berenjenas, una de salsa, otra de berenjenas, y así sucesivamente, acabando con una de berenjenas. Ponemos la bechamel por encima, espolvoreamos con el queso rallado y llevamos al horno caliente, calor arriba y abajo, durante 20 minutos. después subimos la bandeja una posición y gratinamos durante 5 minutos.

     En la foto están  la versión con carne, y la bandeja pequeña con la vegetariana.



Rin ran de Cazorla

     Mira que me gusta probar comidas con nombres peculiares. Este ha sido otro gran descubrimiento. como tantas otras veces, GraciasAna María.

Ingredientes

  • 500 gr de patatas
  • 50 gr de bacalao seco desmigado
  • 1 cebolleta pequeñas
  • 3 pimientos choriceros
  • 1 ajo
  • 2 huevos duros
  • AOVE
  • Una pizca de cominos
  • Sal
  • Aceitunas aliñadas

     El día anterior ponemos el bacalao a desalar, y los pimientos a hidratar.
     En una olla ponemos a cocer las patatas partidas en trozos grandes y los pimientos. Todo cubierto de agua, cuando ésta empiece a hervir, añadimos una cucharadita de sal, y dejamos hasta que estén tiernas. Reservamos un poco de este agua.
     Chafamos las patatas con un tenedor o pasapuré.
     En un mortero, con un poco de sal, machacamos el ajo, el comino, y la carne de los pimientos choriceros que habremos raspado. Le añadimos un poco del agua de cocción de las patatas, y agregamos al puré de patatas. Vamos moviendo el puré y añadiendo poco a poco el aceite, hasta obtener un puré liso y aterciopelado. Añadimos el bacalao.
     Servimos el rin ran , lo adornamos con la cebolleta picada, los huevos duros y las aceitunas, y regamos con un chorrito de AOVE.
     Es un rico aperitivo o un primer plato contundente. Depende de la cantidad.
   
   
   

Berenjenas rellenas mallorquinas

     Estas berenjenas las hago a menudo, aunque no tenía la entrada publicada. Esta vez las he hecho en forma de pastel, para apartar una parte con mayor facilidad y cocinarlas con soja texturizada en lugar de con carne. Cosas del vegetariano. Pero, de todas maneras, están deliciosas. La receta es de Caty Juan del Corral, la cocinera mallorquina cuyo libro me traje hace más de 22 años de la isla de la calma.

Ingredientes
  • Berenjenas
  • Carne picada de cerdo y ternera
  • 1 cucharada de harina
  • 1 taza de leche
  • 1 huevo
  • 1 cebolla grande
  • Un brote de mejorana
  • Un ramito de perejil
  • Mantequilla
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Galleta picada o pan rallado
     Partimos las berenjenas a lo largo, hacemos unos cortes transversales, les ponemos sal y las dejamos sudar media hora. Las lavamos y las cocemos en agua con sal hasta que estén tiernas sin romperse. Las sacamos del agua, cogemos las pulpa, y ponemos las barquitas de piel en una bandeja untada con aceite.
     Rehogamos la cebolla en una sartén con aceite hasta que esté tierna. Añadimos la carne y damos unas vueltas. Echamos la harina, mezclamos bien, mojamos con la leche y removemos hasta que se forme una pasta espesa. Entonces añadimos la pulpa de la berenjena bien escurrida, salpimentamos y añadimos el perejil y la mejorana, limpios y picados menudos.
     Apartamos del fuego, añadimos el huevo crudo, mezclamos y probamos de sal y pimienta. Rellenamos las barquitas, cubrimos con la galleta picada, ponemos un trocito de mantequilla sobre cada media berenjena y horneamos hasta que se doren.
     Yo he hecho parte así y parte sustituyendo la carne por soja texturizada fina remojada y bien escurrida.
     En Mallorca se encuentra muy facilmente galleta picada de la marca Quely, de Inca, pero en el resto de España no es tan fácil encontrarla. Así que la sustituimos por pan rallado, o bien picamos alguna galleta cuyo sabor predominante no sea excesivamente dulce.
     Y, como he hecho yo en esta ocasión, también se puede presentar en forma de pastel. De todas y cada una de las maneras, están deliciosas. se pueden comer calientes o a temperatura ambiente, solas o acompañadas de una salsa de tomate casera.
     

