Quisquillas

     Otra no receta. Pero me gusta guardármelas, cuando me salen bien, para no buscarla de nuevo la próxima vez. Un aperitivo delicioso.

Ingredientes
  • Quisquillas
  • Agua
  • Sal
  • Hielo
     Lavamos las quisquillas.
     Preparamos una fuente honda con agua , un puñado de sal y mucho hielo.
     Ponemos una olla con agua al fuego. Cuando hierva a borbotones, echamos las quisquillas, y esperamos que vuelva a hervir. Y entonces observamos si han cambiado de color, señal de que ya están hechas. Las vamos sacando con una espumadera al bol de agua con hielo, para cortar la cocción. En el momento de servir, escurrimos bien, y ya está.
    

Porra antequerana

     Otra receta típica a más no poder, y deliciosa, sencilla, barata, fácil, refrescante.... Como todas las recetas tradicionales, hay muchas versiones, que se diferencian en la cantidad de pan y en el gusto de cada casa. Yo la he hecho como me ha explicado un malagueño, y está bien rica.

Ingredientes
  • 1 kg de tomates
  • Media barra de pan del día anterior
  • 1 ajo
  • 1/4 pimiento verde
  • Un chorrito de vinagre
  • Un chorreón de aceite
  • Sal
  • Huevo duro
  • Atún en aceite
     En el vaso de la batidora ponemos los tomates limpios y troceados, el ajo, el pimiento, el pan troceado, el vinagre y la sal. Batimos bien, y cuando está todo bien triturado, añadimos el aceite poco a poco, mientras continuamos batiendo. Lo dejamos en la nevera, que hay que servirlo bien frío.
     A la hora de servir, ponemos sobre el plato el huevo picado y el atún. Y a disfrutar.

Profiteroles

     Deliciosos para un café. Y rápidos y fáciles. Gracias Cristina.

Ingredientes
  • 60 gr de mantequilla
  • 200 ml de agua
  • 100 gr de harina
  • 3 huevos
     Ponemos al fuego el agua con la mantequilla, hasta que ésta se derrita y todo esté hirviendo.
     Apartamos del fuego, echamos la harina de golpe y removemos con una cuchara de madera.
     Volvemos a poner al fuego y seguimos dando vueltas hasta que espese y se separe de las paredes del cazo. Pasamos a un recipiente limpio y dejamos que enfríe un poco.
     Entonces vamos añadiendo los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno, sin dejar de remover, y sin añadir uno hasta que el anterior esté integrado. Cuando una cuchara de madera se quede inmóvil dentro de la masa, hemos conseguido el punto exacto.
     Encendemos el horno a 170ºC.
     Pasamos la mezcla a una manga pastelera, con boquilla lisa o de estrella, y vamos haciendo montoncitos no demasiado grandes, porque en el horno crecen.
     Metemos en el horno precalentado y los dejamos cocer 20 minutos, y luego un mínimo de 15 dentro del horno apagado para que se sequen y no se desinflen.
     Los cortamos por el medio con una tijera y los rellenamos de lo que más nos guste.
     En este caso los rellené de crema pastelera, pero puede hacerse también de nata, trufa, y por supuesto de rellenos salados, como el paté de nueces. La masa de estos profiteroles es neutra, por lo que sirven tanto para dulce como para salado. Y si los hacemos bien pequeñitos, son un acompañamiento ideal y monísimo de la muerte para un consomé.
     Según el tipo de relleno, los pintaremos con un poco de chocolate derretido con mantequilla, o con hilos de caramelo, o azúcar glas, o reducción de balsámico, o nada....
    

Falafel

     Pues por fin me han salido. Había probado varias recetas, pero ésta es la buena. La he sacado de un pdf gratis descargado en internet, sobre recetas vegetarianas.

Ingredientes
  • 200 gr de garbanzos
  • 1 cebolla pequeña
  • Sal
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Comino
  • Perejil
  • Cilantro
  • 3 ajos
     Ponemos a remojo los garbanzos durante 12 horas. Los escurrimos del agua y los trituramos. Si es necesario, añadimos un poco de agua. Reservamos. Añadimos el comino.
     Picamos bien la cebolla y la agregamos a los garbanzos.
     En el mortero picamos la sal, los ajos, el perejil y el cilantro. Este majado lo mezclamos bien con los garbanzos, así como el sobre de levadura, y dejamos reposar unos minutos.
     Con la ayuda de 2 cucharas, o con las manos, vamos formando bolitas, que echamos en la sartén con el aceite bien caliente, o bien en la freidora, como he hecho yo.
     Me han salido doradas, crujientes y deliciosas. Y si las acompañamos de la salsa de yogur, mejor que mejor. Pero ojo, no nos engañemos....son garbanzos, ¿eh?