Coca de trampó

     Recuerdo muchas cosas de mi primer viaje a Mallorca. Hace muchos años. Me enamoró la isla y me terminó de enamorar su gastronomía, que va mucho más allá de la sobrasada y la ensaimada. Pero claro, cuando la sobrasada que comes es la casera, producto de la matanza del cerdo en casa de tus tíos, el nivel de placer aumenta exponencialmente. Y entre las cosas que me traje destaca un libro de cocina mallorquina, cuya autora es Caty Juan del Corral, que había sido editado  por una entidad bancaria, y que conservo con mucho cariño.
     De este libro está sacada esta receta, que preparó mi tía una tarde, y que empezó a hacer que me interesase por muchas cosas.

Ingredientes
Para el trampó

  • 4 pimientos verdes
  • 4 tomates de ensalada grandes
  • 2 cebollas blancas grandes
  • Aceite
  • Sal

Para la masa

  • 100 ml de aceite de oliva
  • 100 ml de agua
  • 50 ml de azúcar (si, es media tacita de café) (opcional)
  • 2 huevos
  • 1 cucharada colmada de levadura en polvo
  • Alrededor de 500 gr de harina floja

     Precalentamos el horno a 200ºC.
     Lavamos pimientos y tomates, desechamos las semillas de los pimientos, y cortamos en trozos. pelamos las cebollas y picamos finamente. Ponmeos todo junto en un lebrillo y aliñamos con aceite y sal.
     Batimoss el azúcar y los huevos hasta formar una crema. Puede omitirse el azúcar, pero yo siempre se lo pongo.Añadimos el aceite y el agua. Seguimos batiendo y vamos añadiendo poco a poco la harina mezclada con la levadura, hasta obtener una masa que se despega de las paredes. No amasar más.
     Colocamos sobre un papel sulfurizado y extendemos lo más finamente posible, que será como mejor esté. debe quedar de medio centímetro de grosor una vez horneada. Con los dedos pellizcamos todo el perímetro de la masa para formar el borde. Echamos el trampó sobre la coca y lo repartimos.
     Metemos en el horno bajando la temperatura a 180ºC, calor arriba y abajo 20 minutos, y 10 minutos más con aire.
     Cuando la sacamos del horno, la regamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. y ya la podemos comer, o bien esperar a que se enfríe. Deliciosa y fácil

Zoque malagueño

     En un grupo de Facebook de recetas antiguas encontré una mención a esta comida, así que la busqué y la preparé, y definitivamente se queda. Es otra sopa fría de la familia de los gazpachos, y está bien variar de vez en cuando. He encontrado recetas con ingredientes algo diferentes, y yo he hecho la que he visto de manera mayoritaria. Es una receta bastante líquida, que se bebe.


Ingredientes

  • 1 kg de tomates maduros
  • 1 ajo
  • 1 pimiento rojo de asar pequeño
  • 3 zanahorias
  • 80 gr de pan duro
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de manzana

     Lavamos y troceamos los tomates, el pimiento, retirándole las semillas, y las zanahorias.  Quitamos el germen al ajo. Remojamos el pan, lo escurrimos. ponemos todos estos ingredientes en el vaso de la batidora y los trituramos bien.
     Pasamos la mezcla por el chino, y volvemos a poner en el vaso. añadimos la sal, el aceite y el vinagre y batimos para que se mezcle bien. Enfriamos y servimos.
     Está muy rica y es muy refrescante. Yo la he hecho en el vaso americano y ha quedado muy triturada y muy rica, aunque la próxima vez voy a pelar tomate y pimiento, y retiraré las semillas del tomate que pueda, y no pasaré el batido por el chino, que es muy tedioso y se pierde mucha fibra. Además, es cierto lo que he leído por ahí, que antiguamente, antes del uso de las batidoras, todo este tipo de gazpachos se preparaba majando en el mortero, almirez, dornillo....todos los ingredientes, así que no quedarían tan líquidos y finos como ahora.
     También he leído que hay otro plato llamado zoque que se prepara con un tipo de limón que se da por la zona de Benamargosa. Estoy pensando que habrá que ir a probarlo.....

Mermelada de otra manera

     Las mermeladas son una manera estupenda de conservar la fruta cuando tenemos excedente de ella, o cuando, como en mi caso esta vez, compré demasiada. Y vi otra manera en las redes, así que esta vez utilicé esos ingredientes, pero la conservé a mi manera.

Ingredientes

  • 1 kg de fruta
  • 1 kg de azúcar
  • 1 limón 
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato

     Lavamos la fruta, la troceamos con piel. Por cada kilo de la fruta así preparada, añadimos 1 kilo de azúcar, el zumo de 1 limón y 1/2 cucharadita de bicarbonato.
     Dejamos esta mezcla unas horas macerando. Después lo trituramos y lo ponemos al fuego, removiendo con una cuchara de madera para que el azúcar no se pegue.
     Vamos retirando la espuma que se va formando, y cuando empiece a hervir, contamos 20 minutos y apagamos el fuego.
     Los tarros de cristal los tenemos bien limpios y los hervimos, o metemos en el lavaplatos, pero hay que usarlos cuando aún están calientes. Llenamos con la mermelada hasta que ésta rebose al cerrar el bote. Cerramos y ponemos bocabajo para que se haga el vacío. Mi suegra los tenía bocabajo 15 minutos, pero yo los he dejado unas horas. De todas formas, no recuerdo que a ella se le hiciese mala ninguna mermelada.
     Y a repartir entre los amigos y a disfrutar de una deliciosa mermelada.

Chulas Gallegas

     Soy valenciana y hoy es el día de San José. En condiciones normales, estaría paseando por Valencia, habría visto la mascletá. Pero las condiciones que vivimos no son normales, y hay que adaptarse a ellas, y cada uno poner nuestro granito de arena por el bien de todos. Así que hoy hemos hecho sonar una mascletá por el altavoz del móvil desde el balcón, y en un ratito, la cremá y el himno. Y esperemos al año que viene para volver a disfrutar de las fallas.
     Lo normal habría sido también comer unos buñuelos de calabaza, pero no. Hoy chulas gallegas, receta que descubrí en Cocinando entre olivos, uno de los blogs que sigo y que me encantan. Estas chulas son parecidas, aunque en dulce, a las albóndigas de pan que hacía mi madre, aunque éstas vayan en salado, para añdir a los guisados de carne. Y a los panecicos, antes de echarlos en la salsa dulce.
     Yo no tenía pan de Cea, que es uno de los mejores panes que he probado en mi vida, por lo que me he arreglado con el pan duro que tenía del horno donde suelo comprar. Y he reducido mucho las cantidades, sólo he utilizado un huevo. Han salido alrededor de una docena, pues los he hecho pequeños, utilizando una cucharita de postre, que además estamos confinados y pretendo seguir usando la misma ropa cuando todo esto acabe.

Ingredientes

  • 70 gr de miga de pan duro
  • 60 ml de leche
  • 1 huevo
  • Un chorrito de anís
  • 1 cucharada de azúcar
  • AOVE
  • Azúcar
  • Canela

     Partimos el pan con las manos y lo dejamos en un cuenco.
     Templamos la leche. La mezclamos con el anís.
     Batimos la huevos con el azúcar, y le añadimos la leche. Mezclamos y echamos todo sobre el pan y lo dejamos reposar durante un rato, para que el pan se empape.
     Mezclamos un poco de azúcar y de canela en polvo y reservamos.
     Ponemos en un cazo o sartén pequeña, aceite a calentar. Con la ayuda de cucharas (una, dos, grande, pequeñas....) cogemos porciones y las vamos echando sobre el aceite caliente. Doramos por ambos lados y sacamos a un plato con papel absorbente. Rebozamos en la mezcla de azúcar y canela en polvo, y servimos.
     Nos han gustado mucho, crujientes por fuera y tiernas por dentro, con ese recuerdo a torrijas y el saborcito del anís. y superfáciles y rápidas de hacer. Gracias. Para unas fallas diferente, unos buñuelos diferentes.

Rollos de aguardiente de Chelva

     Estos rollos son deliciosos, y tienen una textura diferente a los demás que he probado, como de pan, más blandos. Y sin azúcar por encima, que de todas formas no la necesitan.  A mí me parecía que llevaban algo de levadura, pero Maruja dice que no, que el meollo está en amasarlos mucho muchísimo, para meter aire.
   


Ingredientes

  • 1 l de aceite de girasol o de oliva suave
  • 1 l de cazalla
  • 1 kg de azúcar
  • 2,5 kg de harina

     Deshacer el azúcar en el aceite. Añadir la cazalla y después la harina. Amasar una hora (a mano).  formar los rollos y meter en el horno precalentado a 180ºC, sin aire, durante unos 20 minutos, según tamaño.


Mollejas de cordero

      Este blog nació con dos intenciones. La primera, facilitar a mis hijos las recetas de casa de siempre. Yo, ya adulta, pedí a mi madre recetas de cosas que me gustaban, y de cosas que no me gustaban de niña, pero ahora sí. Con mi abuela, ya llegué tarde. Así que, en lugar de hacer 3 libretas de recetas, decidí crear el blog. Así, además, aprendí a editar, programar, subir fotos, editarlas,....lo que constituyó el segundo motivo de creación. Y cuando alguien me pide una receta, que yo siempre las comparto, lo mando al blog y me ahorro el escribirla.
     Me gusta escribir, así que, con el tiempo, algunas de mis recetas empezaron a vestirse con historias. Unas dulces, y otras muy amargas. He dedicado recetas a personas importantes en mi vida, a amigos, a recuerdos, a festividades, a celebraciones. Ha habido recetas escritas como un regalo. El postre favorito de mi hijo es el tiramisú, y se lo dediqué una vez, hace años, para su cumpleaños, junto con la historia del día en que nació. Y él no se había dado cuenta. No sé si mis hijos algún día sentirán curiosidad por la cocina de su hogar, más allá de las cosas que les gustan,  o por leer las historias de su madre. Al fin y al cabo, muchas contienen pequeños retazos de la historia de su familia. Esta es la entrada número 500 del blog. Es muy modesto, de andar por casa y sin pretensiones. Pero también me gustaría hacer un sorteo entre las personas, residentes en España, y en la península, o con una dirección postal en la misma, que dejen un comentario a esta entrada, en el plazo de 4 días a partir de hoy. El plazo finaliza a las 12 de la noche del día 14 de febrero de este año 2020. Todo ha sido una casualidad, no me había dado cuenta de la fecha hasta ahora. Y, como número redondo que es, merecía algo especial. Y, aunque el bocado en sí quizá no lo aprecie todo el mundo, no nos olvidemos de que, en ésta glándula, se ha especulado que reside el alma. Y nada hay más especial que eso.
     Para mí, de pequeña, sólo existían las mollejas de los pollos, su estómago, que había que limpiar, dar la vuelta, pelar....Después descubrí éstas, las de cordero, que es la glándula timo, que desparece en los animales adultos. Lleterola en valenciano. Y están deliciosas.  La casquería, es lo que tiene, o la adoras o te repugna. Y a mí me encanta.
       Hoy he encontrado mollejas en la carnicería. Yo nunca las había cocinado, siempre las comí en algún restaurante. Y he seguido los consejos del carnicero.

Ingredientes
  • Mollejas de cordero
  • Aceite
  • Sal
     Las he lavado, secado y cocinado a la plancha, bien caliente y sin aceite. Y una vez doradas, le he echado por encima un hilito de aceite y un poco de sal.
     Pueden hacerse de otras formas, como freírlas con ajos, o con setas, o con un picadillo de ajo y perejil, pero a mí me gustan así, sin enmascarar el sabor del producto. Al fin y al cabo, el alma....
     Pues nada, por casualidad en esta entrada se aúnan el alma y el corazón. Suerte a todos.



Canelones de Isidre Soteras

     El los llama canelones de Sant Esteve. En Cataluña es costumbre hacer los canelones el día de San Esteban con los restos de la escudella del día de Navidad, o eso tengo entendido por mi familia que vive allí. Por eso yo no los he llamado así, porque en esta receta se prepara la farsa adrede para rellenar los canelones. Yo también he utilizado muchas veces los restos de carne del cocido para hacerlos, añadiéndoles paté para amalgamar la masa. Pero últimamente, a mis hijos no les gustaba, así que cuando un compañero de trabajo me pasó este video, decidí probarlos. Ha sido un éxito rotundo.

Ingredientes

  • Canelones
  • Queso rallado

Para la farsa

  • 300 gr de panceta en trozos
  • 300 gr de jarrete de ternera en dados pequeños
  • 1/2 pollo cotado en 4 partes
  • 1 hígado de pollo
  • Pan seco
  • Leche
  • Aceite
  • Sal
  • Pimienta
  • 3 tomates
  • 4 cebollas
  • 2 puerros
  • 3 zanahorias
  • 2 ajos
  • 50 cl de vino rancio

Para la bechamel

  • 1 litro de leche entera
  • 80 gr de mantequilla
  • 80 gr de harina
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

     Ponemos a remojo el pan con la leche.
     En una cazuela bien caliente, echamos un chorro de aceite de oliva virgen extra, y en él sofreímos la panceta, la ternera, el pollo y el hígado, todo ello previamente salpimentado abundantemente. añadimos los ajos chafados. Isidro añade también aquí una hoja de laurel que yo he omitido.
     Troceamos las verduras. Yo les he quitado las semillas a los tomates, porque me molesta mucho encontrarlas después, y también los he pelado.
     Ponemos las hojas de pasta en remojo, según las instrucciones del fabricante.
     Cuando la carne empieza a estar dorada, añadimos la verdura a la cazuela, damos unas vueltas, tapamos y dejamos cocer el conjunto, añadiendo un chorrito de vino rancio. Yo puse vino tinto porque no tenía rancio. Este chef dice que si ponemos mucha verdura en la farsa, no hace falta añadir paté, ni sesos, ni pan remojado, porque ésta queda lo suficientemente melosa para poder rellenar los canelones, entre la grasa de la carne y el agua que aporta la verdura.
     Mientras preparamos la bechamel. Ponemos la mantequilla a derretir, doramos en ella la harina, y añadimos la leche caliente, sin dejar de remover para que no se formen grumos. Añadimos sal, pimienta y nuez moscada. Cocemos unos 10 minutos a fuego suave desde que empieza a hervir y apartamos, dejando que se enfríe un poco antes de utilizarla.
     Cuando la carne ya está bien cocida, apagamos el fuego, deshuesamos el pollo y trituramos bien todo el conjunto, al que añadiremos el pan remojado en leche que teníamos.
     Rellenamos los canelones. Yo puse la farsa en una manga pastelera, pero lo podemos hacer también con una cuchara. ponemos unas cucharadas de salsa bechamel en el fondo de la cazuela que irá al horno, y sobre ella vamos depositando los canelones rellenos. Cubrimos con el resto de la bechamel y espolvoreamos con el queso rallado. Metemos al horno caliente. Yo lo tenía a 200 grados, sin aire. Y lo vamos vigilando, unos 15-20 minutos, según hornos, porque todo está cocido, sólo hace falta cuajar la bechamel y gratinar la superficie. y a disfrutar.


Jalea de membrillo

     Deliciosa receta de Julia, una amiga de mi hermana de Chelva.
Ingredientes

  • Peladuras de membrillo
  • Peladuras de manzana
  • Azúcar


     Se ponen a cocer pieles de membrillo y manzana. Una vez bien cocidas, se filtra el líquido resultante y se añaden 900 gr de azúcar por litro de caldo. Se pone a hervir y cuando empiece a hacer espuma, (aproximadamente han de transcurrir 45 minutos antes de que esto ocurra)se retira ésta con una espumadera, y se deja hirviendo 5 a 10 minutos más.
     Se echa el contenido en tarros esterilizados calientes, llenándolos hasta el mismo borde, se tapan con papel film, con su tapadera, y se dejan bocabajo unas horas para que se haga el vacío.
     Hoy, que empieza oficialmente el otoño, es buen momento para pensar en hacer ésta receta, con los "desechos" del dulce de membrillo.

Bacalao en leche

     Habitualmente reviso mis blogs de cocina favoritos, y muy a menudo, pongo en práctica sus recetas. Ësta ha sido una de ellas, del blog Cocinando entre olivos. La verdad, muy fácil y rica.

Ingredientes

  • 1 cebolla grande
  • Perejil fresco
  • AOVE
  • 2 cucharaditas de harina
  • 250 ml de leche
  • Nuez moscada
  • 4 trozos de bacalao desalado

     Picamos finamente la cebolla y el perejil
     En una sartén ponemos el aceite y cocinamos la cebolla a fuego suave. Añadimos el perejil y revolvemos. Añadimos la harina, la tostamos bien y agregamos la leche. Damos unas vueltas, añadimos la nuez moscada y el bacalao, movemos la sartén y dejamos que se cocine, cosa que tardará muy poco tiempo. Y a comer. Fácil, rápido y delicioso, una receta típica de la cocina de Jaén.
     Ana María aconseja poner sal si el bacalao que utilizamos es fresco. Yo lo hice con bacalao desalado.

Sopa de boquerones en escabeche

     Me encantan las recetas simples, de aprovechamiento de toda la vida. y ésta, cuando la vi en Cocinando entre olivos, tenía que probarla, aprovechando además que mi madre estaba en casa y que a ambas nos gusta mucho el pescado. Aunque en mi caso, nada de aprovechamiento, tuve que hacer un exceso excesivo de boquerones, y aún así me quedé corta, porque nos encanta el pescado frito del día anterior así, tal cual.

Ingredientes

  • 1/2 kg de boquerones
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 3 ajos
  • 1 cucharadita de comino molido
  • Sal
  • 1 hoja de laurel
  • Cáscara de naranja
  • Agua 
  • Vinagre de jerez
  • Cúrcuma

     limpiamos los boquerones, mejor si son pequeños, quitándoles la espina y separándolos en dos, los enharinamos, los pasamos por un tamiz para retirar el exceso de harina y los freímos en el aceite hasta dorarlos.
     Los ponemos en una cacerola y cubrimos con agua.
     En el mortero ponemos los ajos pelados, sal y el comino, los majamos bien y añadimos a la cazuela, así como el laurel, la piel de naranja y la cúrcuma, así como un chorrito de vinagre al gusto. Lo ponemos al fuego hasta que hierva y dejamos cocinar todo junto unos minutos. Y ya está, aunque hay que dejarlo reposar, mejor de un día para otro, guardándolo en la nevera cuando esté frío.
     Nos gustó mucho esta sopa, una manera diferente de comer los boquerones sobrantes, aunque yo tuve que reducir mucho los ingredientes para poder probarla, porque los boquerones fritos del ía anterior....son deliciosos. gracias Ana María por tu receta.

Consomé

     El primer plato de nuestra cena de Nochebuena y que servirá también para el día de Año nuevo, que nada hay mejor para estos días que un buen caldito que resucita el alma.
     A pesar de haber hecho caldo montones de veces, nunca había hecho un consomé, que, en realidad es casi lo mismo pero con unos matices mucho más delicados, y transparente, cosa que a mi hija le llamó mucho la atención.
     Me he inspirado en ésta receta, porque aunque he buscado varias, son muy parecidas, y ésta fue la que más me gustó.

Ingredientes

  • 300 gr de ternera de guisar
  • 1 muslo y contramuslo de gallina
  • Una punta de jamón serrano
  • 3 huesos de ternera
  • Un chorrito de vino blanco
  • 1 cebolla grande
  • 1 zanahoria
  • 2 puerros
  • Unas ramitas de perejil
  • Sal

     Limpiamos las carnes de restos de grasa y venas, y las ponemos en el fondo de la olla.
     Pelamos y lavamos las verduras y las ponemos sobre la carne, sin trocearlas.
     Añadimos 3 litros de agua fría y el vino, y llevamos al fuego, retirando las impurezas con una cuchara conforme vayan apareciendo. cuando hierva, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 2 horas y media. Pasado éste tiempo, retiramos las carnes y verduras y colamos el caldo a través de un colador lo más fino posible, al que yo le añadí una gasa, para retirar la mayor parte de las impurezas.
     Dejamos cocer durante 1 hora más, para reducir el caldo. La palabra "consomé" proviene del francés y significa "consumido", así que tenemos que conseguir una deliciosa reducción. La cocción debe hacerse con el fuego suficiente para que se vaya evaporando el agua, pero sin que se formen burbujas, que moverían demasiado el caldo y las impurezas.
     Pasado este tiempo, yo volví a colar el caldo resultante a través del colador y la gasa (podemos hacerlo también a través de un filtro de papel de cafetera), y lo ajustamos de sal. Y ya está listo para servirse.
     Las carnes que retiramos podemos picarlas y añadirlas en el fondo de la consomera antes de servir el caldo.
     El consomé se suele servir con un chorrito de Jerez, o con una yema. O con pequeños picatostes. El colmo de la sofisticación es hacerlo acompañado de mini profiteroles. Yo lo acompañé de una estrella de pan tostado.
     Delicioso. Y lo que sobre, al congelador para otro día.
     Y así, con un delicioso caldo cocinado a fuego lento con todo mi cariño para compartir la cena de nochebuena con mis hijos, empezaremos también el año. muy feliz 2019 para todos.